La actriz Jennifer Garner ha construido, desde 2017, mucho más que una marca de alimentos infantiles. Como cofundadora y directora de marca de Once Upon a Farm, su marca de alimentos orgánicos para bebés y niños, Garner ha puesto especial atención en el origen de los ingredientes que utiliza la compañía, y uno de los protagonistas de esa historia es la avena cultivada en su propio campo familiar.

Un campo con casi cien años de historia

La granja de Garner está ubicada en Locust Grove, Oklahoma, y ha pertenecido a su familia por casi un siglo. Fue adquirida en 1936 por su abuelo materno durante la Gran Depresión, y hoy funciona como uno de los proveedores de ingredientes para los productos de Once Upon a Farm. En el terreno se cultivan, además de avena, calabazas, arándanos, arvejas de campo y centeno, entre otros cultivos, junto con colmenas de abejas y algunos animales.

Certificación orgánica como estándar no negociable

Uno de los pilares de la marca es la certificación orgánica de todos sus insumos. Los cultivos de la granja de Garner son certificados orgánicos por el USDA, libres de organismos genéticamente modificados y de pesticidas sintéticos, y cumplen tanto con la normativa estadounidense como con los estándares europeos y del Clean Label Project. Además, la granja utiliza cultivos de cobertura y rotación de variedades para mejorar la salud del suelo, una práctica que refuerza la calidad de largo plazo de la tierra y, por extensión, de los alimentos que produce.

Esa avena, en particular, forma parte de varios de los productos insignia de la marca —entre ellos los overnight oats y las barras de avena refrigeradas—, pensados para bebés y niños mayores, y elaborados sin azúcares añadidos ni conservantes artificiales.

De la idea a la bolsa de valores

Once Upon a Farm fue fundada en 2015 por Cassandra Curtis y Ari Raz, quienes buscaban resolver la falta de alimentos orgánicos frescos para bebés en el mercado estadounidense. Garner se unió en 2017 junto al exejecutivo de Annie’s, John Foraker, actual CEO de la compañía. Desde entonces, la marca ha crecido hasta superar los 115 productos distribuidos en más de 25 mil tiendas en Estados Unidos, y en febrero de 2026 debutó en bolsa, alcanzando una capitalización de mercado cercana a los 880 millones de dólares.

Según ha explicado Garner en distintas entrevistas, su rol en la compañía no partió del mundo empresarial ni financiero, sino de su experiencia como madre buscando opciones de alimentación de calidad para sus hijos. Con el tiempo, se ha involucrado directamente en el proceso agrícola, incluyendo visitas a los campos proveedores y a su propia granja familiar, reforzando el estándar de calidad que la marca promete a sus consumidores.


Fuente: Forbes, The Kitchn, Once Upon a Farm.

por Juan Lagos