Chile registra aumento importante en producción y exportación de aceite de oliva

La producción de aceite de oliva en Chile creció de manera notable durante la temporada 2025, alcanzando aproximadamente 20.000 toneladas, lo que representa un avance significativo respecto a años anteriores, según datos sectoriales publicados por ChileOliva.

Este incremento coloca al país como un actor emergente en el mercado oleícola, diversificando una producción que tradicionalmente ha estado dominada por países mediterráneos.

Precios elevados a pesar de mayor producción

A nivel nacional, los precios del aceite de oliva han permanecido altos en los últimos años, aunque con algunas correcciones recientes. Los datos del Instituto Nacional de Estadísticas muestran que el valor del producto aumentó hasta un 70% en 2024, y aunque ha habido disminuciones moderadas (alrededor del 6% en 2025), el precio aún se mantiene elevado en comparación con temporadas previas.

La reducción global de stocks en temporadas recientes y factores climáticos en regiones productoras tradicionales han influido en la dinámica de precios internacional, lo que también impacta en los mercados locales.

Mercados internacionales permean la agenda exportadora

Las exportaciones chilenas de aceite de oliva muestran diversificación de destinos, con Brasil y Estados Unidos como principales mercados, seguidos por Europa. Este movimiento responde a la creciente demanda por productos premium y saludables, además del posicionamiento del aceite chileno por su perfil sensorial equilibrado.

A nivel global, la producción de aceite de oliva alcanzó cifras históricas en la temporada 2024/2025, con unos 3,5 millones de toneladas producidas, impulsada por mayores volúmenes también fuera de la Unión Europea. Esta expansión internacional refleja un mercado en crecimiento y con espacios de oportunidad para nuevos productores.

Salud y tendencia de consumo impulsan el mercado

El consumo mundial de aceite de oliva continúa creciendo. Esto está asociado tanto a la adopción de dietas saludables como a la popularidad de la cocina mediterránea, reforzando la demanda de aceites de calidad como el extra virgin. Además, estudios de mercado proyectan un crecimiento sostenido del sector en los próximos años, con una tasa compuesta anual positiva que incentiva la entrada de nuevos actores.

Oportunidades y desafíos para el sector chileno

El posicionamiento del aceite de oliva chileno en mercados internacionales abre puertas para estrategias de valor agregado y diversificación comercial. Sin embargo, mantener competitividad frente a grandes productores, gestionar la calidad y responder a exigencias normativas sigue siendo un desafío clave.

La consolidación de la producción local y la promoción de marcas chilenas en mercados extranjeros serán factores estratégicos para aprovechar el crecimiento del sector, tanto en volumen como en valor agregado.