Australia produce más que nunca, pero sus productores ganarán menos. La agricultura australiana enfrenta costos altos, un El Niño muy fuerte y un Territorio del Norte donde el ganado, el agua y los camellos salvajes marcan el negocio.
La agricultura australiana vive una paradoja: produce más que nunca, pero los productores ganarán menos. La agencia estatal de economía agraria ABARES estima que el valor de la producción agropecuaria llegó a un récord de AU$ 104.600 millones (dólares australianos) en 2025-26, y que en 2026-27 bajaría a unos AU$ 99.400 millones. La utilidad promedio de los predios de cultivos extensivos caería un 39 %. Detrás hay costos altos, un El Niño muy fuerte y un Territorio del Norte donde el ganado, el agua y hasta los camellos salvajes definen el negocio.
La agricultura australiana en cifras
Según el informe de ABARES de septiembre, la cosecha de invierno sería de 61 millones de toneladas, la cuarta más grande de la historia, aunque un 12 % menor que la anterior. La cosecha de verano caería un 25 %, hasta 3,4 millones de toneladas. El valor de los cultivos bajaría un 6 %, a AU$ 51.900 millones.
La ganadería también cede: el valor de la producción animal bajaría un 3 %, a AU$ 47.500 millones. El ganado vacuno caería un 9 %, a AU$ 21.500 millones, mientras que la lana subiría un 16 %, a AU$ 3.400 millones. Las exportaciones agropecuarias bajarían un 5 %, a AU$ 76.300 millones.
Costos altos y el efecto del Medio Oriente
El golpe a las ganancias viene por los costos. ABARES calcula que cada predio gastará en promedio AU$ 734.000, un nivel históricamente alto. En 2025-26 el combustible subió 26 % y los fertilizantes cerca de 16 %, en ambos casos por el conflicto en Medio Oriente. Los precios de los insumos suben más rápido que los que reciben los productores, y los términos de intercambio caerían un 1,4 %. La utilidad promedio bajaría de AU$ 219.000 a AU$ 133.000 por predio.
El Niño, con efectos menores de lo esperado
La Oficina de Meteorología de Australia prevé que el índice del Pacífico (Niño 3.4) llegue a un máximo de 3,8 °C en diciembre de 2026, y la agencia estadounidense NOAA da un 98 % de probabilidad a un evento muy fuerte. Se espera una primavera más seca que lo normal en gran parte del este y sur del país, con temperaturas sobre el promedio.
Aun así, ABARES no espera un impacto significativo en la producción de cultivos, porque las lluvias de invierno fueron mejores de lo previsto. Para el trigo, proyecta una baja de 12 %, a 29,9 millones de toneladas, todavía sobre el promedio de diez años. Un análisis de The Western Producer aclara que ese panorama depende de que Australia Occidental, donde El Niño no suele pegar, y el sur compensen la sequía del este, y advierte que las pérdidas podrían superar lo estimado.
Ganadería, con récord de carne y el motor del Territorio del Norte
Australia se encamina a una producción récord de carne de vacuno. Según Meat & Livestock Australia (MLA), en 2026 se faenarían 9,45 millones de cabezas, la cifra más alta desde 1978, y se exportarían 2,3 millones de toneladas, un récord, con la demanda estadounidense de carne magra de pastoreo como motor. La masa ganadera se mantendría sobre los 30 millones de cabezas, y la proyección se hizo antes del conflicto en Medio Oriente, que MLA espera que afecte costos, logística y exportaciones.
El Territorio del Norte es el centro de la exportación de ganado en pie. Por el puerto de Darwin salieron en 2025 447.620 cabezas, un 18 % más que en 2024 y el máximo en diez años. El Territorio aporta el 40 % de las exportaciones de ganado en pie del país. Más del 90 % fue a Indonesia, que busca ampliar sus importaciones para su programa de alimentación. El precio del ganado para engorda subió de AU$ 3,55 a AU$ 4,55 el kilo durante 2025. El comienzo de 2026, en cambio, fue más flojo: en marzo salieron 14.471 cabezas, frente a 24.943 un año antes.
Más de un millón de camellos salvajes
En esas tierras de ganadería extensiva, el agua del ganado es infraestructura crítica. Y allí hay otro actor: Australia tiene más de un millón de camellos salvajes, introducidos desde las Islas Canarias en 1840, y su población podría duplicarse cada nueve años. Ocupan más del 37 % del territorio continental y más del 40 % del Territorio del Norte, y en gran parte del Territorio hay más de dos por kilómetro cuadrado.
Según el Gobierno del Territorio del Norte, los camellos se comen más del 80 % de las plantas disponibles en Australia Central, ensucian las fuentes de agua y dañan los cercos y los puntos de bebida del ganado. Su manejo se hace con cercos, captura de animales vivos para la venta comercial y control por tierra y aire, con helicópteros. El propio gobierno reconoce que el manejo ha sido irregular y ha tenido poco efecto en el tamaño de la población.
Qué mirar desde esta parte del mundo
El caso australiano es un espejo para los productores de esta parte del mundo. Los costos de combustible y fertilizantes golpean allá igual que en Sudamérica, y El Niño también marca la temporada. Australia, además, compite en los mercados de carne y granos, con producción récord y exportaciones al máximo, y el ganado en pie que sale por Darwin depende casi por completo de un solo comprador, Indonesia.
Una lección de fondo
La agricultura australiana muestra que producir un récord ya no asegura mejores ingresos si los costos suben más rápido que los precios. Para los productores y el agro, la señal es mirar el margen y no solo el volumen, y tener claro de qué clientes, insumos y fuentes de agua depende el negocio.
ABARES, Farm Online, AgNavigator, The Western Producer, Meat & Livestock Australia y Gobierno del Territorio del Norte
por Juan Lagos
