Algunas ya trabajan en predios comerciales, como los robots de polinización, los enjambres de máquinas autónomas y los equipos de luz ultravioleta. Otras, como la computación cuántica y el “polvo inteligente”, siguen en etapa exploratoria. Este es el estado real de cada una.

Las promesas tecnológicas para la agricultura abundan, pero no todas están en el mismo punto. Cinco áreas concentran hoy buena parte de la atención: la computación cuántica, los robots polinizadores, los sensores de suelo en miniatura, la inteligencia artificial en maquinaria autónoma y el control sanitario con luz y plasma.

1. Computación cuántica para agroquímicos y fertilizantes

Estado: exploratorio. El punto de partida es real. El proceso Haber-Bosch, con el que se fabrica el nitrógeno de los fertilizantes, consume cerca de 1% a 2% de la energía mundial, mientras que la enzima nitrogenasa hace lo mismo a temperatura ambiente. Su núcleo, el cofactor FeMoco, es el principal problema de referencia para la computación cuántica en química.

Sin embargo, las estimaciones indican que simularlo con precisión exigiría computadores cuánticos con corrección de errores y más de 2.000 qubits lógicos, algo que hoy no existe. Una revisión de la NASA concluyó que ningún experimento cuántico realizado se acerca a las simulaciones clásicas más avanzadas. A eso se suma un trabajo de Caltech y el Flatiron Institute, presentado en 2026, que logró calcular con métodos clásicos la energía de un modelo de FeMoco con precisión química, lo que pone en duda cuánta ventaja cuántica habrá en ese problema.

La industria avanza con cautela. En marzo de 2026, Syngenta anunció una alianza con QuantumBasel para explorar el modelado de interacciones moleculares en el desarrollo de productos fitosanitarios, y su director de información reconoció que la tecnología aún es incipiente.

2. Robots y drones de polinización

Estado: comercial en nichos. La polinización asistida ya se vende como servicio. Dropcopter, empresa estadounidense, usa drones que dispersan polen sobre huertos de manzanos, almendros, cerezos y perales, con una capacidad de unas 20 acres por hora por dron (8 hectáreas). En ensayos de tres años, la polinización asistida con drones aumentó los rendimientos entre 25% y 50%.

En invernaderos, la israelí Arugga AI Farming comercializa los robots Polly y Polly+, que usan visión artificial y pulsos de aire para replicar la polinización por zumbido de los abejorros en tomates. La empresa ya los desplegó en cinco países, y en 2026 mostró que un robot polinizó con más polen en los estigmas que las abejas solas en un invernaderos con luces LED en Suecia. Su nuevo robot Louie, que baja las plantas de tomate, ya opera en la mayor cooperativa de invernaderos de los Países Bajos.

En laboratorio hay otras ideas, como las burbujas de jabón con polen del JAIST de Japón, donde cada burbuja lleva unos 2.000 granos de polen, y estudios de vibraciones sónicas que estimulan la liberación de polen y aumentan el tamaño del fruto en tomate.

3. Sensores de suelo en miniatura

Estado: laboratorio y pilotos. El concepto de “polvo inteligente” nació a fines de los años 90 en la Universidad de California en Berkeley, y en 2026 sigue sin ser un producto agrícola maduro: lograr sensores diminutos, con energía propia y que sobrevivan fuera del laboratorio sigue siendo difícil.

Lo que sí avanza son las redes densas de sensores económicos. En 2025 se desplegaron 86 sensores Bluetooth sobre un campo comercial de trigo de 50 hectáreas en Utah, algo que no se había hecho antes con más de 24 nodos de este tipo. En Japón, la Universidad de Osaka desarrolló sensores de humedad inalámbricos en gran parte biodegradables, aunque probados solo en un campo de demostración de menos de un metro cuadrado.

4. Inteligencia artificial en la máquina y robots en enjambre

Estado: comercial. La inteligencia artificial en el borde, es decir, ejecutada en la propia máquina, ya opera en terreno. En febrero de 2026, Carbon Robotics presentó su Large Plant Model, entrenado con más de 150 millones de imágenes de plantas recogidas en más de 100 predios de 15 países. Reconoce especies al instante, de modo que el LaserWeeder puede apuntar a nuevas malezas sin reentrenar el sistema, y también sirve de base para su kit de tractor autónomo.

Los enjambres también existen. La australiana SwarmFarm Robotics opera más de 250 robots livianos que trabajan en flotas y que han cubierto más de 10 millones de acres (unos 4 millones de hectáreas), y en junio de 2026 levantó A$30 millones para entrar al mercado norteamericano.

El sector tiene también sus bajas. La británica Small Robot Company, famosa por sus robots Tom, Dick y Harry, entró en liquidación en febrero de 2024 tras no lograr cerrar una inversión a tiempo, aunque su tecnología tenía clientes.

5. Luz y plasma para reemplazar químicos

Estado: la luz UV-C ya funciona, el plasma sigue en laboratorio. La luz ultravioleta UV-C aplicada de noche es la más avanzada. La razón es que los hongos pueden reparar el daño de la radiación cuando después reciben luz azul o UV-A, de modo que al aplicarla en la oscuridad se evita esa recuperación.

En ensayos de campo en frutillas, la dosis más alta redujo la incidencia de oídio en la fruta en 53% y 90% en dos temporadas. En viñedos se han usado dosis de entre 100 y 200 julios por metro cuadrado. Los robots de la noruega Saga Robotics ya trabajan en vides y berries, y la viña Castoro Cellars los desplegó en 600 acres orgánicos (unas 243 hectáreas).

Aun así, hay límites. En Oregón, los investigadores señalaron que reducir la velocidad del tractor para aumentar la dosis limita la superficie tratable cada noche, y que sus resultados en vides provenían de parcelas pequeñas.

El plasma frío, en cambio, está en laboratorio. Inactiva esporas de hongos y se estudia sobre todo en semillas y poscosecha, pero su aplicación industrial enfrenta desafíos de escala.

Fuentes: arXiv (Caltech y Flatiron Institute), NASA, Syngenta, QuantumBasel, AgTechNavigator, Dropcopter, Growing Produce, Arugga AI Farming, Vertical Farm Daily, The Jewish Chronicle, iScience, Chemistry World, Nature Scientific Reports, Promwad, PubMed Central, TechCrunch, Seattle Today, Queensland Government, Hort News, FarmingUK, Plant Disease (APS), Frontiers in Microbiology.

por Juan Lagos