El Gobierno de Milei oficializó con el Decreto 423/2026 un cronograma que recorta las retenciones al agro hasta diciembre de 2028, con la soja de 24 % a 15 % y el maíz de 8,5 % a 5,5 %, mientras la Sociedad Rural pide llegar a retenciones cero.

Las retenciones al agro en Argentina tienen ahora un calendario escrito. El 3 de junio de 2026, el Gobierno de Javier Milei publicó en el Boletín Oficial el Decreto 423/2026, que bajó de inmediato los derechos de exportación del trigo y la cebada de 7,5 % a 5,5 % y fijó un cronograma gradual hasta diciembre de 2028 para la soja, el maíz, el sorgo y el girasol. La medida concreta lo que Milei había anunciado el 21 de mayo, en el aniversario 172 de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Cuánto bajan los derechos de exportación, cultivo por cultivo

El decreto distingue entre cultivos de invierno y de verano. Para el trigo y la cebada, la baja a 5,5 % rige desde el 4 de junio de 2026. Para los cultivos de verano, las alícuotas se mantienen durante 2026 y el recorte parte el 1 de enero de 2027, de modo que la rebaja esté vigente al comercializar la cosecha. La soja en grano pasa de 24 % a 21 % en diciembre de 2027 y a 15 % en diciembre de 2028, con descuentos de 0,25 puntos por mes en 2027 y de 0,5 puntos por mes en 2028. Los aceites, harinas y pellets de soja bajan de forma proporcional: el aceite crudo, por ejemplo, de 22,5 % a 19,5 % a fines de 2027 y a 14 % a fines de 2028.

El maíz y el sorgo, hoy en 8,5 %, bajan 0,25 puntos por trimestre en 2027 y 0,5 puntos por trimestre en 2028, hasta 7,5 % en diciembre de 2027 y 5,5 % en diciembre de 2028. El girasol, según el resumen del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), pasa de 4,5 % a 3 %. El biodiésel que no es de soja queda en 0 % permanente.

El recorrido desde diciembre de 2023

Cuando Milei asumió, la soja pagaba 33 % y el trigo y la cebada, 12 %, según el informe del USDA. El 26 de julio de 2025, en la Exposición Rural de Palermo, anunció una baja permanente: la soja bajó de 33 % a 26 %, los subproductos de soja de 31 % a 24,5 %, el maíz de 12 % a 9,5 % y la carne vacuna y aviar de 6,75 % a 5 %. En diciembre de 2025 hubo otro recorte que Caputo calificó de permanente: la soja bajó de 26 % a 24 %, el maíz de 9,5 % a 8,5 % y el trigo de 9,5 % a 7,5 %. Con el decreto de junio, la soja llegará en 2028 a menos de la mitad de su alícuota de 2023.

Cuánto cuesta y cómo se financia

La baja tiene costo fiscal. Cuando el Gobierno recortó las alícuotas en diciembre de 2025, consultoras privadas lo estimaron entre US$ 500 millones y US$ 700 millones al año: Romano Group calculó cerca de US$ 580 millones para 2026 y LCG, unos US$ 687 millones, en un momento en que los derechos de exportación eran poco más de 4 % de los recursos tributarios nacionales, según Infobae. Milei condicionó el calendario al superávit fiscal y, en su discurso del 21 de mayo, dijo que la baja de la soja seguirá hasta 2028 “si nosotros reelegimos”. El 26 de julio, en La Rural, afirmó que el crecimiento de la energía y la minería financiará la transición hacia retenciones cero.

Qué pide el sector y qué efecto se espera

La Sociedad Rural Argentina (SRA) recibió el anuncio con optimismo, pero mantuvo su meta de retenciones cero y, en La Rural, su presidente, Nicolás Pino, pidió que desaparezcan por ley. La Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) celebró las bajas de la soja. El propio Milei admitió en mayo que la velocidad para resolver el principal reclamo del sector “no es la ideal”. En el mercado, la Bolsa de Comercio de Rosario estimó que la rebaja mejora el precio FAS del trigo en unos US$ 4,80 a US$ 4,90 por tonelada, y el USDA señaló que podría incentivar más siembra de trigo y cebada y limitar la caída del área sembrada.

Las retenciones al agro frente a una cosecha récord

El anuncio llega con cifras de producción altas. Según el Gobierno, la campaña 2025-2026 tuvo una superficie sembrada récord de 40 millones de hectáreas y una cosecha superior a 164 millones de toneladas de granos. Un medio especializado reportó 27,9 millones de toneladas de trigo, un récord histórico, y 49,9 millones de toneladas de soja. Milei sostuvo que el país puede duplicar su producción de granos, hasta cerca de 300 millones de toneladas, y vinculó a la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, en debate en el Congreso, una inversión estimada en US$ 15.000 millones en industrias ligadas al agro.

Además de los derechos de exportación, el Gobierno enumeró otras medidas: la devolución del IVA de las inversiones productivas a los tres meses en lugar de cinco años, un proyecto de ley para modificar el régimen de navegación y habilitar puertos privados, y una planta de urea granulada de US$ 2.700 millones, con capacidad de 2,1 millones de toneladas anuales desde 2029.

Con el calendario fijado, el productor argentino sabe cuánto pagará en cada embarque de 2027 y 2028, algo que Milei llamó previsibilidad. El decreto, sin embargo, no es una ley y su continuidad depende del superávit fiscal y, según el propio Milei, de que su Gobierno siga en 2028. Para los productores y el agro, las retenciones al agro seguirán siendo el termómetro de la relación entre el campo y el Gobierno: el sector celebra cada recorte, pero insiste en que el destino final sea cero.

Infobae, iProfesional, Beccar Varela, Buenos Aires Herald, Buenos Aires Times, Fertilizer Daily, Platts, Sumario Noticias, El Cronista, Diario La Voz del Chaco, Oficina del Presidente y USDA.

por Juan Lagos