Se puede partir en el agro sin heredar un campo: siete ideas se repiten entre quienes se hicieron un lugar en el sector, con ejemplos de Uruguay, España, Estados Unidos, Brasil, Colombia y Australia.
El agro necesita gente nueva, y las cifras lo muestran. En Estados Unidos, el censo agropecuario de 2022 midió una edad promedio de 58,1 años entre los productores, y solo 9% tenía menos de 35. En España, 40% de los titulares de explotaciones supera los 65 años y apenas 9% tiene menos de 41, según el Ministerio de Agricultura. En Australia, el productor promedio tiene 59 años y cerca de la mitad se retirará en los próximos 15 años, según un análisis publicado en septiembre. Por eso, partir en el agro no es solo una decisión personal: también es una necesidad del sector. Estas son las siete ideas que más se repiten.
1. Partir en el agro no tiene una sola puerta de entrada
Heredar el campo familiar es apenas uno de los caminos, y quien no tiene uno no queda fuera. En Uruguay, el Instituto Nacional de Colonización lanzó en 2023 una política de acceso a la tierra para jóvenes de 18 a 29 años: arriendo con subsidio de 80% de la renta el primer año, 60% el segundo y 20% el tercero. En Colombia, la Ley 2539 de 2025 dio prioridad a las juventudes rurales sin tierra para acceder a predios y proyectos productivos. En España, el Gobierno anunció en enero de 2026 una plataforma de tierras llamada Tierra Joven y el análisis de unas 17.000 fincas del Estado, para ofrecerlas de preferencia a jóvenes, mujeres y nuevos profesionales. En Chile, la segunda etapa de Tierras Vivas ofrecerá casi 7.000 hectáreas fiscales en arriendo, con prioridad para jóvenes y mujeres rurales.
2. Trabajar duro no alcanza
El esfuerzo no reemplaza la planificación ni el financiamiento. En la Comunidad Valenciana (España), 41 jóvenes agricultores y ganaderos vieron rechazadas en abril de 2026 sus solicitudes de ayuda para la primera instalación, aunque cumplían todos los requisitos. El motivo fue solo la falta de presupuesto. Según la organización agraria La Unió Llauradora i Ramadera, cubrir esas solicitudes costaría 1,85 millones de euros. Los plazos, los fondos y los trámites también deciden quién logra partir.
3. Salirse del molde
No todo el negocio está en producir. En Brasil, el Plano Safra de la Agricultura Familiar 2026/2027 subió de R$ 250.000 a R$ 450.000 el límite de crédito para la bioeconomía, y creó un premio de R$ 300.000 para 30 iniciativas colectivas de jóvenes. En Latinoamérica y el Caribe, el concurso Nexus Rural, impulsado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y Procasur con apoyo de la FAO, premiará diez soluciones digitales creadas por jóvenes rurales.
4. El capital correcto para cada etapa
Cada fase pide un tipo distinto de dinero. En Estados Unidos, la Agencia de Servicios Agrícolas (FSA) ofrece microcréditos de hasta 50.000 dólares y un programa de pie inicial para comprar un predio: el agricultor aporta al menos 5% del precio en efectivo, y el interés queda cuatro puntos bajo la tasa directa, con un piso de 1,5% y un plazo de 20 años. En Brasil, el límite del Pronaf Jovem subió de R$ 35.000 a R$ 50.000, y su interés anual bajó de 3% a 2%. En España, la Política Agraria Común (PAC) destina más de 220 millones de euros a ayudas específicas para jóvenes entre 2023 y 2027, y el Gobierno propone que 10% de la próxima PAC se dedique al relevo generacional.
5. Armar el equipo
Aprender junto a otros acorta el camino. En Australia, el programa AgCAREERSTART, de la Federación Nacional de Agricultores, ofrece pasantías pagadas en predios para jóvenes de 18 a 25 años. Desde 2022 han pasado por él más de 200 participantes, y una parte importante venía de zonas urbanas. En España, la convocatoria Cultiva 2026 cuenta con 1,2 millones de euros para organizar estancias de 5 a 14 días en explotaciones modelo, dirigidas a titulares menores de 41 años. En Paraguay, el Ministerio de Agricultura y Ganadería tiene un Departamento de Juventud Rural, que participa en los intercambios técnicos de la FAO.
6. Partir de una vez
No hace falta tener todo el recorrido resuelto, basta con saber el siguiente paso. El censo estadounidense de 2022 contó que 30% de los productores, poco más de un millón, lleva diez años o menos en la actividad. Es decir, el sector sigue incorporando gente nueva, y no solo menores de 35: ese grupo es apenas 9%.
7. Dejar un legado
La sucesión suele quedar para el final. En Australia, según el mismo análisis, el traspaso de los predios es muchas veces informal y sin documentos. En Estados Unidos, el programa de pie inicial también sirve para que un agricultor que se retira traspase su tierra a la siguiente generación. En Brasil, seis municipios del sur de Rio Grande do Sul se sumaron al Plan Nacional de Juventud y Sucesión Rural. Y la Comisión Europea busca duplicar la proporción de jóvenes agricultores para 2040.
Partir en el agro exige más planificación, capital y paciencia de lo que sugiere la idea del esfuerzo a secas. Con tantos productores cerca del retiro, la pregunta para el agro ya no es si hace falta relevo, sino cuánto se está preparando para recibirlo.
Departamento de Agricultura de Estados Unidos, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, Beef Central, Presidencia de Uruguay, Francisco Fajardo Abogados, Media Banco, infoAgro, Brasil de Fato y FAO.
por José Rios
