Apenas superado el peor momento del sistema frontal que azotó al país durante julio, un nuevo fenómeno climático tomó el relevo como principal preocupación para los agricultores: las heladas post temporal, que ya llevaron a Senapred a declarar Alerta Temprana Preventiva en la Región de Los Lagos y mantienen en vilo a productores de Maule y Coquimbo, donde los suelos ya venían debilitados por semanas de lluvia e inundaciones.

Los Lagos, el caso más directo de “pasó el agua, llegó el frío”

La Dirección Regional de Senapred declaró Alerta Temprana Preventiva para toda la Región de Los Lagos a partir del 17 de julio, mediante el Análisis Técnico de Riesgos N°83, en base a antecedentes técnicos entregados por la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), que pronosticó heladas de moderadas a intensas para los días siguientes. El seremi de Agricultura de la región, Francisco Cárcamo, precisó que tras el último sistema frontal se registraron saturaciones en los suelos, pero que hasta ese momento no había reportes de mayor afectación productiva. Sí advirtió, en cambio, que la atención del sector se trasladó de lleno a las bajas temperaturas que se esperaban en los días siguientes, motivo por el cual la situación se mantenía en monitoreo activo para apoyar a los agricultores locales si fuese necesario.

Los pronósticos de la propia DMC, difundidos por medios locales, anticipaban mínimas de -2°C en Osorno, -1°C en Puerto Montt y hasta -5°C en Cochamó para la jornada del 20 de julio, mientras zonas cordilleranas de comunas como Futaleufú registraron temperaturas de hasta -7°C. El alcalde de esa comuna, Fernando Grandón, expresó en Radio Bío Bío su preocupación específicamente por los adultos mayores que viven solos en sectores donde, según sus palabras, “el sol no llega en invierno y pasan todo el día con temperaturas bajo 0”, una condición que obligó incluso a esparcir sal en rutas críticas como la Cuesta Moraga, en Chaitén.

Las recomendaciones oficiales para proteger cultivos y animales

Ante este escenario, el propio Cárcamo hizo un llamado a agricultores y ganaderos de Los Lagos a adoptar medidas preventivas sin esperar a que el frío ya esté encima de sus predios. Las recomendaciones técnicas difundidas por el Ministerio de Agricultura incluyen mantener el suelo húmedo para conservar el calor, proteger los cultivos con mantas térmicas o cubiertas plásticas, evitar labores que remuevan la tierra justo antes de una helada, y asegurar refugios secos y abrigados para los animales durante los episodios más fríos.

Maule y Coquimbo, dos realidades distintas frente al mismo riesgo

El panorama cambia según la región y el tipo de cultivo. En la Región del Maule, el seremi de Agricultura, Alejandro Muñoz, visitó Pencahue para monitorear junto al alcalde Miguel Tobar la situación agroclimática tras el sistema frontal, señalando que, en esa fecha, los frutales se encontraban en receso invernal, por lo que no se esperaban daños significativos por las bajas temperaturas, aunque sí advirtió sobre posibles afectaciones puntuales en hortalizas por anegamiento de potreros y en invernaderos por daños en sus plásticos a causa de los vientos fuertes registrados durante el temporal.

La situación es más crítica en la Región de Coquimbo, particularmente en el sector agrícola de Monte Patria y el Valle de El Palqui, donde el sistema frontal golpeó a un territorio que, según reportó Portal Agro Chile, ya venía resentido por heladas consecutivas registradas a principios de la temporada invernal, antes incluso de que llegaran las lluvias. En esa zona, productores hortícolas del sector del Limarí reportaron que el desborde de cursos de agua destruyó el balance fisiológico de las plantas, pudriendo raíces y arruinando las proyecciones de cosecha para el segundo semestre del año, en un territorio que además arrastraba meses de sequía extrema que ya había obligado a varios productores a reconvertir viñas y suelos hacia cultivos de resistencia a corto plazo, como el tomate.

Por qué las heladas post temporal son un riesgo real para el agro

El fenómeno tiene una explicación agroclimática conocida: tras el paso de un sistema frontal, el despeje de nubes suele generar noches de cielo despejado que favorecen la pérdida radiativa de calor del suelo, lo que produce heladas más intensas justo en los días posteriores a la lluvia, cuando además los cultivos y suelos ya están debilitados por la saturación de agua previa. La propia DMC mantiene disponible un monitor de heladas con proyecciones diarias, que permite estimar la probabilidad de helada blanca y la cantidad de horas con temperaturas iguales o inferiores a 0°C por zona, una herramienta que los servicios agrícolas regionales recomiendan revisar de forma constante durante estos episodios.

Lo que viene

Con Los Lagos todavía bajo Alerta Temprana Preventiva y los servicios agrícolas de Maule y Coquimbo manteniendo el monitoreo activo, el desafío inmediato para el agro chileno ya no es solo reparar lo dañado por las lluvias, sino evitar que el frío que llegó justo después termine de golpear cultivos y praderas que quedaron especialmente vulnerables tras semanas de suelos saturados. Las próximas semanas, coinciden los servicios regionales, serán clave para dimensionar si estas heladas post temporal dejan un costo productivo adicional al que ya dejó el propio sistema frontal.

por José Rios