Desde el 23 de julio, cuando la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) confirmó un arancel adicional de 12,5% contra Chile —el más alto de la escala aplicada a 60 economías—, el Gobierno y los gremios exportadores han estado en modo de negociación permanente. A 11 días del anuncio, y con el país entrando a una nueva semana de conversaciones, esto es lo que ha pasado y lo que viene.

El origen: una investigación, no una negociación

El arancel de 12,5% —que reemplazó al 10% transitorio vigente desde febrero— fue resultado de una investigación bajo la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense, centrada en el combate al trabajo forzoso. La USTR determinó que Chile, junto a otras 59 economías, no cuenta con mecanismos suficientes para prohibir la importación de bienes producidos bajo esa modalidad. El representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, fue quien confirmó la medida, que afecta a un grupo amplio de socios comerciales —Japón, Corea del Sur, Suiza, Canadá, Reino Unido, Brasil, México, India y la Unión Europea, entre otros—, aunque no a China.

La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, fue clara en distinguir: “el anuncio… es el resultado de una investigación, no una negociación”. Ese matiz es clave, porque ahora sí se abre una etapa distinta: la negociación bilateral.

Lo que ya está exento

No todo el comercio bilateral quedó gravado. Según cifras de la Subrei, Chile exporta cerca de 1.500 productos a Estados Unidos, y actualmente el 53,5% del valor exportado ya está exento del arancel. Entre los productos liberados están:

  • Cobre (la principal exportación chilena a EE.UU.)
  • Litio
  • Paltas, naranjas y kiwis
  • Plata

El cobre en particular fue clave por ser la principal exportación chilena a Estados Unidos; el conjunto de productos mineros representó más de US$9.400 millones en 2025, de un total de US$17.741 millones exportados al país norteamericano.

Nota: en los primeros días tras el anuncio, Cancillería habló de “casi un 60%” del valor exportado exento; la cifra de 53,5% corresponde al reporte más reciente (31 de julio), con base en datos de Subrei, por lo que se usa aquí como la más actualizada.

Lo que está en juego

El resto del valor exportado (cerca del 46,5%, según la cifra más reciente de Subrei) sí enfrenta el arancel, y ahí se concentran los sectores más golpeados:

  • Salmón (más de US$2.000 millones exportados a EE.UU. en 2025)
  • Fruta fresca (cerezas, entre otras)
  • Vinos
  • Productos forestales
  • Carne de pollo

Los gremios han sido enfáticos en su rechazo. El presidente de SalmónChile, Patricio Melero, argumentó que “Estados Unidos no produce salmón” y que, al no haber competencia con la producción local, no se justifica el gravamen. Desde Vinos de Chile apuntan a una rebaja del arancel al 10% como primer objetivo alcanzable. Y el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, calificó el arancel como “un golpe duro para el sector agrícola”.

Quiénes negocian y cómo

Por el lado chileno, la mesa está encabezada por:

  • El canciller Francisco Pérez Mackenna
  • La subsecretaria Paula Estévez (Subrei)
  • El embajador de Chile en EE.UU., Andrés Ergas

Por el lado estadounidense, la contraparte clave es Jeffrey Goettman, representante comercial adjunto de la USTR para África, el hemisferio occidental, Europa y Medio Oriente —economista de Duke y MBA de Stanford, con experiencia en las negociaciones del T-MEC con México y Canadá.

El embajador de EE.UU. en Chile, Brandon Judd, también aparece vinculado a las gestiones, según registró Diario Financiero.

El calendario: qué pasa esta semana y qué viene

  • Durante agosto: conversaciones técnicas por vía remota entre equipos negociadores.
  • A fines de agosto: se espera la llegada a Chile de Goettman para negociar de manera presencial —sería la primera escala de este alto negociador estadounidense en Sudamérica.
  • El Gobierno ya envió a Washington una nómina de productos que busca dejar exentos, aunque su contenido no es público por un acuerdo de confidencialidad asociado a la negociación.

La estrategia chilena

Según reportó Diario Financiero el viernes pasado, Chile está tratando de convertir la apertura de la USTR en una negociación producto por producto, presentando evidencia técnica y económica de que ciertas exportaciones chilenas no compiten con la producción estadounidense, sino que responden a limitaciones de oferta interna o complementariedad entre ambas economías —buscando así justificar arancel cero para esos bienes.

Según el análisis publicado por Diario Financiero, hay tres escenarios posibles hacia adelante:

  1. Que Washington amplíe unilateralmente las exenciones de productos.
  2. Que condicione beneficios a un Acuerdo Comercial Recíproco.
  3. Una fórmula intermedia a través de un acuerdo marco.

El canciller Pérez Mackenna resumió el enfoque del Gobierno con una frase que se repite en la prensa: “Más que estar enojándonos, estamos ocupándonos”.

El trasfondo

El impacto económico ya se está cuantificando: según Frutas de Chile, de los US$2.000 millones en fruta exportada a EE.UU., el arancel de 12,5% podría significar entre US$300 y US$400 millones de impacto. El Tratado de Libre Comercio entre ambos países sigue vigente en paralelo a esta disputa arancelaria —el propio canciller Pérez Mackenna lo ha remarcado como base jurídica de la relación comercial bilateral.


Estado de la negociación al lunes 3 de agosto de 2026: sin fecha confirmada para la visita presencial de Goettman, con conversaciones técnicas en curso y el objetivo declarado de Cancillería de superar el 53,5% de exportaciones ya exentas.

por José Rios