El actor británico Henry Cavill, mundialmente conocido por interpretar a Superman, sorprendió en marzo de 2025 al viajar hasta Galicia, España, exclusivamente para comprar ganado de una raza autóctona local. La compra, sumada a sus propias declaraciones públicas sobre la calidad de esa carne, terminó funcionando como una vitrina inesperada para la ganadería gallega.
Un aterrizaje que generó revuelo en Galicia
Cavill aterrizó en un avión privado en el aeropuerto de Alvedro, en A Coruña, con un destino muy específico: la Finca Villadangos, una ganadería ubicada en la localidad de O Corgo, en la provincia de Lugo. Allí se reunió con su propietario, José Antonio Ferreiro Palacios, ganadero de tercera generación, a quien había conocido a través de redes sociales y de terceros. Según relató el propio Ferreiro al diario El Progreso, recibió al actor junto a su hermano Nick Cavill y dos amigos que lo acompañaban en la visita, describiendo a Cavill como una persona “cercana, sencilla y humilde”.
El objetivo de la visita era conocer de cerca a la vaca rubia gallega, una raza bovina autóctona de Galicia reconocida por su calidad genética y por la calidad de su carne —con apenas 27.000 cabezas registradas en España—. Cavill terminó comprando veinte ejemplares de “alta genética” para trasladarlos a su propia finca en las afueras de Londres, Inglaterra. Ferreiro solo tenía esa cantidad disponible, así que el actor se quedó con ganas de llevarse más.
El festín que se volvió viral
El paso de Cavill por Galicia no se limitó a lo ganadero. Esa misma noche, el actor y su grupo cenaron en el restaurante Campos, en Lugo, donde se dieron un auténtico festín de productos gallegos: jamón ibérico, cecina de Wagyu, chuletón, entrecot y solomillo de ternera gallega. Según contó el gerente del local, Nicolás Vázquez, a El Progreso, Cavill se mostró “encantador”, llegando casi una hora antes de su reserva y fotografiándose con todo el equipo del restaurante. Al finalizar la cena, Cavill se acercó al chef, Steven Cortinas, y le dijo una frase que rápidamente se volvió viral entre el personal del local: “Yo soy Superman, tú eres supercocinero”.
“La mejor carne del mundo”
Semanas después de su visita, Cavill compartió con sus más de 28 millones de seguidores en Instagram su experiencia con la carne gallega, calificándola públicamente como “la mejor del mundo”. En su publicación detalló que se trataba de una carne con una maduración de 35 días, destacando su sabor profundo y carnosidad. El propio Ferreiro confirmó el entusiasmo del actor en una entrevista telefónica con El País: “dice que es la mejor carne del mundo”, relató, visiblemente satisfecho con la repercusión que generó la visita para su ganadería y para la raza rubia gallega en general.
Una pasión que no es nueva
El interés de Cavill por la carne de calidad no es un episodio aislado. El actor es un conocido apasionado de la gastronomía cárnica, y suele compartir en sus redes sociales contenido relacionado con la cocina a la parrilla, especialmente la preparación de grandes chuletones. Su incursión en la ganadería se suma, además, a la de otras figuras del entretenimiento que en los últimos años decidieron invertir parte de su patrimonio en el campo, transformando una afición personal en un proyecto productivo concreto, aunque alejado por completo de sus carreras artísticas originales.
Lo que viene
Con veinte ejemplares de rubia gallega instalados en su finca de las afueras de Londres, Cavill hoy reparte su tiempo entre los rodajes y la vida en el campo que tanto dice disfrutar. Su declaración pública ya funcionó, además, como publicidad involuntaria para la ganadería gallega: incluso una compra puntual de ganado, hecha por una de las figuras más reconocibles de Hollywood, puede terminar generando visibilidad internacional para una raza autóctona y para los pequeños productores que la crían, algo que ni la mejor campaña de marketing agrícola suele lograr con la misma naturalidad.
por Juan Lagos
