El uso de drones agrícolas en Chile está creciendo rápidamente. Estas herramientas permiten monitorear cultivos, detectar problemas y aplicar insumos con mayor precisión. Además, ayudan a reducir costos y mejorar la eficiencia productiva.

Los drones agrícolas utilizan sensores y cámaras para analizar el estado del cultivo. Con esta información, los agricultores pueden tomar decisiones más precisas y oportunas.

Marco legal vigente para operar drones

En Chile, los drones están regulados por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC). Las principales normas son la DAN 151 y la DAN 91, que establecen requisitos técnicos y operativos según el uso y el lugar de vuelo.

Por ejemplo, los drones de más de 750 gramos utilizados con fines comerciales deben registrarse y contar con autorización. Además, el operador necesita una credencial de piloto de drones otorgada por la DGAC.

Estas normas buscan garantizar la seguridad aérea y el uso responsable de la tecnología.

Aplicaciones en el sector agrícola

Los drones permiten realizar tareas como:

  • Monitoreo del estado del cultivo
  • Detección temprana de plagas o estrés hídrico
  • Aplicación localizada de fertilizantes o fitosanitarios
  • Evaluación de riego y crecimiento

Por lo tanto, su uso mejora la eficiencia y reduce el impacto ambiental.

Normativa en evolución para aplicaciones agrícolas

El marco regulatorio continúa en desarrollo. Por ejemplo, el uso de drones para aplicación de plaguicidas está vinculado al Decreto N.º 5 del Ministerio de Salud, actualmente en revisión para adaptarse a esta tecnología.

Además, las empresas que realizan trabajos aéreos con drones deben cumplir requisitos específicos y, en algunos casos, obtener un Certificado de Operador Aéreo ante la DGAC.

Esto permitirá una adopción más amplia en el sector agrícola.

Tecnología clave para el futuro del agro

El uso de drones agrícolas en Chile seguirá expandiéndose en los próximos años. La combinación de tecnología, regulación y capacitación permitirá mejorar la productividad y la sostenibilidad.

Cada vez más productores ven en los drones una herramienta estratégica para la gestión del campo.