Agencias espaciales y universidades avanzan en el cultivo de alimentos en el espacio, desde la germinación de semillas en órbita hasta arroz de dos generaciones en la estación china y garbanzos en suelo lunar simulado.
El cultivo de alimentos en el espacio pasó de ser un experimento de laboratorio a una pieza de planificación de las misiones a la Luna y Marte. El 30 de septiembre de 2026, la NASA, la Agencia Espacial Canadiense (CSA) y el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) firmaron una declaración de intención para comenzar el trabajo preparatorio del Lunar Agriculture Module-Ground Test Demonstrator, un demostrador en la Tierra donde se estudiará cómo crecen los cultivos en atmósferas y ambientes controlados similares a los previstos para Moon Base, la infraestructura que busca sostener una presencia humana duradera cerca del polo sur lunar. Según la NASA, los cultivos aportarían alimentos enteros y variedad a la dieta, además de absorber dióxido de carbono, producir oxígeno y reciclar agua.
Germinar sin gravedad, el primer paso de cualquier cultivo
Todo cultivo parte con una semilla que germine, y en órbita eso exige sustratos, agua y luz controlados. La agencia espacial india mostró un ejemplo con su módulo CROPS: en un contenedor hermético con pellets de arcilla como sustrato, luces LED y temperatura regulada, semillas de caupí germinaron al cuarto día y mostraron hojas al siguiente, durante la misión POEM-4 de comienzos de 2025.
Antes de germinar, las semillas también deben resistir el viaje. En pruebas de la NASA con radiación espacial simulada, la exposición no afectó de forma significativa la germinación de Arabidopsis ni de las semillas de cultivos evaluadas, pero la radiación cósmica simulada redujo la viabilidad de la lechuga y el tomate.
Los ensayos incluyen también semillas viajeras. En mayo de 2026, semillas húngaras de vid, quinua, pimiento, lavanda y frutilla silvestre volaron en un cohete suborbital y hoy se analizan en un laboratorio de agricultura vertical para ver si el viaje produjo cambios medibles.
China cultiva arroz durante dos generaciones en su estación espacial
En 2022, China completó en el módulo Wentian de su estación Tiangong el primer cultivo de arroz de semilla a semilla en órbita. En 2026, la tripulación de la misión Shenzhou-23, lanzada el 24 de mayo, repitió el ensayo con dos generaciones seguidas, un hito que la agencia espacial tripulada china presentó como el primero del mundo. El experimento lo lidera el Centro de Excelencia en Ciencias Moleculares de las Plantas de la Academia China de Ciencias, con variedades de ciclo de tres a cuatro meses, ajustado a la rotación de las tripulaciones. Incluyó un grupo de control, con semillas que nunca habían viajado al espacio frente a descendientes del arroz cosechado en 2022, y parte de las muestras quedó almacenada a −80 °C para analizarla en la Tierra.
En la misma estación, los astronautas también mantienen un huerto con camote, menta, distintas variedades de lechuga y kale, sin suelo ni lluvia, con una cosecha rotativa que conserva las raíces para que cada planta siga produciendo. La tripulación lo mostró a estudiantes de Hong Kong y Macao el 9 de septiembre de 2026.
La NASA cultiva sin suelo y con almohadillas de semillas en la estación
En la Estación Espacial Internacional, la NASA probó con la misión VEG-03 MNO, que llegó con la tripulación Crew-11 el 1 de agosto de 2025, una forma nueva de cultivar: “almohadillas de semillas” con un medio de arcilla y fertilizante de liberación controlada, donde los astronautas siembran kale, lechuga o mostaza en el lugar de la estación que elijan, fuera de las cámaras de cultivo controladas. El objetivo es sumar variedad a la dieta y darle a la tripulación más control sobre lo que cultiva.
Otro sistema, XROOTS, cultiva sin suelo ni medio de crecimiento, con técnicas hidropónicas y aeropónicas, y sigue la planta desde la germinación hasta la madurez. En sus cosechas de demostración en la estación crecieron rábano, mizuna, trigo enano, lechuga, tomate y arveja, y los investigadores analizaron los microbios de cada cultivo para evaluar la seguridad alimentaria. La NASA señala que estas técnicas podrían ofrecer una alternativa para sistemas lo bastante grandes como para aportar a futuras misiones.
Suelo lunar, donde las semillas germinan pero las plantas sufren
Cultivar en la Luna exige resolver el suelo. En 2022, la Universidad de Florida logró germinar semillas de Arabidopsis, una planta modelo emparentada con la mostaza, en muestras reales de regolito traídas por las misiones Apollo 11, 12 y 17: las plantas germinaron en 48 a 60 horas, pero hacia el sexto día crecían más lento y con raíces atrofiadas, y las del material de Apollo 11 fueron las menos robustas. El regolito no tiene microorganismos ni materia orgánica, contiene metales como aluminio, cobre y zinc, que pueden ser tóxicos, y deja pasar poco el agua.
En marzo de 2026, un estudio publicado en Scientific Reports, con participación de la Universidad de Texas y Texas A&M, probó garbanzos en un regolito simulado basado en material de las misiones Apollo. Las plantas solo florecieron y produjeron semillas cuando el sustrato se trató con vermicompost, o compost de lombrices, y con hongos micorrízicos arbusculares, y contenía como máximo 75 % de regolito. Aun así, produjeron menos semillas que las plantas en suelo terrestre, y los investigadores todavía no saben si esos garbanzos son aptos para el consumo humano.
Por qué el cultivo de alimentos en el espacio le importa al agro
Las pruebas avanzan por etapas: primero que la semilla germine, luego que la planta complete su ciclo y, al final, que el alimento sea seguro. Los sistemas sin suelo, con agua reciclada y ambientes controlados que se prueban para la Luna y Marte también interesan en la Tierra, y medios del sector de la agricultura protegida recogen que lo probado en XROOTS podría tener usos en invernaderos. Para los productores y el agro, el cultivo de alimentos en el espacio es un laboratorio extremo de eficiencia en el uso de los recursos.
NASA, Agencia Espacial India, Academia China de Ciencias, Xinhua, The Standard, Space.com, Universidad de Florida, Space Botany y iGrow News.
por Juan Lagos
