Estados Unidos e Irán firmarán este viernes un acuerdo de entendimiento que podría comenzar a poner fin al conflicto en el Golfo Pérsico y con esto liberar el Estrecho de Ormuz para que un importante número de barcos cargados con urea y otros fertilizantes agrícolas puedan cruzar.
Según datos de seguimiento marítimo, más de 40 embarcaciones cargados con fertilizantes permanecen en la zona. Aunque algunas han logrado pasar, las exportaciones semanales siguen siendo un 90% inferiores a los niveles previos a la guerra.
Según plataformas de análisis de datos los embarques cayeron desde casi 600.000 toneladas semanales a fines de febrero hasta apenas 60.000 toneladas a comienzos de junio.
Sin embargo, los fertilizantes no estarían entre las primeras cargas en recuperar el tránsito normal, pues analistas anticipan que los buques tanqueros y metaneros tendrán prioridad debido a la relevancia estratégica de la energía.
La interrupción del libre tránsito mercante llevó a fuertes alzas: La urea, fertilizante clave para la siembra de granos, se incrementó por sobre el 70%, mientras que el fosfato monoamónico ha subido más de 50% y el potasio, un 10%.
Influyeron, también en el precio y la disponibilidad, las tensiones en el mercado del gas natural, insumo clave para la producción de amoníaco y urea.
Los cuatro productos fundamentales que vieron interrumpido su tránsito por Ormuz son el amoníaco, con una reducción crítica de su stock; la urea, de la que casi la mitad de las exportaciones mundiales proviene de países al oeste del estrecho; el azufre (insumo clave para producir fertilizantes fosfatados), del que casi el 50% de la oferta mundial pasa por esa ruta; y los fosfatos, del que Arabia Saudita es el principal proveedor.
Tiempo al tiempo
Con el fin del conflicto -si es que realmente se concreta- los precios tendrían que normalizarse, aunque se recomienda al mundo agrícola mantener cautela con los tiempos de normalización, los que serán progresivos y a diferentes velocidades.
Adelantan especialistas que el precio del fertilizante no bajará con la misma celeridad que subió en el inicio de conflicto y que se requiere esperar, al menos, dos meses para que operadores, aseguradoras, petroleras y navieras retomen su trabajo normal en el estrecho.
En Chile, además, esta gradualidad podría ser mayor debido a los inventarios adquiridos a valores más altos por las distribuidoras y al incremento de los costos de transporte.
Fuentes: Bloomberg, Kpler y Emol
