Las exportaciones de avellana chilena viven un crecimiento explosivo y se consolidan como uno de los productos más dinámicos del agro nacional. Según datos recientes, el valor exportado pasó de US$ 73 millones en 2018 a más de US$ 505 millones en 2025, un incremento cercano al 590% en siete años.

Además, entre 2024 y 2025 los envíos se triplicaron, y solo en enero de 2026 los embarques aumentaron alrededor de un 750% interanual frente al mismo mes del año anterior.

Europa sigue siendo el principal destino

La exportación de avellana chilena tiene como foco principal a países europeos como Italia, Alemania y España. Allí la fruta se utiliza intensamente por la industria de confitería y productos gourmet, lo que ha impulsado la demanda.

Empresas nacionales también han abierto mercados en Asia y Oceanía. Por ejemplo, envíos de variedades como Dorris, Yamhill, Sacajawea y Mac Donald se han enviado a Australia y Vietnam en pruebas comerciales recientes.

Expansión productiva en el sur de Chile

La expansión de la avellana chilena no solo se refleja en cifras de exportación, sino también en superficie plantada. La producción se concentró inicialmente en las regiones del Maule, La Araucanía y Ñuble, donde las condiciones climáticas y de suelo favorecen altos rendimientos.

Este crecimiento productivo responde, en parte, a una mayor diversificación del campo chileno tras ciclos desafiantes de otros cultivos frutícolas, como la cereza, que ha tenido temporadas de precios y demanda más volátiles.

Ventajas comerciales para productores nacionales

Los exportadores destacan varias ventajas competitivas:

  • Estacionalidad favorable frente a productores del hemisferio norte
  • Certificaciones sanitarias que abren puertas en mercados exigentes
  • Demanda constante de la industria alimentaria europea

Esto ha convertido a Chile en uno de los principales proveedores de avellanas del hemisferio sur, posicionándolo incluso como alternativa frente a tradicionales exportadores europeos y turcos.

Proyecciones para 2026

Los analistas del sector esperan que las exportaciones de avellana chilena sigan creciendo en 2026, impulsadas por:

  • Expansión de la superficie productiva
  • Mayor participación en ferias internacionales
  • Demanda estable de la industria de confitería y snacks

Este avance convierte a las avellanas en uno de los productos estrella del agro exportador chileno.