Grupo Hijuelas y Nefuen dieron un salto histórico en la agroindustria del sur del país con una instalación de tecnología de punta que integra toda la cadena del avellano, desde la recepción hasta la exportación.

Con la presencia de autoridades nacionales, regionales y representantes de toda la industria de frutos secos, Grupo Hijuelas y su empresa Nefuen inauguraron en el sector de Las Quemas, en Osorno, la planta de procesamiento de avellano europeo más austral del planeta. La nueva infraestructura, considerada además una de las más avanzadas tecnológicamente en el mundo, marca un hito para la agroindustria chilena y proyecta al país como el principal productor global de esta especie de cara a 2035.

La planta fue diseñada para integrar en un mismo lugar las etapas de recepción, lavado, secado, calibrado, craqueado, descascarado, selección final y preparación para exportación. Con esto, Grupo Hijuelas completa su participación en toda la cadena productiva del avellano, un eslabón en el que el grupo nunca había participado directamente.

De ocho toneladas en un mes y medio a un turno de trabajo

El salto productivo que representa esta instalación quedó graficado con claridad por Jorge Mohr, director de Nefuen y Grupo Hijuelas. “En 2018 se realizó la primera exportación de avellanas, procesando apenas ocho toneladas en un mes y medio con una máquina pequeña. Hoy, esa misma cantidad puede ser procesada durante un solo turno de trabajo en esta nueva planta”, señaló durante la ceremonia de inauguración.

Mohr también explicó el porqué estratégico de contar con capacidad de descascarado propio: “El avellano no se comercializa en cáscara, el mercado internacional exige que la fruta llegue descascarada del grano, y por eso hay que integrar esa etapa fundamental en nuestros propios procesos. Esta planta viene a aportar calidad, dinamismo, velocidad, eficiencia y costo”.

Chile, rumbo al liderazgo mundial

Gaspar Goycoolea, presidente de Grupo Hijuelas, subrayó que esta inversión es el resultado de más de 12 años de trabajo en la zona. “Chile ya es el principal productor de avellano europeo del hemisferio sur y, al ritmo actual de crecimiento, podría convertirse hacia 2035 en el mayor productor mundial de esta especie”, proyectó.

Juan Ignacio Goycoolea Sone, CEO del grupo, destacó que el proyecto es fruto de resiliencia e innovación, y que representa la primera incursión del grupo en la etapa de procesamiento y comercialización. “Queremos seguir aportando como compañía para poder convertir a Chile en el líder mundial de avellanas”, afirmó.

La nueva instalación es también resultado de una alianza multicultural: en ella confluyen experiencias chilena, alemana, holandesa y norteamericana, sumando conocimiento de distintas latitudes a condiciones climáticas y agrológicas que Goycoolea calificó como excepcionales para el desarrollo del fruto seco.

Una historia que comenzó en 2002

Los orígenes del avellano en Nefuen se remontan a 2002, cuando la familia Mohr plantó sus primeros huertos en el sur de Chile. Dos años después, una gira tecnológica a España abrió vínculos con especialistas de la Oregon State University de Estados Unidos, incluyendo a Shawn Mehlenbacher, principal arquitecto de las variedades americanas que hoy se cultivan en la zona.

Esa trayectoria de más de dos décadas culmina hoy con una planta que no solo amplía la capacidad de procesamiento, sino que permite responder a clientes internacionales con estándares exigentes de calibre, presentación y certificación.

Impacto regional y advertencia sectorial

Desde Osorno, el alcalde Jaime Bertin valoró la instalación como un emprendimiento “capaz de levantar la parte económica de un sector”. Por su parte, el seremi de Agricultura de Los Lagos, Francisco Cárcamo, destacó el potencial de la región para producir “la mejor avellana del mundo” y colocó el avellano en la misma línea que la leche, la carne y la salmonicultura como pilares productivos del sur chileno.

El SAG, a través de su subdirector de Operaciones, Oscar Camacho, transmitió el respaldo institucional al proyecto, calificándolo como una señal del dinamismo del sector agroalimentario nacional.

Sin embargo, el presidente de Grupo Hijuelas aprovechó el acto para hacer un llamado de alerta al sector: “Debemos aprender de nuestros errores y no repetir lo de las cerezas, en que finalmente terminamos destruyendo una especie por los individualismos y malas prácticas. Llegó la hora de hacer del avellano europeo la especie que permita el desarrollo de todos los actores”, advirtió Goycoolea, convocando a viveros, productores, procesadores y exportadores a trabajar de manera coordinada.

La planta fue bendecida durante la ceremonia por el Obispo de Osorno, Monseñor Carlos Godoy, en un acto que reunió además a directores del grupo, productores de distintas regiones, representantes de AgriChile y colaboradores de Nefuen de todo el país.

Un hito para la agricultura chilena

La inauguración de esta planta representa un paso relevante en la consolidación del avellano europeo como cultivo de exportación con valor agregado en Chile, al incorporar por primera vez el procesamiento industrial completo dentro de la cadena productiva nacional. En el avellano europeo convergen varios elementos que históricamente han definido los grandes saltos de la agricultura chilena: condiciones agroclimáticas superiores, inversión privada de largo aliento, transferencia tecnológica internacional y una cadena que comienza a integrarse verticalmente. Lo que Grupo Hijuelas ha construido en Osorno en poco más de dos décadas es exactamente el modelo que el país necesita replicar en otras especies y regiones: partir desde el huerto, dominar el procesamiento y llegar al mercado global con estándares industriales. La advertencia de Gaspar Goycoolea sobre no repetir los errores del rubro cereza no es menor, y refleja una madurez sectorial que el avellano aún está a tiempo de capitalizar. Si la industria logra coordinar a sus actores y evitar la sobreoferta desordenada que hundió los precios de otras frutas chilenas, el avellano tiene todo para convertirse en el próximo gran emblema exportador del sur del país.