El Servicio Agrícola y Ganadero estableció una nueva obligación para quienes apliquen plaguicidas tóxicos para abejas. La normativa exigirá aviso previo a apicultores y regirá de forma gradual a partir de 2026.
El uso de plaguicidas agrícolas vuelve a estar en el centro de la discusión regulatoria. Esta vez, el foco está puesto en la protección de abejas y polinizadores, actores clave para la producción de alimentos y la biodiversidad.
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) informó la entrada en vigencia de una nueva normativa que obligará a avisar con anticipación la aplicación de determinados plaguicidas clasificados como tóxicos para abejas.
La medida quedó establecida en la Resolución Exenta N° 7.068, que define un procedimiento obligatorio de aviso previo para quienes apliquen productos fitosanitarios con clasificación ecotoxicológica peligrosa para polinizadores.
¿Qué establece la normativa?
A partir del 26 de enero de 2026, toda persona que aplique plaguicidas muy tóxicos para abejas deberá informar con al menos 48 horas de anticipación a los apicultores ubicados dentro del área de influencia de la aplicación.
Posteriormente, desde el 26 de abril de 2026, la obligación se extenderá también a los plaguicidas moderadamente tóxicos para abejas, ampliando el alcance de la regulación.
El aviso deberá realizarse por un medio verificable, como correo electrónico, mensaje de texto u otro soporte que permita acreditar la notificación.
Responsabilidad del aplicador
Desde el SAG aclararon que la responsabilidad del aviso recae exclusivamente en quien realiza la aplicación, ya sea productor, empresa de servicios o aplicador autorizado. El organismo fiscalizador no actúa como intermediario en las notificaciones.
Para que el sistema funcione correctamente, los apicultores deberán mantener sus colmenas inscritas y actualizadas en el SIPEC Apícola, registro oficial administrado por el SAG.
Horarios y medidas complementarias
La normativa también refuerza la obligación de aplicar estos productos en horarios de baja actividad de las abejas, como temprano en la mañana o al atardecer. Esta medida busca reducir el riesgo de exposición directa durante los períodos de mayor actividad de polinización.
Además, el SAG ha avanzado en la actualización del etiquetado de plaguicidas, incorporando advertencias visibles y pictogramas que informan sobre su nivel de toxicidad para abejas y otros organismos no objetivo.
Un cambio relevante para el sector agrícola
Las abejas cumplen un rol fundamental en la productividad agrícola. Se estima que una parte significativa de los cultivos depende directa o indirectamente de la polinización. Por ello, desde el sector técnico se ha valorado esta normativa como un paso hacia una convivencia más responsable entre producción agrícola y protección ambiental.
El llamado del SAG es a que productores, asesores y empresas de aplicación se informen con anticipación, revisen la clasificación de los productos que utilizan y planifiquen sus aplicaciones considerando esta nueva exigencia legal.
