Quince empresas nacionales participarán en ProChile Global X Asia, un programa que busca abrir oportunidades en China, Japón, Corea del Sur, India y Taiwán. La iniciativa impulsa la llegada de innovación chilena a mercados grandes, exigentes y con alta demanda por tecnología.
Chile lleva innovación a nuevos mercados
Chile quiere fortalecer su presencia en Asia con soluciones de alto valor.
Quince startups nacionales participarán en la primera edición de ProChile Global X Asia, un programa que busca apoyar la llegada de empresas chilenas a mercados como China, Corea del Sur, Japón, India y Taiwán.
La iniciativa comenzará en mayo de 2026 y se extenderá hasta agosto. Durante ese periodo, las empresas recibirán apoyo para conocer mejor cada mercado, generar contactos y abrir nuevas oportunidades comerciales.
El programa marca un paso importante para Chile. El país no solo busca vender productos tradicionales. También quiere exportar tecnología, servicios e innovación.
Las empresas que llegarán a Asia
Las startups seleccionadas representan áreas como tecnología, biotecnología, agtech, cleantech, industria y servicios digitales.
Para China, Beijing, participarán Bybug, Capital Valley by Stem Group, Swissaustral Chile y CalGrow.
En Corea del Sur, estarán Teleker, Sheriff, qScire y ExoHand.
Para Japón, viajarán ChucaoTech, Covex, BIOLED y WoodTech.
En Taiwán, participará Ancestral Technologies.
Mientras tanto, India recibirá a Valuelist y EASEC.
Esta selección muestra la diversidad del ecosistema chileno. También confirma que la innovación nacional ya está mirando más allá de América Latina.
Por qué Asia es tan importante
Asia reúne algunos de los mercados tecnológicos más relevantes del mundo.
China, Japón, Corea del Sur, India y Taiwán tienen grandes industrias, alto consumo y fuerte inversión en innovación. Además, muchos de estos países buscan soluciones para agricultura, energía, salud, ciudades inteligentes y digitalización.
Para las startups chilenas, entrar a estos mercados puede abrir nuevas puertas. También permite validar sus soluciones en entornos más competitivos.
No se trata solo de vender. También se trata de aprender, generar alianzas y conectar con posibles clientes, socios e inversionistas.
Más tecnología y valor agregado
ProChile Global X Asia apunta a empresas chilenas que ya tienen cierto nivel de desarrollo y buscan crecer fuera del país.
El programa entregará mentorías, reuniones con actores del mercado, actividades de networking y apoyo de las oficinas comerciales de ProChile en Asia.
Además, las startups formarán parte de un catálogo digital que circulará entre actores relevantes del ecosistema asiático.
Este apoyo puede ser clave. Llegar a Asia exige preparación, contactos y una propuesta clara. No basta con tener una buena idea. También hay que entender la cultura de negocios, los canales de entrada y las necesidades de cada mercado.
Agtech y agricultura moderna ganan espacio
El programa incluye áreas con alto potencial para Chile.
Entre ellas destacan agtech, foodtech, biotecnología, inteligencia artificial, robótica, salud, energía limpia, software y soluciones urbanas.
La presencia de agricultura moderna abre una oportunidad especial. Chile tiene experiencia agrícola, conocimiento técnico y una fuerte base exportadora.
Ese conocimiento puede transformarse en tecnología para otros países.
Soluciones para producir mejor, usar menos recursos, medir datos o hacer más eficiente el trabajo agrícola pueden encontrar espacio en Asia.
Una señal para la economía chilena
La llegada de estas startups a Asia muestra un cambio importante.
Chile sigue teniendo fortalezas en minería, fruta, vinos, alimentos y recursos naturales. Pero el mundo también demanda tecnología, servicios digitales y soluciones sostenibles.
Por eso, este programa ayuda a mirar una nueva etapa exportadora.
Vender innovación puede generar empleos más especializados. También puede abrir nuevos ingresos y dar mayor visibilidad al talento chileno.
Un desafío grande, pero necesario
Competir en Asia no será fácil.
Las startups chilenas llegarán a mercados grandes, exigentes y con mucha competencia. Sin embargo, ese desafío también puede acelerar su crecimiento.
Si logran abrir espacios, Chile podrá fortalecer una nueva imagen internacional.
El país puede dejar de ser visto solo como proveedor de materias primas. También puede posicionarse como un creador de tecnología, conocimiento y soluciones para los desafíos del futuro.
La apuesta es clara: llevar innovación chilena al mundo, conectar con mercados más sofisticados y abrir nuevas oportunidades para la economía nacional.
