Forest Lodge Orchard, en Central Otago, se presenta como el primer huerto de cerezas eléctrico del mundo: opera sin combustibles fósiles, con energía solar y baterías, y lo fundaron cuatro personas sin experiencia agrícola.
En Central Otago, una región del sur de Nueva Zelanda donde las heladas de primavera obligan a proteger los cultivos, funciona un huerto de cerezas eléctrico que se presenta como el primero de su tipo en el mundo. Se llama Forest Lodge Orchard, queda en Mt Pisa, cerca de la ciudad de Cromwell, y vende su fruta bajo la marca Electric Cherries. Lo fundaron en 2019 Mike y Rebecca Casey junto a Euan y Rachel White, y ninguno de los cuatro venía del campo: Mike era programador, Rebecca contadora, y los White tampoco tenían raíces agrícolas, según medios neozelandeses.
Un huerto de cerezas eléctrico financiado con la venta de una startup
Casey regresó a Nueva Zelanda en 2019 tras una serie de emprendimientos digitales en Sídney, según su perfil en EY, y financió el huerto con la venta de una empresa tecnológica, según el medio australiano Farmonline. La pareja compró una casa con un terreno de entre 8 y 9 hectáreas, y plantó 6 hectáreas con 9.300 cerezos bajo el sistema UFO, que permite más del doble de árboles por hectárea que un huerto estándar. La idea de eliminar los combustibles fósiles llegó después de plantar: la EECA, agencia de eficiencia energética del gobierno neozelandés, recoge el testimonio de Euan White sobre una bomba de agua diésel que explotó en su primera temporada. Rural Delivery agrega que la decisión no era menor, porque no se había hecho en ninguna parte del mundo y les decían que no se podía.
Tractor, ventiladores y carritos de golf
Hoy el predio opera con entre 20 y 21 máquinas eléctricas, según la fuente, alimentadas por un sistema solar de 160 kW y 300 kWh de baterías. Las bombas de riego funcionan directo con el sol durante el día, y el huerto cuenta con plataformas, cortadoras y vehículos de transporte eléctricos. Dos ventiladores antiheladas de 30 kW, importados de Sudáfrica y los primeros de Nueva Zelanda, protegen la fruta en primavera; según el administrador, cuestan cerca de un dólar por hora de funcionamiento. El tractor es un Monarch MK-V, de conducción opcional, presentado como el primero exportado fuera de Estados Unidos y el número 66 fabricado. También reemplazaron la moto de cuatro ruedas por carritos de golf eléctricos con neumáticos todoterreno, y Casey convirtió una camioneta Hilux de 1989 con una batería de Nissan Leaf. White resume el enfoque: se trata de un huerto de cerezas en Otago que muestra lo posible con equipos que ya existen, y la EECA recuerda que tractores, cortadoras y carros eléctricos están disponibles comercialmente.
Sin combustibles fósiles, aunque no del todo autónomo
El concepto pide una precisión. La EECA indica que los ventiladores antiheladas toman parte de su consumo máximo de la red eléctrica, de modo que el huerto funciona sin combustibles fósiles, pero no se abastece solo con su propia generación. El Otago Daily Times informó que el predio fue certificado libre de fósiles en 2022, y Casey cofundó NZ Zero, una certificación y marca para productores que trabajan sin ese tipo de combustibles. Uno de los principales obstáculos, según OneRoof, fue conseguir un seguro que cubriera el riesgo de cortes de energía en los ventiladores durante los meses vulnerables de primavera. Sobre el título de primer huerto eléctrico del mundo, el Otago Daily Times lo describe como el que se cree el primero, y las fuentes consultadas no incluyen una verificación independiente.
Cuánto cuesta y cuánto rinde
Casey estimó que el retorno de toda la inversión en electrificación toma cerca de ocho años, pero que bajaría a unos 18 meses si lograba un sobreprecio de 15 % por su fruta, según This NZ Life. El Otago Daily Times informó que, en una temporada anterior, el huerto vendió cerezas bajo la marca NZ Zero a una cadena de supermercados boutique de Auckland con ese sobreprecio, equivalente a unos 3 dólares más por caja de cartón. El propio Casey explicó en una charla que la clave para mejorar el retorno era comercializar un producto premium, respaldado con evidencia, según OneRoof. En el caso de los ventiladores antiheladas, sostuvo que el costo adicional de instalarlos eléctricos se pagó en un año, según Farmonline. En producción, el perfil de EY indica que el huerto entrega 80 toneladas de cerezas al año, mientras que una nota de PGG Wrightson fijaba como meta de 2025-26 entre 80 y 100 toneladas.
Del huerto a la televisión y a la electrificación del país
En su cuarta temporada, estrenada el 7 de junio de 2025 en TVNZ 1, la serie A New Zealand Food Story, del chef Ben Bayly, visitó el huerto en Central Otago. La cuenta de Electric Cherries en Instagram resumió ese paso por la televisión con una frase: un poco de ilusión, e incluso de “delirio”, puede llevar más lejos de lo que uno cree. Casey, además, cofundó en 2023 Rewiring Aotearoa, organización sin fines de lucro que ayuda a comunidades neozelandesas a aprovechar el beneficio económico de la electrificación, y según Noteworthy hoy dirige ese grupo como director ejecutivo.
El huerto de cerezas eléctrico de Mt Pisa no demuestra todavía que el modelo sirva para cualquier productor: es un predio de 6 hectáreas, creado por un empresario que vendió una empresa tecnológica y con un sobreprecio que ayuda a sostener la cuenta. Lo que sí deja es un inventario de equipos que ya se pueden comprar y de problemas concretos por resolver, desde el seguro por cortes de energía hasta el origen de la electricidad, para quienes quieran probar algo parecido en otros cultivos.
Autoridad de Eficiencia y Conservación Energética de Nueva Zelanda, Otago Daily Times, EY, Noteworthy, Rural Delivery, Farmonline, Good Fruit and Vegetables, OneRoof, PGG Wrightson, This NZ Life, Hospitality Business Magazine, Central App y la cuenta de Instagram de Electric Cherries.
por José Rios
