El Colegio de Ingenieros Agrónomos de Chile A.G. realizó este martes su ceremonia anual de premiación en el Auditorio de la Universidad de Las Américas, sede Santiago, jornada que reunió a autoridades, académicos, socios, estudiantes y familiares para distinguir a profesionales e investigadores cuya trayectoria ha marcado el desarrollo de la agronomía y el sector silvoagropecuario nacional.

La actividad fue conducida por Sandra Zolezzi y contó con la participación del Ministro de Agricultura, Jaime Campos, además del presidente del Colegio, Patricio Galeb, y representantes del Honorable Consejo General de la institución. La bienvenida estuvo a cargo del vicerrector de la sede Santiago de la Universidad de Las Américas, Claudio Apablaza, casa de estudios que ofició como anfitriona del encuentro.

Reconocimiento a nuevas generaciones y miembros honorarios

Durante la ceremonia se reconoció a 17 estudiantes recientemente egresados y titulados de universidades de todo Chile, entre ellas la Universidad de Concepción, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, la Universidad de La Frontera y la Universidad de Tarapacá, en representación de la nueva generación de ingenieros agrónomos del país. La propia casa anfitriona, la Universidad de Las Américas, también vio a uno de sus egresados, Daniel Ruiz Ruber, recibir este reconocimiento.

Asimismo, trece profesionales fueron nombrados Miembros Honorarios, distinción que reconoce años de servicio y aportes relevantes al fortalecimiento del gremio. Entre ellos destacan Carlos Furche Gajardo, Pedro Undurraga Martínez y Fernando Martínez Pérez-Canto, quien horas más tarde recibiría además uno de los premios mayores de la noche.

Los premios mayores del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Chile

El Premio Salvador Izquierdo, que distingue la trayectoria en la actividad privada, recayó en Fernando Martínez Pérez-Canto, ingeniero agrónomo, magíster en Economía Agraria y doctor por la Universidad de California, Berkeley. Su carrera combina la academia —fue vicerrector académico y económico de la Pontificia Universidad Católica de Chile— con la gestión empresarial al frente de ANASAC Chile, Laboratorios Difem y ANASAC Internacional, además de más de cincuenta años de docencia que marcaron a más de cinco mil estudiantes.

En la categoría gremial, el Premio Roberto Opazo fue entregado a dos profesionales. María Cristina Bogado Hernández, ingeniera agrónoma de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, se convirtió en la primera mujer en presidir la Asociación de Ingenieros Consultores de Chile, tras liderar proyectos agrícolas en Chile y Paraguay en áreas como semillas, arándanos, arroz y ganadería. Diego Palacios Durán, en tanto, fue reconocido por fundar en 2019 la Comisión de Innovación y Transformación Digital del Colegio y por su emprendimiento Kadi Cowork, cuyas plataformas tecnológicas para la Agricultura Familiar Campesina han beneficiado a más de 1.300 usuarios en todo el país.

El Premio Francisco Rojas, destinado a la actividad pública, fue para Cristián Fuentes Duque, consejero regional de Valparaíso y presidente de la Comisión de Recursos Hídricos, Agricultura y Ganadería de esa región, con una trayectoria que incluye cargos en la Municipalidad de Limache, en INDAP y la docencia en DUOC UC.

En tanto, el Premio Carlos Porter a la actividad científica distinguió al doctor José Antonio Yuri Salomón, investigador con más de cuatro décadas de trabajo en fruticultura —especialmente en pomáceas y cerezos— y autor de publicaciones y conferencias dictadas en países como Alemania, España, Estados Unidos, Nueva Zelanda y Sudáfrica.

La máxima distinción de la jornada, la Espiga de Oro, fue otorgada a Jorge Matetic Riestra, fundador de Viña Matetic y pionero de la producción orgánica y biodinámica en Chile, reconocido también por su aporte en los ámbitos ganadero, turístico, de conservación e industrial como presidente de Aceros AZA, Prodac y Prodimin. El reconocimiento fue recibido en su representación por su hijo, Cristián Matetic.

Cierre de la ceremonia

Al finalizar la entrega de premios, los propios galardonados tomaron la palabra para agradecer la distinción. Sandra Zolezzi cerró la jornada agradeciendo la presencia de autoridades, socios, académicos y familiares, y destacando que las trayectorias reconocidas inspiran a seguir construyendo una agricultura más innovadora, sustentable y comprometida con el desarrollo de Chile.

Para el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Chile, este tipo de reconocimientos cumple un rol relevante para el gremio, ya que visibiliza el aporte de la profesión en distintos ámbitos —desde la empresa privada hasta la investigación científica— y refuerza el vínculo entre la formación académica y el desarrollo del sector silvoagropecuario nacional.