La secretaria de Agricultura de EE. UU., Brooke Rollins, afirma que las promesas de la agenda Farmers First están cumplidas. Las cifras muestran ayudas públicas en aumento y nuevos anuncios sobre diésel y semillas, pero también costos de energía históricamente altos y organizaciones agrícolas que sostienen que el apoyo no cubre las pérdidas.

Este 6 de octubre de 2026, la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, publicó en Instagram que las promesas hechas al agro están cumplidas, aunque queda trabajo pendiente, y remitió a la página de la agenda Farmers First del USDA. La afirmación llega semanas antes de las elecciones legislativas de medio término y tras dos anuncios de esta semana.

Qué es la agenda Farmers First

Farmers First es una agenda que el USDA lanzó en mayo de 2025 dentro de su iniciativa “Make Agriculture Great Again”. Su primer pilar fue un plan para las pequeñas granjas familiares, que según el USDA son el 86% de las explotaciones, con medidas como simplificar trámites, mejorar el acceso a crédito y tierra, y reformar la mano de obra. Con el tiempo, la marca pasó a reunir la política agrícola completa. La página oficial afirma que la administración entregó más de US$30.000 millones en ayudas extraordinarias a agricultores desde enero de 2025, una cifra del propio USDA.

Lo anunciado esta semana

Diésel. El 5 de octubre, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que permite temporalmente usar el diésel teñido de rojo, de uso agrícola y exento de impuesto vial, en las carreteras, y difiere hasta fin de año el impuesto federal de 24,4 centavos por galón (unos 6,4 centavos por litro). El USDA calcula ahorros combinados federales y estatales de unos US$640 millones para los agricultores durante la cosecha. El precio nacional del diésel fue de US$6,32 por galón (unos US$1,67 por litro) este martes, tras un récord de US$6,53 el 22 de septiembre (unos US$1,73 por litro), frente a US$3,76 antes de la guerra con Irán, según AAA.

Los analistas consultados por ABC News estiman que el ahorro será modesto, porque los agricultores ya usaban diésel teñido. Bloomberg advirtió que la medida podría subir los precios para el agro si más conductores presionan el suministro del combustible rojo.

Semillas. El 6 de octubre, el USDA lanzó la Seed Sovereignty Initiative, con US$180 millones para secuenciar las colecciones del Sistema Nacional de Germoplasma Vegetal, que guarda más de 600.000 accesiones de más de 16.000 especies. La secuenciación de los principales cultivos se haría en dos años, con inteligencia artificial para identificar rasgos de resistencia a plagas y enfermedades. El USDA también amplió su acuerdo con el Departamento de Justicia para vigilar la competencia en el mercado de insumos, con énfasis en semillas.

Las ayudas directas

El programa central es el Farmer Bridge Assistance, con US$12.000 millones: US$11.000 millones para cultivos extensivos y US$1.000 millones para cultivos especiales. Los pagos por acre fueron de US$44,36 para maíz (unos US$110 por hectárea), US$30,88 para soja (unos US$76), US$39,35 para trigo (unos US$97) y US$132,89 para arroz (unos US$328).

Las organizaciones del sector dicen que no alcanza. La Federación Estadounidense de Agricultores (AFBF) estimó pérdidas totales de US$34.000 millones, y la Asociación Estadounidense de Soja afirma que los pagos no cubren la pérdida de su principal cliente, China. El Congreso evalúa otros US$11.100 millones, que podrían llegar recién en la primavera de 2027. Según el USDA, el ingreso agrícola neto de 2026 sería de US$158.400 millones, un 2,6% menos en términos reales que en 2025, y los pagos del gobierno subirían 66,5%.

Comercio y ganadería

El USDA afirma que Trump cerró 19 acuerdos comerciales o marcos nuevos. China redujo aranceles a varios productos agrícolas estadounidenses, pero mantuvo un 10% a la soja.

En ganadería, el USDA lanzó el 31 de agosto la Ranchers First Initiative, para reconstruir el hato, que está en su nivel más bajo en 75 años. Incluye apoyo para retener vientres y para pequeños frigoríficos, además de los US$500 millones del programa SPUR anunciados en junio.

¿Se cumplieron las promesas?

La respuesta depende de la vara. En programas y montos, el USDA lanzó ayudas, medidas para el diésel, apoyo a la ganadería y una inversión en semillas, y los gobiernos estatales y los legisladores agrícolas recibieron varios de esos anuncios con aplausos. En rentabilidad, el panorama es otro: el ingreso agrícola cae en términos reales, el diésel sigue en niveles históricos, las ayudas crecen pero las organizaciones del sector dicen que no cubren las pérdidas, y la soja sigue con un arancel de 10% en China. Por eso la propia secretaria reconoce que hay “más trabajo por hacer”.

Qué significa fuera de EE. UU.

Para los productores de otros países, los puntos a seguir son tres: los pagos públicos a los agricultores estadounidenses, la relación comercial con China en soja y el costo de energía e insumos, que también afecta a los exportadores competidores.

Fuentes: USDA (página Farmers First, comunicados de prensa y testimonio ante el Senado), Casa Blanca, ABC News, CNN, CNBC, Farm Policy News (Universidad de Illinois), Brownfield Ag News, Farm Progress, AgWeb, American Soybean Association, AgroLatam, Angus Media, Ohio Farm Bureau.

por Juan Lagos