Mientras la mayoría de los satélites agrícolas del mundo se limitan a fotografiar la superficie de los cultivos, Argentina desarrolló una tecnología capaz de mirar literalmente por debajo del suelo. Se trata de la misión SAOCOM, de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), una constelación de satélites radar diseñada específicamente para medir la humedad del suelo pampeano, un dato clave para decidir cuándo sembrar soya, trigo, maíz y girasol bajo el sistema de siembra directa.

Un radar que atraviesa nubes, vegetación y suelo

Los satélites SAOCOM 1A y 1B, lanzados en 2018 y 2020 respectivamente, están equipados con un Radar de Apertura Sintética (SAR) en banda L, desarrollado íntegramente en Argentina y descrito por sus propios investigadores como único en el mundo en su tipo. A diferencia de los sensores ópticos convencionales, que solo captan lo que ocurre en la superficie y dependen de condiciones climáticas despejadas, el radar de los SAOCOM puede operar de día y de noche, sin importar la nubosidad, y penetrar la capa superficial del suelo para medir —no estimar— la humedad real, a una profundidad de entre 10 y 50 centímetros según el tipo de suelo, la cobertura vegetal y el contenido de agua.

Laura Frulla, investigadora principal de la misión, ha descrito a SAOCOM como el mayor desafío que Argentina ha enfrentado en el área satelital, subrayando su carácter estratégico para el agro nacional.

Por qué la humedad del suelo es tan crítica para la siembra directa

Bajo el sistema de siembra directa —ampliamente utilizado en la agricultura argentina—, conocer con precisión el nivel de humedad del suelo antes de sembrar es determinante para decidir el momento óptimo de siembra, fertilización y riego. Según el investigador Pablo Mercuri, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), no existe otra herramienta comparable a estos satélites para colaborar en esa toma de decisiones. La información generada por SAOCOM también ayuda a anticipar enfermedades de los cultivos, en particular la fusariosis del trigo, cuyas micotoxinas pueden afectar tanto al cultivo como a la salud humana.

Datos gratuitos para 83 millones de hectáreas

A través de un convenio entre el INTA y la CONAE, los Mapas de Humedad Superficial del Suelo se publican de forma diaria, libre y gratuita, cubriendo un área de interés de aproximadamente 83 millones de hectáreas de la región pampeana, con una resolución de un kilómetro. Además del mapa superficial, la misión desarrolló un producto capaz de estimar la humedad integrada del perfil del suelo hasta 50 centímetros de profundidad, y modelos que utilizan esos datos junto con el registro de lluvias para proyectar escenarios probables de rendimiento de los cultivos según la fecha de siembra.

Esta información es utilizada actualmente por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación como insumo para el seguimiento de eventos hídricos extremos, la declaración de emergencias agrícolas y la estimación del área a sembrar en cada campaña.

Un caso de soberanía tecnológica aplicada al campo

Más allá de su utilidad agronómica inmediata, SAOCOM representa un caso poco común en la región: tecnología espacial de desarrollo nacional puesta directamente al servicio de la producción agrícola, en un rubro donde la mayoría de los países latinoamericanos depende de sensores y satélites extranjeros para obtener este tipo de información. Para un continente donde la agricultura de precisión avanza cada vez más rápido, el caso argentino muestra que la soberanía tecnológica y la innovación agrícola pueden construirse desde adentro, con beneficios que llegan directamente al productor que decide, cada temporada, cuándo poner la semilla en la tierra.

Fuentes: Argentina.gob.ar (CONAE/INTA), SciELO Argentina, Infocampo.

por Juan Lagos