El mercado global de AgTech ya supera los US$30.000 millones y podría duplicarse antes de 2030, según estimaciones de la industria. Detrás de esa cifra hay un puñado de tecnologías concretas que están cambiando, ya no en un futuro lejano sino hoy mismo, la forma en que se siembra, se riega, se cosecha y se protege un cultivo. Estas son cinco de las más relevantes, y las empresas que las están liderando.

1. Maquinaria conectada y autónoma

Los grandes fabricantes de maquinaria dejaron de vender solo tractores: hoy comercializan plataformas conectadas, sensores y sistemas de automatización que convirtieron al tractor en, literalmente, un centro de datos sobre ruedas. John Deere lidera este segmento con soluciones de siembra de precisión como sus sembradoras MaxEmerge 5e y ExactEmerge, apoyadas en GPS, IoT e inteligencia artificial, además de su creciente oferta de tractores con capacidad de conducción autónoma. CNH Industrial y AGCO Corporation compiten en el mismo terreno, integrando automatización y análisis de datos directamente en sus equipos.

2. Agricultura de precisión con inteligencia artificial y visión por cámara

La combinación de cámaras, sensores e inteligencia artificial permite hoy identificar plantas, malezas y plagas en tiempo real, y aplicar insumos solo donde realmente se necesitan. La brasileña Cromai es una de las agtechs que lidera este segmento en América Latina: sus algoritmos reconocen malezas en distintos cultivos y condiciones climáticas, permitiendo reducciones de hasta 80% en el uso de herbicidas. Empresas como FlyPix AI trabajan en la misma línea, transformando imágenes aéreas capturadas por drones o satélites en inteligencia geoespacial aplicable directamente a la toma de decisiones en el campo.

3. Agricultura vertical y de interior

Los sistemas de cultivo en ambientes controlados, sin necesidad de suelo ni de las condiciones climáticas tradicionales, avanzan con fuerza en zonas urbanas y de alta densidad poblacional. Se proyecta que el mercado mundial de agricultura de interior alcance cerca de US$149.000 millones hacia 2034. La estadounidense Vertical Harvest recaudó US$59,5 millones en su ronda más reciente de financiamiento, la mayor inversión registrada hasta ahora en el segmento de hortalizas de hoja verde, mientras la startup británica MetroFarms construye infraestructura de contenedores agrícolas verticales interconectados mediante IoT, que aprenden entre sí y mejoran continuamente a través de machine learning.

4. Bioinsumos y fertilización de baja huella de carbono

La nutrición de los cultivos también está en plena transformación. Gigantes como Nutrien, Yara International y OCP Group —ligados históricamente a la extracción de fertilizantes a gran escala— avanzan hoy hacia el amoníaco verde y los fertilizantes de baja huella de carbono, en respuesta a la presión climática y regulatoria. En paralelo, el desarrollo de nanobiofertilizantes promete reducir hasta 40% la dependencia de fertilizantes químicos tradicionales, en un mercado de bioinsumos que se proyecta alcance los US$4.710 millones hacia 2034.

5. Protección de cultivos de nueva generación

El negocio de la protección de cultivos ya no se centra solo en desarrollar nuevos ingredientes activos, sino en crear formulaciones más eficientes, productos biológicos y tratamientos de semillas que permitan producir más alimentos con menor impacto ambiental. Empresas como BASF Agricultural Solutions, FMC Corporation y la india UPL Ltd. invierten fuertemente en bioestimulantes, manejo de resistencia y tecnologías “carbono-inteligentes”, en una carrera que durante el primer semestre de 2026 ya sumó más de 45 lanzamientos de nuevas tecnologías a nivel global.

Un tablero que también se juega entre países

La revolución tecnológica del agro tiene, además, una dimensión geopolítica clara: mientras Estados Unidos concentra buena parte del liderazgo en robótica agrícola e inteligencia artificial, China domina el desarrollo de drones agrícolas y la digitalización del campo a gran escala. En América Latina, el ecosistema AgTech digital crece con fuerza particular en Brasil, Argentina y Chile, donde han surgido decenas de nuevas startups tecnológicas vinculadas al agro durante los últimos años, muchas de ellas enfocadas específicamente en riego inteligente y gestión eficiente del agua, un desafío central para la agricultura de la región.

por Juan Lagos