Mientras las abejas siguen muriendo a tasas históricas en todo el mundo, un biólogo estadounidense decidió invertir la pregunta habitual: en lugar de solo preguntarse por qué mueren, buscó identificar dónde y por qué las abejas están prosperando. Noah Wilson-Rich, biólogo evolutivo con un doctorado en biología de la Universidad Tufts, cofundó The Best Bees Company, hoy el servicio de apicultura más grande de Estados Unidos, instalando colmenas monitoreadas con sensores y datos en techos corporativos, jardines residenciales y hasta rascacielos.

De una publicación en Facebook a la mayor apicultura del país

El proyecto comenzó de forma modesta, mientras Wilson-Rich todavía era estudiante universitario: publicó en Facebook un llamado a la ciudadanía para instalar colmenas que aportaran datos a la investigación. Una década después, esas colmenas —hoy repartidas en techos de rascacielos y jardines residenciales de todo Estados Unidos— habían generado uno de los conjuntos de datos más grandes que existen sobre salud de abejas. La compañía terminó convirtiéndose en la mayor empresa de servicios de apicultura del país, operando en 25 ciudades estadounidenses, con colaboraciones activas junto a instituciones como el MIT, Harvard, la NASA y National Geographic.

Cómo funciona el modelo de negocio

The Best Bees Company entrega, instala y da mantención mensual a colmenas de madera hechas a mano en propiedades residenciales, comerciales e institucionales, incluyendo azoteas corporativas. Toda la miel producida pertenece al cliente, mientras el equipo científico de la empresa recolecta los datos para su propia investigación, un modelo que le permite funcionar simultáneamente como proveedor de servicios y como plataforma de investigación científica.

Para monitorear en tiempo real el estado de cada colmena, la compañía desarrolló una aplicación propia llamada Bzzz, que registra automáticamente métricas de salud como producción de miel, tamaño de la población y reproducción, todo consultable desde un teléfono. Más recientemente, sumó tecnología SmartHive, que incorpora sensores e inteligencia artificial directamente en las colmenas para un monitoreo aún más detallado, permitiendo a algunas regiones alcanzar tasas de pérdida de colmenas de 0%, un resultado inusual dentro de la industria apícola.

Miel de nicho, identificada con ADN ambiental

Una de las innovaciones más particulares de la compañía es HoneyDNA, una tecnología que utiliza técnicas de biología molecular para secuenciar el ADN vegetal presente en cada muestra de miel, permitiendo identificar con precisión de qué flores específicas se alimentaron las abejas para producirla. Esto convierte cada colmena en una especie de sensor biológico de la vegetación de su entorno inmediato, y permite ofrecer mieles verdaderamente diferenciadas según el ecosistema urbano específico donde fueron producidas.

De las abejas a la biodiversidad corporativa completa

El trabajo de Wilson-Rich no se quedó solo en las abejas. A través de un método propio llamado Biodiversity Blueprint, su compañía expandió el monitoreo hacia la biodiversidad urbana en general, combinando consultoría paisajística, sensores ambientales, ADN ambiental (eDNA) y paneles de control impulsados por inteligencia artificial, aplicados a campus corporativos, centros de datos, recintos deportivos y techos verdes. En 2025, Wilson-Rich fundó además The Biodiversity Lab, una firma de consultoría ambiental que ayuda a empresas inmobiliarias y corporativas a convertir sus terrenos y edificios en activos de biodiversidad medibles.

Ciencia ciudadana convertida en negocio con propósito

El caso de Wilson-Rich ilustra cómo un proyecto de ciencia ciudadana, nacido casi como un experimento universitario, puede escalar hasta convertirse en una empresa de alcance nacional con impacto científico real. Su modelo demuestra que monitorear la biodiversidad urbana con tecnología no tiene por qué ser exclusivo de laboratorios o gobiernos: también puede convertirse en un servicio comercial atractivo para empresas que buscan, al mismo tiempo, cumplir metas de sustentabilidad y ofrecer a sus empleados un vínculo más directo con la naturaleza, incluso en pleno corazón de una ciudad.

Fuentes: The Biodiversity Lab, Boston Voyager Magazine, NPR (TED Radio Hour), LinkedIn (Noah Wilson-Rich), Qwoted, Outspoken Agency.

por José Rios