El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) inició el segundo período de postulación de 2026 para las empresas exportadoras chilenas de productos hortofrutícolas frescos que buscan acceder al mercado de la Federación de Rusia, en el marco del acuerdo sanitario vigente entre Chile y la autoridad fitosanitaria rusa, Rosselkhoznadzor. El proceso permanecerá abierto hasta el próximo 24 de julio.

La convocatoria permitirá incorporar nuevas empresas al listado oficial que Chile debe enviar dos veces al año a las autoridades rusas. Solo las exportadoras incluidas en esa nómina y posteriormente aprobadas por Rusia podrán comercializar frutas y hortalizas frescas en ese mercado.

Para postular, las empresas deben estar inscritas en el Sistema de Registro Agrícola del SAG, registrar las especies que desean exportar y presentar la Carta de Compromiso exigida por la autoridad sanitaria. Una vez concluido el proceso, el Servicio elaborará la nómina definitiva que será remitida para su evaluación por el organismo ruso.

Un mercado que mantiene su importancia

Aunque el comercio bilateral entre Chile y Rusia ha experimentado cambios importantes desde 2022 debido al escenario geopolítico internacional y las restricciones logísticas, la Federación de Rusia continúa siendo un destino de interés para la agroexportación chilena, especialmente para la fruta fresca.

Históricamente, Rusia ha sido uno de los principales compradores de manzanas, uvas de mesa, peras, kiwis y otras frutas chilenas durante el invierno boreal, aprovechando la contraestación del hemisferio sur. La demanda rusa por fruta importada sigue siendo significativa debido a las limitaciones climáticas para la producción local de muchas especies.

Si bien el intercambio comercial entre ambos países disminuyó tras el inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania, Chile ha mantenido abiertos los canales comerciales para productos agrícolas, siempre sujetos al cumplimiento de los exigentes requisitos fitosanitarios establecidos por ambas autoridades.

Requisitos sanitarios, clave para acceder al mercado

El acuerdo entre el SAG y Rosselkhoznadzor establece estrictas exigencias relacionadas con la trazabilidad, el uso de plaguicidas, la identificación de predios y plantas embaladoras, además del cumplimiento de protocolos de inocuidad durante toda la cadena exportadora.

Estas medidas buscan garantizar la seguridad alimentaria de los productos vegetales que ingresan al mercado ruso y forman parte de los requisitos permanentes que deben cumplir productores, plantas y exportadoras interesadas en ese destino.

Diversificación de mercados

Para la industria frutícola chilena, mantener habilitados mercados como Rusia forma parte de la estrategia de diversificación de destinos de exportación. Si bien Asia, Estados Unidos y Europa concentran gran parte de los envíos, contar con alternativas comerciales permite reducir riesgos frente a fluctuaciones de precios, problemas logísticos o cambios en la demanda internacional.

En un escenario de creciente competencia entre países exportadores y consumidores cada vez más exigentes, la apertura y mantención de mercados continúa siendo uno de los principales activos de la fruticultura chilena.

El mercado ruso representa una oportunidad estratégica para la fruticultura chilena por su alta dependencia de las importaciones para abastecer el consumo interno de frutas frescas durante gran parte del año.

Rusia cuenta con una población cercana a los 145 millones de habitantes y un amplio mercado de distribución que abastece tanto a las principales ciudades como a otras regiones del país, convirtiéndose en un destino que contribuye a diversificar las exportaciones chilenas y reducir la dependencia de mercados tradicionales como Estados Unidos, Europa y China.

Fuente: SAG, ODEPA, ProChile, Subsecretaría de Relaciones Exteriores