A menos de una hora de Nueva York, un antiguo terreno agrícola de Nueva Jersey se transformó en uno de los clubes de bienestar más exclusivos y comentados de Estados Unidos. Se llama Sweet Honey Farm, y para hacerse socio no basta con pagar, primero hay que pasar por una sauna comunitaria de 50 asientos, donde su fundador, Devon Levesque, evalúa personalmente si el candidato encaja con la comunidad que busca construir.

De sueño de infancia a proyecto real

Levesque, oriundo de New Hampshire y hoy de 32 años, creció en una granja familiar y desde siempre quiso tener la propia. Antes de lograrlo pasó por una academia militar en Pensilvania y trabajó varios años en Long Island y Nueva Jersey. Recién en 2021 compró 10 acres de terreno en la localidad de Morganville, dentro de la comuna de Marlboro, y comenzó a dar forma a lo que hoy es Sweet Honey Farm. “Nadie ha rociado químicos en este terreno en cientos de años”, explicó Levesque sobre uno de los motivos detrás de la elección del sitio.

Inspirada en las zonas azules del planeta

El proyecto se inspira directamente en el concepto de las Blue Zones (zonas azules), las regiones del mundo con mayor esperanza de vida y bienestar documentado, como Cerdeña en Italia o Okinawa en Japón. Bajo esa lógica, Levesque construyó una propuesta que combina agricultura activa con recuperación física de alto nivel: la propiedad, que hoy suma 20 acres, incluye una casa de campo, invernadero, cafetería, dos gallineros, piscina de agua salada, una cancha de básquetbol reglamentaria y el llamado “Longevity Barn”, un granero reconvertido en gimnasio equipado con cámaras hiperbáricas, terapia de luz roja, tinas de agua fría y sauna.

En sus terrenos conviven más de 300 animales y se cultivan cerca de 100 variedades distintas de hortalizas bajo prácticas regenerativas. La producción abastece a los propios socios a través de un modelo de agricultura comunitaria (CSA), y el excedente se distribuye a restaurantes y hoteles de la zona, incluyendo el 1 Hotel Brooklyn Bridge.

Una lista de espera de 14.000 personas

El modelo de membresía funciona por aplicación, pensado para quienes buscan incorporar este estilo de vida de forma permanente, además de pases de un día para quienes solo quieren visitar. Hoy Sweet Honey Farm tiene 197 socios activos y una lista de espera que supera las 14.000 personas. Cerca del 40% de los miembros vive en la propia Nueva Jersey, otro 40% viaja alrededor de una hora desde Nueva York, y el resto llega desde zonas más lejanas.

Un modelo que conecta con una tendencia más amplia

Sweet Honey Farm se suma a un fenómeno que ha ido tomando fuerza en distintos países: la fusión entre agricultura activa, bienestar físico y comunidad como respuesta a un estilo de vida cada vez más urbano y sedentario. En este caso, el atractivo no está solo en la producción de alimentos frescos y sin químicos, sino en construir alrededor de la granja una comunidad real, con eventos, espacios de trabajo compartido y actividades físicas, en lugar de un club de bienestar convencional.

Para Levesque, el objetivo final resume el espíritu del proyecto, cambiarle el sentido a la idea de bienestar de lujo, alejándola de las salas de espejos y los batidos de US$20, para devolverla a algo más simple: moverse, conectar con otras personas, estar en la naturaleza y comer comida real.

Fuentes: Patch (Marlboro-Coltsneck), Plunge, Febspot, United Way of Monmouth and Ocean Counties, LinkedIn.

por José Rios