El asfalto y el cemento están entre las mayores fuentes industriales de CO2 del planeta. Una startup biotecnológica danesa cree tener una respuesta poco convencional a ese problema: reemplazar el bitumen fósil y el cemento por un aglutinante fabricado a partir de micelio, la estructura similar a una raíz que forman los hongos.

Qué hace Visibuilt

Visibuilt, fundada en Dinamarca por Line Kloster Pedersen (CEO) y Oleksii Rebrov, desarrolla visiBINDER, un aglutinante 100% de origen biológico, fermentado a partir de micelio, diseñado para reemplazar al bitumen y al cemento en pavimentos e infraestructura vial. La diferencia técnica es notable: mientras la producción de asfalto convencional requiere temperaturas de hasta 250°C, el proceso de fermentación de Visibuilt permite unir los agregados prácticamente a temperatura ambiente, reduciendo de forma significativa tanto el consumo energético como las emisiones del proceso de manufactura.

De laboratorio a proyectos reales

La compañía ya salió del laboratorio. Visibuilt mantiene relaciones activas de testeo con el mayor fabricante de pavimentos de hormigón de Dinamarca y con la Municipalidad de Copenhague, además de acuerdos con las contratistas NCC y Munck Asfalt para probar el aglutinante en condiciones reales de carretera. El año pasado, la empresa creó lo que describe como el primer pavimento cultivado con micelio para exterior del mundo, probado en el proyecto de construcción de Fælledby, en Copenhague. Más recientemente, estableció una alianza estratégica con el fabricante de pavimentos de hormigón IBF para desarrollar visiPAVER, un adoquín unido con visiBINDER en lugar de cemento.

Una ronda que acelera su escalamiento

En julio de este año, Visibuilt cerró una ronda semilla de €3,34 millones (unos US$3,82 millones), co-liderada por EIFO —el fondo estatal danés de inversión y exportación— y Unconventional Ventures, con participación de Proptechfonden y del inversionista existente EMDFonden. Los fondos se destinarán a llevar la tecnología más allá de los pilotos de laboratorio, con pruebas de producción a mayor escala, validación de mercado junto a socios industriales y el fortalecimiento de su equipo técnico y comercial, que hoy suma alrededor de 12 personas, con sede y laboratorios en el Instituto Tecnológico Danés, cerca de Copenhague.

“La producción de hormigón y asfalto está entre las mayores fuentes de emisiones de CO2 a nivel global. Si queremos reducir emisiones de verdad, se necesitan nuevas soluciones para las industrias pesadas. Visibuilt tiene un enfoque que podría convertirse en una pieza importante de esa transición”, señaló Sara Sande, directora ejecutiva de inversión temática directa en EIFO.

Parte de una ola más amplia de biotecnología europea

Visibuilt no está sola en esta apuesta. La compañía forma parte de una ola creciente de startups europeas de materiales biotecnológicos que buscan descarbonizar algunos de los procesos más contaminantes de la construcción, utilizando aglutinantes derivados de residuos y de base biológica. Para una industria tan intensiva en emisiones como la construcción de infraestructura vial, propuestas como la de Visibuilt plantean una pregunta que hasta hace poco parecía impensable: ¿podríamos, literalmente, cultivar los caminos por los que transitamos?

Fuentes: EU-Startups, TechFundingNews, Environment+Energy Leader, ArcticStartup, Øresund Startups, World Bio Market Insights, Visibuilt.

por José Rios