La Comisión Nacional de Riego abrió una convocatoria nacional para financiar tecnologías como inteligencia artificial, sistemas agrivoltaicos, riego subterráneo, fotovoltaicos flotantes y desalación para uso agrícola.
La innovación en riego toma fuerza como una herramienta clave para enfrentar la crisis hídrica en la agricultura. La Comisión Nacional de Riego, del Ministerio de Agricultura, informó la apertura del Concurso N°12-2026 “Concurso Nacional de Innovación” de la Ley de Riego.
La convocatoria contempla un fondo total de $1.200 millones. Su objetivo es promover soluciones tecnológicas que mejoren el uso del agua, fortalezcan la eficiencia energética y avancen en la automatización de los sistemas de riego.
El llamado busca apoyar proyectos capaces de responder a uno de los mayores desafíos del sector agrícola: producir con menos agua, mayor precisión y mejores herramientas de gestión.
Tecnologías para una agricultura más resiliente
El concurso financiará iniciativas vinculadas a tecnologías de alto impacto para el riego. Entre ellas destacan los sistemas agrivoltaicos, conocidos como AgriPV, que combinan producción agrícola con generación de energía solar.
También se consideran sistemas fotovoltaicos flotantes sobre tranques de riego. Esta alternativa permite generar energía limpia y, al mismo tiempo, reducir la evaporación del agua acumulada.
Otra línea relevante es el riego subterráneo. Esta tecnología permite llevar el agua directamente a la zona de raíces, disminuyendo pérdidas por evaporación y mejorando la eficiencia del sistema.
La convocatoria también incluye plantas desalinizadoras orientadas al uso agrícola. Esta opción puede ser clave en territorios costeros con fuerte estrés hídrico y baja disponibilidad de fuentes continentales.
Además, se incorporan herramientas de inteligencia artificial para la programación y automatización de sistemas de riego. Estas tecnologías permiten tomar decisiones con datos, sensores y modelos predictivos.
Quiénes pueden postular
El concurso está dirigido a pequeños productores agrícolas, tanto usuarios INDAP como no INDAP. También podrán postular micro y pequeños empresarios, además de organizaciones de usuarios de aguas legalmente constituidas o en vías de constitución.
Este punto es relevante. La innovación en riego muchas veces se asocia a grandes empresas agrícolas. Sin embargo, esta convocatoria busca acercar nuevas tecnologías a actores de menor escala.
Para pequeños productores, la eficiencia hídrica puede marcar una gran diferencia. Un mejor sistema de riego puede reducir pérdidas, mejorar rendimientos y entregar mayor seguridad frente a temporadas secas.
Postulación será completamente online
Los interesados podrán realizar consultas técnicas y administrativas hasta el 25 de mayo de 2026, a través del correo consultasbases@cnr.gob.cl.
El proceso de postulación será exclusivamente electrónico mediante el sitio web de la Comisión Nacional de Riego. La apertura será el 5 de junio y el cierre está programado para el 21 de julio de 2026.
Estos plazos serán clave para productores, consultores y organizaciones de regantes que quieran preparar sus proyectos con tiempo. La formulación técnica será determinante para acceder al financiamiento.
Crisis hídrica exige nuevas respuestas
La agricultura chilena enfrenta un escenario cada vez más desafiante. La menor disponibilidad de agua, la variabilidad climática y el aumento de eventos extremos obligan a modernizar la forma en que se gestiona el riego.
Ya no basta con tecnificar. El nuevo escenario exige medir, automatizar, proyectar y usar energía de manera más eficiente. También exige integrar soluciones que antes parecían lejanas, como la inteligencia artificial o la desalación para uso agrícola.
En este contexto, el concurso marca una señal importante. La política pública comienza a mirar la innovación no como un lujo, sino como una condición para sostener la producción agrícola.
El agua como eje de competitividad
La eficiencia hídrica también tiene un impacto económico. Un predio que usa mejor el agua puede reducir costos, enfrentar mejor la sequía y tomar decisiones productivas con mayor certeza.
Para las organizaciones de usuarios de aguas, la tecnología puede mejorar la distribución, la medición y el control del recurso. Esto es clave en zonas donde cada metro cúbico cuenta.
Además, la incorporación de energías renovables puede reducir costos operacionales en sistemas de bombeo y riego presurizado. Esto permite avanzar hacia una agricultura más eficiente y sostenible.
Innovación con mirada territorial
El desafío será que estas tecnologías lleguen a los territorios donde más se necesitan. No todas las soluciones sirven para todos los predios. Por eso, cada proyecto deberá responder a una realidad productiva, climática y territorial concreta.
En zonas áridas, la desalación o el riego subterráneo pueden tener mayor impacto. En predios con alto gasto energético, los sistemas solares pueden ser determinantes. En cultivos intensivos, la automatización y la inteligencia artificial pueden mejorar la programación del riego.
La clave estará en combinar tecnología con asesoría técnica, capacitación y seguimiento. Sin ese acompañamiento, la innovación puede quedar subutilizada.
Una oportunidad para acelerar la transformación del agro
El Concurso Nacional de Innovación de la Ley de Riego abre una oportunidad concreta para acelerar la transformación tecnológica del sector agrícola.
La crisis hídrica ya no permite respuestas tradicionales. El agro necesita sistemas más inteligentes, eficientes y resilientes. También requiere instrumentos públicos que acerquen la innovación a pequeños productores y organizaciones de regantes.
Con $1.200 millones disponibles, la convocatoria puede transformarse en un impulso relevante para nuevas soluciones de riego. El verdadero impacto dependerá de la calidad de los proyectos y de su capacidad para resolver problemas reales en terreno.
En un contexto de escasez hídrica permanente, cada avance cuenta. La agricultura del futuro no solo deberá producir más. Deberá hacerlo con menos agua, más datos y mejores decisiones.
