El crecimiento de EtMday y del ecosistema emprendedor chileno refuerza la aspiración de posicionar al país como un centro regional para startups, inversión e innovación. El desafío ahora es competir con mercados como Brasil, México y Colombia.
Chile quiere consolidarse como uno de los principales polos de innovación de América Latina. Ese objetivo volvió a tomar fuerza con la expansión de EtMday, el encuentro de emprendimiento e inversión más grande de la región, que durante los últimos años ha reunido a miles de emprendedores, inversionistas, empresas y organizaciones públicas.
La iniciativa nació hace casi dos décadas como una reunión informal entre emprendedores. Hoy se ha transformado en una plataforma que conecta startups con fondos de inversión, grandes compañías y actores clave del ecosistema tecnológico latinoamericano.
El crecimiento del evento refleja una ambición mayor: convertir a Chile en un verdadero hub de innovación y emprendimiento para Latinoamérica.
El ecosistema emprendedor gana protagonismo
Durante los últimos años, Chile ha desarrollado una infraestructura favorable para la innovación. Programas de apoyo al emprendimiento, aceleradoras, fondos de inversión y políticas públicas han ayudado a impulsar nuevas empresas tecnológicas con alcance internacional.
El país también ha logrado posicionarse como una puerta de entrada para startups que buscan expandirse hacia otros mercados de América Latina. Diversos actores del sector destacan factores como la estabilidad institucional, la conectividad y la disponibilidad de talento especializado.
A esto se suma el reconocimiento internacional que han obtenido iniciativas como Start-Up Chile, considerada una de las aceleradoras públicas más influyentes de la región.
EtMday se consolida como vitrina regional
Uno de los ejemplos más visibles de este crecimiento es EtMday.
La edición 2025 reunió a más de 56 mil asistentes, generó más de 110 mil conexiones entre participantes y convocó a representantes de más de 20 países. Además, facilitó miles de reuniones de negocios y encuentros entre startups e inversionistas.
Para 2026, los organizadores esperan ampliar aún más el alcance del evento. La meta es fortalecer la participación internacional y abrir nuevos espacios para emprendedores de distintas regiones del continente.
El encuentro se realizará entre el 19 y el 21 de noviembre en Santiago y proyecta una asistencia superior a las 55 mil personas.
La competencia regional sigue creciendo
Aunque Chile ha ganado espacio en el ecosistema latinoamericano, la competencia es intensa.
Brasil continúa liderando la región en volumen de inversión para startups. México mantiene una posición estratégica gracias a su cercanía con Estados Unidos. Colombia, por su parte, ha fortalecido su ecosistema tecnológico durante los últimos años.
Frente a este escenario, especialistas coinciden en que Chile debe seguir fortaleciendo la innovación, el acceso a financiamiento y la internacionalización de sus emprendimientos para mantener su competitividad regional.
Innovación como motor de crecimiento
El interés por impulsar el emprendimiento también responde a razones económicas.
Las startups y empresas tecnológicas son vistas como una oportunidad para diversificar la economía, generar empleos de alta especialización y desarrollar soluciones para sectores estratégicos como minería, energía, salud y tecnología financiera.
Además, el crecimiento de la inteligencia artificial, la digitalización y la economía del conocimiento abre nuevas oportunidades para países capaces de atraer talento e inversión.
El desafío de convertirse en un hub regional
La meta de transformar a Chile en un hub de innovación y emprendimiento para Latinoamérica requiere algo más que eventos masivos.
Los expertos sostienen que será necesario fortalecer la colaboración entre universidades, empresas, inversionistas y organismos públicos. También será clave facilitar el escalamiento de startups y atraer proyectos internacionales que utilicen al país como plataforma regional.
Con una comunidad emprendedora cada vez más activa y eventos que atraen atención internacional, Chile busca dar el siguiente paso. La apuesta es clara: pasar de ser un actor relevante del ecosistema regional a convertirse en uno de los principales centros de innovación, inversión y emprendimiento de América Latina.
