Cannabis grower Steve Dillon tends to his plants on his farm in Humboldt County, California, U.S. August 28, 2016. REUTERS/Rory Carroll/File photo - TM3ECAH1NMX01

Con los precios del cannabis a la baja y los impuestos al alza, cultivadores de Estados Unidos y Canadá ofrecen sus instalaciones a desarrolladores de centros de datos de inteligencia artificial. El giro tiene lógica, pero trae obstáculos de tamaño, energía y permisos.

Cultivadores de cannabis de Estados Unidos y Canadá están ofreciendo sus galpones, invernaderos y salas de cultivo a desarrolladores de centros de datos de inteligencia artificial. La razón es el aprieto del negocio, con precios a la baja, impuestos más altos y exceso de oferta. Pero la idea choca con límites de energía, tamaño, permisos y vecinos, y varios proyectos ya se frenaron.

Por qué el cannabis se quedó sin margen

El abogado Tom Downey, de Denver, resume el problema en tres puntos: la oferta creció mucho más rápido que la demanda, los precios mayoristas son más bajos que hace cinco años y los productos de THC derivado del cáñamo, sin regulación, le quitaron consumidores al mercado con licencia. Según él, algunos predios usan solo la mitad de su espacio y otros están quebrando.

Colorado muestra la caída: las ventas de marihuana llegaron a un récord de US$ 2.230 millones en 2021, bajaron a US$ 1.400 millones en 2024 y a US$ 1.320 millones en 2025.

Por qué los centros de datos de inteligencia artificial miran los cultivos

Un cultivo bajo techo tiene lo que necesita un centro de datos: suministro eléctrico de alta capacidad, climatización industrial, control ambiental, respaldos de energía y seguridad en capas. Algunos tienen además fibra óptica cercana y permisos de uso de suelo. Comprar un predio así ahorra el tiempo de adquirir terreno, tramitar permisos y conectarse a la red, y a veces se consigue a precio de activo en problemas.

Ryan George, fundador de la corredora 420 Property, de Sacramento, dice que reutilizar esas instalaciones “tiene mucho sentido”. Michael Ward, dueño de Harbor Farmz, lo plantea así: lo que hace único a su predio es que la infraestructura central ya existe.

Los casos de Michigan, Saskatchewan y Oklahoma

Michigan. Ward y sus socios invirtieron US$ 20 millones en 2020 en una instalación de 32.850 pies cuadrados (unos 3.050 metros cuadrados) en Kalamazoo. Hoy dice que los impuestos se llevan cerca del 75 % de sus ingresos, que bajaron de US$ 6,5 millones a una proyección de US$ 3 millones. Entregó dos de sus tres licencias de cultivo. El edificio tiene hasta 1,5 MW de potencia a corto plazo y la meta de llegar a 15 MW a largo plazo. La ciudad dio visto bueno de zonificación en abril, pero el listado generó oposición vecinal y en agosto se aprobó una moratoria que frena los centros de datos hasta agosto de 2027. Ward retiró el aviso en septiembre.

Saskatchewan, Canadá. Una antigua instalación de Aurora Cannabis, de más de 130.000 pies cuadrados (unos 12.000 metros cuadrados), con fibra de 10 Gbps y 7 MW de potencia, se ofrece como sitio para un centro de datos. Según el corredor, un operador ya hizo una oferta.

Oklahoma. En Pawhuska, un edificio de 200.000 pies cuadrados que fue un cultivo bajo techo con licencia, junto a una subestación con 16 MW disponibles, se propuso para un centro de datos de entre 8 y 10 MW. Los vecinos reunieron una petición con 459 firmas contra el proceso. El 14 de abril, las autoridades rechazaron por unanimidad una carta de garantía de energía para el desarrollador y aprobaron, por 3 votos contra 2, una moratoria hasta el 31 de diciembre de 2026.

Por qué no es tan simple

  • Tamaño. Los cultivos miden en promedio entre 20.000 y 30.000 pies cuadrados (1.900 a 2.800 metros cuadrados), frente a unos 100.000 (9.300 metros cuadrados) de un centro de datos típico.
  • Energía. La mayoría de los cultivos tiene entre 3 y 5 MW, pensados para luces y clima. Un centro de datos promedio necesita bastante más de 10 MW. Como referencia, la planta de Oracle para OpenAI en Saline, Michigan, parte en 1,5 GW, unas mil veces la capacidad actual de Harbor Farmz.
  • Plazos. Según Niki Krear, de New Lake Capital Partners, una conversión completa, con cambio de zonificación, energía y fibra, puede tardar hasta cinco años.
  • Permisos y vecinos. Además de Kalamazoo y Pawhuska, el estado de Nueva York adoptó en julio una prohibición de un año para nuevos centros de datos. Los vecinos temen ruido, cuentas de luz más altas, sobrecarga de la red y uso de agua.

El corredor Daniel Tropp dice haber visto pocos negocios concretarse y habla de más deseos que realidades.

Alternativas más chicas

Hay quienes ven espacio en una escala menor. Downey cuenta de un arrendador que renegoció el contrato con un inquilino de cannabis que redujo su operación y sumó a un operador de centros de datos en contenedores para ocupar el espacio libre. También propone instalaciones mixtas, mitad cultivo y mitad datos, en estados que recién lanzan programas de cannabis. El abogado Jeffrey Moerdler, de Haynes Boone, ve oportunidad en centros de inferencia de entre 10 y 50 MW, el mismo segmento al que se están moviendo mineros de criptomonedas.

El camino inverso, de los servidores al invernadero

El cruce entre servidores y plantas también va en la otra dirección. En Ølgod, Dinamarca, la empresa atNorth proveerá el calor sobrante de su centro de datos DEN02 a un invernadero que desarrolla Selected Group, para producir frutas y verduras todo el año, incluso en invierno. La primera etapa está prevista para el tercer trimestre de 2028.

Infraestructura agrícola con una segunda vida

El caso muestra que lo que se construyó para cultivar plantas, con su energía, su clima controlado y su seguridad, vale más allá del cultivo. Para algunos productores será una salida y para la mayoría, según los corredores, seguirá siendo una idea difícil de cerrar. Para los productores y el agro, el debate sobre los centros de datos de inteligencia artificial deja una pregunta práctica: qué pasa con la tierra y la infraestructura agrícola cuando la electricidad y el espacio valen más para otro uso.

Forbes, MJBiz Daily, Newsweek, KJRH, Data Center Dynamics, CTV News y W.Media

por Juan Lagos