LimaKeiko Sofía Fujimori Higuchi, de 50 años, es la nueva presidenta del Perú para el período 2026-2031. Los resultados de la segunda vuelta presidencial la ubican por encima de Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, en lo que representa el desenlace de la carrera política más persistente y más accidentada de la historia reciente del país.

La candidata de Fuerza Popular se impuso con 9.223.396 votos sobre su contendor, quien terminó con 9.173.755 sufragios, al culminarse el conteo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y la resolución de las actas de impugnación en los Jurados Electorales Especiales (JEE).

Fujimori se convierte así en la primera mujer elegida presidenta de Perú por voto directo —Dina Boluarte llegó al cargo en 2022 por sucesión constitucional— y lo hace en su cuarto intento, luego de perder las segundas vueltas de 2011, 2016 y 2021.

El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) entregará las credenciales a la fórmula presidencial el próximo 15 de julio. La ceremonia de proclamación se realizará en el Gran Teatro Nacional, ubicado en San Borja, a partir del mediodía. Fujimori jurará al cargo el próximo 28 de julio, en una ceremonia que se realizará en la sede del Congreso bicameral.

Ninguna fuerza política obtuvo mayoría absoluta en el nuevo Congreso bicameral, lo que obligará al próximo gobierno a construir alianzas para garantizar gobernabilidad. Fuerza Popular obtuvo 22 escaños en el Senado y 45 en la Cámara de Diputados.

Entre las primeras acciones anunciadas, Fujimori declaró que solicitará una audiencia con Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), para evaluar una eventual continuidad en el cargo.

En materia agraria, el programa de Fuerza Popular propone fortalecer las agroexportaciones, recuperar el turismo y ampliar el apoyo a la agricultura familiar, además de destrabar grandes proyectos de infraestructura como Chavimochic, Majes Siguas II y Chinecas. Para el Ministerio de Desarrollo Agrario, el nombre de Marco Vinelli, gestor de Agrobanco, circula entre los asesores cercanos a la virtual presidenta.

La victoria de Fujimori en un resultado ajustado —una diferencia de apenas 49.641 sufragios separó a los dos candidatos al cierre del escrutinio, en uno de los resultados más ajustados de la historia electoral peruana— anticipa un gobierno que deberá negociar en un Congreso dividido y en un país con profundas fracturas sociales e institucionales.

Para el sector agrícola de Perú, Chile y el resto de América Latina, la llegada de Fujimori al gobierno tiene implicancias concretas. En el plano interno, la apuesta por la reactivación de proyectos de irrigación como Chavimochic y Majes Siguas II abriría nuevas superficies de cultivo en la costa norte peruana, reforzando la posición exportadora del país en espárragos, paltas, arándanos y uvas, productos que compiten directamente con oferta chilena en mercados de Europa, Norteamérica y Asia. En el plano regional, la orientación pro inversión privada y alineación con economías de libre mercado del nuevo gobierno peruano facilita la coordinación de políticas sanitarias, fitosanitarias y de acceso a mercados con socios comerciales como Chile, Colombia y Ecuador, lo que podría agilizar el tránsito de productos agrícolas en el bloque andino. Para el conjunto de Latinoamérica, el giro derechista que consolida la elección peruana —sumado a los gobiernos de Argentina, Ecuador y Colombia— configura un escenario en el que las negociaciones multilaterales en materia agroalimentaria privilegiarán la apertura comercial y la inversión extranjera por sobre los modelos de soberanía alimentaria estatal, marcando la agenda del sector para los próximos años.