La vida de campo, con huertas, gallinas y pan de masa madre, pasó de ser trabajo duro a símbolo de estatus en redes sociales y en el turismo de lujo. Mientras algunas granjas cobran tarifas de hotel de lujo, el negocio agrícola real enfrenta márgenes ajustados.

La vida de campo cambió de imagen. Hace unos años evocaba madrugones, barro y trabajo pesado. Hoy aparece en las redes sociales como sinónimo de calma, tiempo y buen gusto, con cabañas de piedra, huertas y huevos recién recogidos. Esa estética ya es un negocio que mueve hoteles, marcas y creadores de contenido, y también un contraste incómodo para quienes viven de producir alimentos.

De estética de internet a tendencia de consumo

El término “cottagecore”, que idealiza la vida rural, apareció en Tumblr en 2018 y se disparó durante los confinamientos de 2020. Después vino el “farm girl summer” (verano de chica de granja), que la responsable de tendencias de Pinterest describió como mitad desconexión digital y mitad autosuficiencia, con mucho eco en la generación Z. Según el informe de verano de 2025 de la plataforma, las búsquedas de “farm cottage aesthetic” (estética de cabaña de granja) subieron más de 900%.

Los creadores le pusieron cara a la tendencia. Hannah Neeleman, conocida como Ballerina Farm, tiene más de 10 millones de seguidores en Instagram con videos desde su granja en Utah. Según CNN, los influenciadores cambiaron la imagen del campo: de labor agotadora y botas embarradas a vestidos románticos, ranchos bañados de sol y mesas decoradas.

Granjas de lujo, la experiencia sin el trabajo

El negocio llegó a la hotelería. CNN describió en 2025 nuevos resorts agrícolas que ofrecen un pedazo de esa vida, con cosechas orgánicas y sin las 14 horas diarias de trabajo, a hasta 3.000 dólares la noche. En agosto de 2026, Farm Progress informó que algunas granjas cobran 1.500 dólares por noche y que estas estadías presentan la agricultura como un servicio más del hotel. Entre las causas, cita el auge del bienestar y la desconexión digital.

El caso más conocido es Daylesford, en los Cotswolds, Inglaterra. Nació en 2002 como una tienda de la granja orgánica de Carole Bamford y hoy suma restaurantes, un spa, tiendas en Londres y líneas de ropa y cosmética. En 2015, el club privado Soho Farmhouse abrió sobre una antigua granja de la zona. Y en Arabia Saudita, Hilton anunció en 2024 un resort agroturístico de su marca de lujo LXR.

El éxito tiene un riesgo. Un análisis de la revista Traveler señala que, en 2026, la etiqueta “de la granja a la mesa” se aplicó a tantos restaurantes de hoteles que perdió buena parte de su significado. Un hotel con una huerta de hierbas puede presumir de ello sin ser una granja real.

Lo que dicen los números del campo de verdad

El agroturismo es real, pero pequeño. En 2022, las granjas y ranchos de Estados Unidos ganaron 1.260 millones de dólares por servicios de agroturismo, 12,4% más que en 2017 descontada la inflación, según el Censo Agropecuario del USDA. Solo 1,5% de los 1,9 millones de predios los ofrece, y el ingreso promedio por operación ronda los 44.000 dólares. El número de operaciones llegó a 33.161 en 2012 y bajó a 28.617 en 2022.

Mientras tanto, la agricultura que produce alimentos va por otro carril. En el distrito de la Reserva Federal de Minneapolis, más de 75% de los prestamistas agrícolas dijo que los ingresos de sus clientes bajaron en el primer trimestre de 2026. A eso se suman la pérdida de fuerza del precio de la tierra en el mundo y la falta de técnicos para reparar tractores en Estados Unidos.

La vida de campo como tendencia en España y América Latina

En España, el Observatorio del Turismo Rural 2026 describe un cambio de ciclo: menos viajes, pero más gasto por viaje. El mercado de fincas rústicas, además, mantiene este año el crecimiento del segmento de lujo rural y de las fincas de recreo, según AgroNews Castilla y León. En Menorca, el hotel Vestige Binidufà abrió con un programa de cocina ligado a la granja.

En América Latina, la imagen del campo también se volvió contenido. El colombiano Carlos Díaz, de “La Granja del Borrego”, figura en el listado Top Creators 2025 de Forbes Colombia con videos de su vida en La Vega, Cundinamarca. El periodista ecuatoriano Renán Álava reúne a más de 2 millones de seguidores con leyendas y saberes campesinos en “El Campo es Vida”. En Argentina, Ámbito informó en julio de 2026 que crecen los perfiles de jóvenes productores en TikTok, Instagram y YouTube. Y en Chile, la Estancia Mercedes, en Magallanes, fue elegida por la revista TIME entre los 100 mejores lugares del mundo para visitar en 2026, con una propuesta de vivir el día a día de una estancia patagónica activa.

La imagen del campo vende, y vende caro, pero la vida de campo real conserva sus costos, sus horarios y sus márgenes. Hoy solo 1,5% de las granjas estadounidenses ofrece agroturismo, y el grueso del negocio sigue siendo producir alimentos.

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por Juan Lagos