La temporada 2025-2026 dejó a la industria de la palta chilena con el mejor registro productivo de los últimos 15 años: 265 mil toneladas cosechadas, un salto que superó ampliamente las proyecciones del sector y que llega acompañado de un dato que distingue a Chile de otros grandes productores mundiales: el propio mercado interno sigue absorbiendo cerca de cuatro de cada diez paltas que se cosechan en el país.
Un techo productivo que no se veía hace más de una década
Según el balance oficial de Paltas de Chile, la producción nacional de palta Hass alcanzó 265 mil toneladas en la temporada 2025-2026, superando tanto las 240 mil toneladas de la campaña anterior como la proyección inicial del propio gremio, que apuntaba a unas 255 mil toneladas. Se trata del mejor registro de los últimos 15 años para la industria. El presidente ejecutivo de Paltas de Chile, Francisco Contardo, destacó que “cerrar una temporada con 265 mil toneladas es una muy buena noticia para la industria, porque confirma que el sector ha logrado consolidar” un nuevo piso productivo, explicando que el salto no responde principalmente a nuevas plantaciones —la superficie se ha mantenido relativamente estable, en torno a las 32 mil hectáreas— sino a mejoras en productividad, manejo agronómico y tecnología de riego.
El sello que distingue a Chile: se come lo que produce
A diferencia de otros grandes exportadores de palta a nivel mundial, Chile mantiene una característica particular: el mercado interno absorbió cerca de 104.500 toneladas, equivalentes al 39% de toda la producción nacional, mientras el 61% restante —160.500 toneladas— se destinó a mercados internacionales. La cifra confirma la fuerte preferencia de los propios chilenos por la fruta, un rasgo que la industria valora porque le permite amortiguar las fluctuaciones de la demanda externa cuando algún mercado internacional atraviesa un período menos favorable.
Europa manda, pero el negocio se juega en la rentabilidad
En el plano exportador, las cifras muestran un salto de 19,3% en volumen y 10,4% en valor respecto a la temporada anterior, con retornos totales por US$423,2 millones FOB. Europa se consolidó como el gran destino, con 99.011 toneladas —61,7% de lo exportado— y un crecimiento de 30% frente al ciclo previo, seguida de Latinoamérica, con 41.403 toneladas (25,8%), y Asia, con 16.026 toneladas (10%). Hoy la palta chilena llega a cerca de 40 mercados en el mundo.
El propio informe Avocados Season 2025/26, elaborado por Decofrut junto a Frutas de Chile, Expordata y el Comité de Paltas de Chile, plantea la advertencia central de la temporada: vender más no garantiza ganar más. El precio FOB promedio bajó desde US$2,86 a US$2,64 por kilo, recordando que el resultado económico final de cada campaña depende de variables como los precios de destino, los costos logísticos, el tipo de cambio, la calidad de la fruta y su condición de arribo. Entre las principales exportadoras, Subsole lideró el ranking de la temporada con 67.857 toneladas y una participación de 42%, seguida de Agricom, J. Schmidt Export, El Parque y Baika.
Valparaíso, el corazón productivo que sigue liderando
La Región de Valparaíso continúa siendo el gran centro productivo de la palta chilena, concentrando la mayor parte de la superficie plantada del país. Proyecciones del propio Comité de Paltas junto a la consultora iQonsulting apuntan a que la producción nacional podría crecer otro 28% hacia la temporada 2026-2027, alcanzando cerca de 278.610 toneladas, impulsada nuevamente por Valparaíso —con más del 65% del total proyectado— pero también por un salto notable en la Región de O’Higgins, donde se prevé un crecimiento cercano al 193% en la cosecha, de la mano de nuevas zonas productoras como Santo Domingo. Desde el sector destacan que la industria “ha demostrado ser resiliente frente a situaciones naturales adversas, gracias a su alto grado de tecnificación y eficiencia en el uso del agua”, un factor clave en un cultivo históricamente asociado a la disponibilidad hídrica.
Lo que viene
Con un nuevo piso productivo instalado y una proyección de crecimiento sostenido para los próximos años, el desafío que reconoce la propia industria ya no es solo seguir produciendo más, sino administrar una oferta cada vez más abundante sin comprometer los márgenes del negocio. Para una industria que exporta a 40 países y que además alimenta a un mercado interno que la valora como pocos, la palta chilena entra a la próxima temporada con el mejor problema posible: decidir cómo capitalizar un crecimiento que ya superó todas las expectativas.
