Por más de un siglo, la agricultura moderna ha dependido de una misma receta para alimentar sus cultivos más exigentes: fertilizante nitrogenado sintético, fabricado a partir de gas natural mediante el proceso Haber-Bosch. Una startup estadounidense decidió atacar esa dependencia desde un lugar inesperado, el propio suelo. Pivot Bio edita genéticamente bacterias que viven de forma natural en las raíces del maíz para que capturen nitrógeno del aire y se lo entreguen a la planta, reemplazando una parte del fertilizante químico que hoy se aplica en el campo, un modelo que en 2023 le permitió superar por primera vez los US$100 millones en ingresos anuales.
El problema del nitrógeno sintético
El nitrógeno es indispensable para cultivos de alto rendimiento como el maíz y el trigo, pero su uso es profundamente ineficiente. Más de la mitad del nitrógeno sintético que se aplica puede no llegar nunca al cultivo: una parte se volatiliza a la atmósfera, otra se transforma en óxido nitroso y otra se lixivia hacia las napas subterráneas a medida que avanza por el perfil del suelo.
El impacto es doble. Por un lado, el nitrógeno que escurre hacia ríos y costas contribuye a la formación de “zonas muertas” en el océano. Por otro, el óxido nitroso es un gas de efecto invernadero casi 300 veces más potente que el CO₂. A eso se suma un problema económico muy concreto para los productores: como depende del gas natural, el precio del fertilizante es altamente volátil.
Cómo funcionan las bacterias editadas
En el suelo existen bacterias capaces de realizar fijación biológica de nitrógeno, es decir, tomar el nitrógeno del aire y convertirlo en una forma que la planta puede aprovechar. El problema es que esas bacterias “apagan” el proceso cuando detectan abundancia de nitrógeno en el suelo. Según explicó Jean-Michel Ané, profesor de la Universidad de Wisconsin-Madison, se trata de una respuesta evolutiva para ahorrar energía, ya que fijar nitrógeno es un proceso muy costoso para el microorganismo.
Ahí es donde entra la tecnología de Pivot Bio. Usando métodos no transgénicos, la empresa desarrolló cepas editadas de las bacterias Klebsiella variicola y Kosakonia sacchari, optimizadas para fijar nitrógeno junto a la raíz y liberar amonio incluso en suelos ricos en nitrógeno. En términos simples, la edición permitió que la bacteria siga fijando nitrógeno aun en presencia de fertilizante, lo que la hace compatible con la agricultura moderna de cultivos extensivos. La planta, en tanto, no es modificada.
El producto se aplica durante la siembra normal. Su nueva generación para maíz, PROVEN G3, está disponible como tratamiento seco en la caja sembradora, además de las opciones de tratamiento de semilla y aplicación líquida en el surco.
Qué dicen los estudios
La evidencia científica respalda que el mecanismo funciona, aunque con cifras más acotadas que las que suelen circular en redes. En un estudio publicado en Scientific Reports, se demostró la transferencia de nitrógeno marcado con isótopos desde la raíz hasta la clorofila de las plantas, y en ensayos de campo el producto comercial PROVEN 40 aportó en promedio 21 kg de nitrógeno por hectárea hasta la etapa de floración. La empresa, por su parte, afirma que su tecnología reemplaza hasta 40 libras de nitrógeno sintético por acre (unos 45 kg por hectárea) manteniendo el rendimiento.
Un estudio de tres años de la Universidad de Illinois calificó la respuesta en rendimiento como “positiva, pero modesta”, con un aumento promedio de 2 bushels por acre (cerca de 125 kg por hectárea) en todas las dosis de fertilizante evaluadas. Los aportes de nitrógeno fueron mayores durante el crecimiento temprano del cultivo y disminuyeron más adelante en la temporada. La propia compañía advierte que el desempeño varía según el clima, el suelo y las condiciones de cada campo.
De un laboratorio universitario a una empresa de US$100 millones
Pivot Bio nació en 2011, cuando Karsten Temme y su compañero de laboratorio de posgrado, Alvin Tamsir, fundaron la empresa con apoyo de una subvención de la Fundación Gates. Su primer producto comercial, lanzado en 2019, se agotó en seis semanas.
El respaldo financiero ha sido enorme. En 2021 cerró una Serie D de US$430 millones liderada por DCVC y Temasek, con lo que superó los US$600 millones en capital levantado, con una valorización cercana a los US$2.000 millones. Breakthrough Energy Ventures, el fondo impulsado por Bill Gates, lideró su Serie B y coliderá la Serie C.
En su año fiscal 2023, los ingresos crecieron 60% y superaron por primera vez los US$100 millones, con productos usados en más de 5 millones de acres (unos 2 millones de hectáreas). Ese mismo año, Chris Abbott asumió como CEO y Temme pasó a ser director de innovación. Hoy, según la compañía, sus productos se han escalado a más de 20 millones de acres (unos 8,1 millones de hectáreas), con expansión hacia Brasil, Canadá y África.
2026, fertilizantes caros y una apuesta por el precio
La empresa llega a este año en un contexto favorable para su propuesta. En 2025 lanzó cuatro productos, la mayor cantidad en sus 15 años de historia, incluyendo PROVEN G3 para maíz, CERT-N para algodón, RETAIN para granos pequeños y una formulación seca. Para la temporada 2026 recortó sus precios en 30%, y en marzo los volvió a bajar y aumentó su producción ante el alza de los precios globales del nitrógeno. También lanzó un programa plurianual que permite a los agricultores asegurar precio y abastecimiento de nitrógeno biológico, y trasladó su casa matriz desde Berkeley a Minnesota, además de invertir más de US$7 millones y crear 40 empleos en la zona de St. Louis.
Pivot Bio no promete eliminar el fertilizante sintético, sino sumar una tercera fuente de nitrógeno junto al fertilizante químico y el guano. Para un sector golpeado por la volatilidad de los insumos, que una bacteria editada pueda entregar parte de ese nitrógeno directamente en la raíz ya representa un cambio de fondo en la forma de nutrir los cultivos.
Fuentes: Pivot Bio, Scientific Reports, ACS Synthetic Biology, Agronomy Journal (Universidad de Illinois), AgFunderNews, Agriculture Dive, Forbes, CNBC, Farm Progress, Michigan Farm News, iGrow News, First Alert 4.
por Juan Lagos
