En una nueva entrevista de la Conversación del Diario Agrícola dialogamos con el ingeniero agrónomo, Tomás Valenzuela, CEO y cofundador de Agroinventario, un sistema automático de gestión de insumos que utiliza balanzas inteligentes en bodegas de campo para que los agricultores conozcan en tiempo real y desde cualquier dispositivo qué y cuánto producto químico o fertilizante tienen, su uso por sector y cuándo se agotará.
“Hoy día, el servicio de Agroinventario ha ido creciendo. Nos enfocamos en la planificación del uso de insumos, desde la compra hasta el desecho. Tenemos más de 110 clientes en Chile”, cuenta Valenzuela.
Formado en el seno de una familia agrícola, tras estudiar en la Universidad Católica, Tomás Valenzuela decidió emprender junto a su socio Vicente Pérez.
“Mi socio, Vicente Pérez y yo, tenemos los dos como la personalidad de cuestionarnos mucho las cosas y siempre cuestionábamos muchos procesos no técnicos, de la biología, sino que técnicos, como, ¿por qué perdemos tanto tiempo pasando la lista o digitalizando en un Excel?, nos preguntábamos”, relató sobre los inicios de la idea del sistema automático de gestión.
Pese a crear este sofisticado sistema, Valenzuela reconoce no ser “fan de la tecnología. Es más, para nosotros la tecnología es un medio para solucionar algo. Nunca lo vimos como el objetivo”.
Y contó que “el 99% de Agroinventario se ha construido gracias a los cafés y conversaciones. Todo lo aprendimos en el camino”
“Tuvimos que construir este prototipo antes de ponerlo en un campo. Necesitábamos hardware, balanzas y pantallas, y nos ayudaron ingenieros de la Universidad Católica. Con eso probamos el concepto de automatizar el inventario a través del pesaje”, agregó.
Y complementó que “al final lo que nosotros queríamos solucionar era que los agricultores no tenían ni idea cuánto tenían en su bodega exactamente. Nuestra solución era: tú le ponías un código al producto, lo pesabas y después de usarlo lo escaneabas. Eso te actualizaba una lista”.
Sobre los inicios de esta plataforma, que reduce las pérdidas económicas y permite un negocio más rentable, relató Valenzuela que “nosotros al principio nos pusimos a construir una ‘Thermomix’ de productos químicos, pensando que la causa era la mala dosificación”.
“Pero cuando salimos a terreno, nos dimos cuenta que las pérdidas eran por derrames, robos, vencimientos, productos chorreados, etc. Ahí salió Agroinventario como lo que es hoy día, por prueba y error”, agregó.
La experiencia en distintas empresas agrícolas les permitió descubrir que “el bodeguero estaba muy solo, pero hoy día, al abarcar más áreas como planificación y compras, involucramos a toda la cadena del campo. Cuando logramos que el sistema tocara a cada una de esas partes, empezó a fluir mucho más”.
Consultado de cómo se encuentra el emprendimiento tecnológico agrícola en Chile, asegura que “hay un gran ecosistema. Se formó un gremio en 2023 que se llama Agrotec Chile. Si nos comparamos con otros países, estamos muy avanzados. La calidad de producción en Chile es tan alta que eso genera que tus tecnologías tengan que estar a esa altura”.
“Nos gustaría que, tal cual como ya no se percibe un campo sin riego tecnificado, que el día de mañana no se perciban campos sin bodegas tecnificadas. Queremos ser el primer ecosistema automatizado de gestión de insumos. La tecnología es algo fundamental para la agricultura chilena. Es la única forma de ser más eficientes”, finalizó el cofundador de Agroinventario.
