Heredero de una familia con más de cien años de historia en la ganadería brava, Juan Pedro Domecq decidió que el campo español también necesitaba una dosis de tecnología. Es el fundador de Sesmaria, una empresa que combina inteligencia artificial y drones para resolver uno de los problemas más antiguos del sector: saber cuánto pesa realmente cada animal sin tener que moverlo hasta la manga. Diario Agrícola ya había publicado una nota sobre su proyecto, que tuvo muy buena recepción, y ahora conversó con él sobre cómo nació la idea, en qué etapa está el producto y hacia dónde quiere llevar la compañía.
¿Cuál es tu historia familiar con la ganadería y qué es hoy Sesmaria?
Vengo de una familia con más de cien años de historia en la ganadería. Nos dedicamos especialmente a la ganadería brava, la de la que proviene la genética en la que se basan las demás, pero también tenemos ganadería porcina, y por ahí es por donde estamos empezando a aplicar nuestras tecnologías y a entender cómo funciona ese mercado.
Hoy me dedico en gran parte a revolucionar el mundo de la ganadería. Creo que hay que mirarlo con otros ojos: el mundo está cambiando muy rápido y a los ganaderos no se les están dando todas las herramientas que deberían tener. Con la inteligencia artificial hay muchas aplicaciones posibles, y la primera en la que nos hemos enfocado es el pesaje.
¿Qué ventaja te da venir del campo para hacer una empresa tecnológica?
La mayor ventaja de meterse en cualquier negocio es conocer los problemas a los que está ligado. Quien está dentro del sector y sabe cuáles son esos problemas puede solucionarlos, y tiene una vía para ofrecer esa solución y monetizarla. En mi caso es la ganadería: llevo muchos años dentro y, con estas nuevas tecnologías, me ha resultado más fácil ver dónde están los problemas.
Uno de los principales es la digitalización. Veo que prácticamente nada está digitalizado, todo sigue siendo muy tradicional; es de lo poco que no ha transicionado a la misma velocidad que el resto. Eso es un problema, pero también una oportunidad muy grande, y creemos que somos los indicados para aprovecharla.
¿Cómo nace Sesmaria?
El mayor punto de cambio fue conocer a mi cofundador, Rui. Nos vimos el pasado mayo en la Feria de Sevilla, donde conversamos sobre algunos proyectos tecnológicos que él estaba desarrollando. Yo le iba preguntando dónde estaban aplicando esa tecnología y por qué, y uno de los proyectos que me mostró estaba en Argentina, aunque todavía poco desarrollado. Le propuse que nos juntáramos: él con la parte tecnológica y yo con la parte de campo, para resolver algún problema que tenemos aquí y hacer algo grande.
Al meternos a fondo vimos que el pesaje de los animales era un problema claro: no había un ciclo ni una evolución que se pudiera seguir, y por eso el ganadero perdía mucho dinero y valor. Indagamos hasta encontrar una solución con inteligencia artificial y drones, y hoy ya tenemos el producto hecho para el conteo por lote. Más adelante irán apareciendo otros problemas que también podemos resolver con esta tecnología, pero queremos consolidar primero esta primera solución.
¿En qué etapa está el producto y cómo funciona?
Hoy los animales se pesan entre dos y tres veces en toda su vida, porque pesarlos cuesta mucho: hay que llevarlos a la manga, usar una báscula y contar con varias personas. Nosotros lo ofrecemos con una pasada de dron y una sola persona, y el resultado queda en la mano, en un ordenador o en un móvil.
Actualmente tenemos un prototipo que ya hace el peso de los animales y el pesaje por lotes, con un error del 3%. Fuimos muy rápidos y muy eficientes: queríamos un producto muy bueno y creo que lo hemos conseguido. Todavía no lo tenemos individualizado, es decir, saber cuánto pesa exactamente cada animal, pero lo estamos desarrollando y creo que lo vamos a lograr.
Ahora lo estamos probando en ganaderías cercanas dedicadas al cerdo ibérico, con tres o cuatro fincas piloto para salir al mercado lo antes posible; y quien quiera comprarlo y probarlo ya puede hacerlo. También estamos creando modelos para otras especies, como el angus, donde vemos mucho potencial en el mercado vacuno. Nuestra idea es abarcar todo tipo de ganado: caprino, ovino, equino y vacuno.
¿Piensan en el mercado internacional desde el inicio, y cómo ves el momento que vive el sector?
Sí, totalmente. No nos vamos a quedar solo en España. En Brasil también estamos desarrollando productos, entre ellos collares para el ganado, y estamos intentando expandirnos a Argentina, donde vemos un mercado muy grande. Ya nos han escrito de México, y la idea es ser una compañía internacional y dar soluciones a cualquier tipo de ganadero, en cualquier situación.
Estamos en un momento de cambio, y se ve hacia dónde van las inversiones. Gente muy conocida, como Peter Thiel, invirtió en Halter, la empresa neozelandesa de collares inteligentes para el ganado, que hoy vale unos US$2.000 millones. En España también hay varias empresas que ofrecen collares. Eso nos viene bien: el foco está en algo que ya se comercializa, y lo nuestro es algo totalmente innovador dentro del agrotech, que no ofrece lo mismo que ellos, sino otra vía para el trabajo diario.
Además, nuestra propuesta ahorra mano de obra, y ese es un punto importante: cada vez hay menos gente dispuesta a trabajar en el campo, pero a la vez más gente que quiere dedicarse a la tecnología y a volar drones. Hay que aprovechar esa transición para dar trabajo a quienes quieren este mundo, y a la vez resolver los problemas del campo que cada vez menos gente quiere hacer.
¿Cómo ves Sesmaria de aquí a cinco o diez años, y cómo pueden contactarte quienes se interesen?
Primero queremos internacionalizarnos lo más rápido posible y entrar en todo tipo de mercados. Pero creo que no nos vamos a dedicar solo al ganado: también a la sanidad animal. Hay muchos problemas en la detección de enfermedades como la peste porcina o la peste avícola, que no solo afectan a los ganaderos, sino a poblaciones enteras. Más adelante, el control de todo eso sería una gran estrategia y un gran objetivo para Sesmaria, como empresa y como institución.
Quien quiera contactarnos puede escribirme a juan@sesmaria.ai. Ahí pueden pedir toda la información sobre el proyecto, ofrecerse como clientes o como finca piloto, o contarnos algún problema que estén teniendo para que lo podamos solucionar lo antes posible.
por Cristián Valenzuela
