Sibbjäns, en la isla sueca de Gotland, combina hotel, restaurante y producción de alimentos en un predio de 50 hectáreas. Su caso reabre la pregunta de si el agroturismo regenerativo sostiene la agricultura o la convierte en un escenario.
El agroturismo regenerativo busca que una estadía en el campo sea parte de la propuesta agrícola y no un negocio aparte. Un ejemplo es Sibbjäns, un predio de unas 50 hectáreas en el extremo sur de Gotland, la mayor isla de Suecia, en el mar Báltico. Dos parejas de Estocolmo, Pontus y Sanna Rönn y Jonas Nordlander y Kina Zeidler, transformaron durante unos cuatro años una antigua granja de caballos en un hotel de 22 habitaciones, con restaurante y producción propia de hortalizas, frutas y animales.
Cómo funciona este agroturismo regenerativo
El proyecto abrió de forma discreta en 2025 y tuvo en 2026 su primera temporada completa. Funciona de Pascua a Navidad y cierra en invierno, mientras la cocina se detiene y la tierra descansa. La casa principal es del siglo XIX y el restaurante ocupa un granero de piedra caliza de 1887. Gran parte de la obra se hizo con técnicas tradicionales y artesanos locales, como el especialista en patrimonio de Gotland Erik Larsson, y los techos nuevos son de paja de juncia de la costa cercana. Según En Primeur Club, la temporada de apertura se llenó por completo.
La huerta produce kale, zanahorias y rabanitos, un invernadero extiende la temporada de tomates y pepinos, y los animales son ovejas nativas, cerdos mangalica, caballos, gallinas y abejas. Con el estiércol y los restos de cocina se fabrica tierra en una máquina de biosuelo. Desde 2022 un programa de monitoreo, junto a la organización agrícola Hushållningssällskapet, mide los resultados: según Country & Town House, la materia orgánica del suelo pasó de 6,6 % a 10 % en la zona principal de cultivo, y en el predio se documentaron 37 especies de aves que nidifican. Gotland es una de las zonas más secas de Suecia, por su geología porosa y su suelo delgado, así que el agua de lluvia se junta en un estanque que abastece huertas, piscina natural y baños, y las duchas reducen el consumo un 75 %. La energía viene de paneles solares con baterías y de una red geotérmica.
Escala pequeña y precios altos
Las 22 habitaciones se reparten entre la casa principal y un bunkhouse (alojamiento más sencillo, con baños compartidos), y el predio abre solo los fines de semana en primavera y otoño. Según AFAR, las habitaciones parten desde unos 470 dólares la noche y las del bunkhouse desde unos 300, con desayuno incluido. El restaurante cocina con producción propia y de productores de la isla, con fermentados y maridajes sin alcohol.
Lo que cuestiona el turismo rural
El caso reabre una pregunta de fondo: si el turismo rural sostiene la actividad agrícola o la reemplaza por un escenario. Los datos disponibles piden cautela.
- Peso económico limitado. En Estados Unidos, solo el 1,5 % de las explotaciones declaró ingresos por agroturismo en el Censo Agropecuario de 2022: 28.617 predios, con un promedio de 44.004 dólares. Entre 2017 y 2022 el número de predios casi no cambió y los ingresos subieron un 33 %: el negocio creció en monto por predio y no en cantidad de predios que lo practican.
- Costos y carga de trabajo. Un reportaje de DTN estima que partir en agroturismo cuesta entre 50.000 y más de 500.000 dólares, que el seguro agrícola típico no lo cubre y que no alivia la carga de trabajo ni el estrés.
- Efectos en la comunidad. Un estudio de la Universitat Oberta de Catalunya en cuatro pueblos de España encontró que las segundas viviendas llegan a cerca del 40 % del parque habitacional en algunos municipios y que los alquileres turísticos reducen la oferta para residentes permanentes, con precios ligados a los urbanos y no a los ingresos locales.
En Sibbjäns, la proporción del ingreso que viene del campo y la que viene del hotel no es pública, y varios de sus resultados provienen de mediciones propias y de la prensa especializada, no de estudios independientes publicados. Además, el proyecto descansa en capital de dos parejas urbanas, con cuatro años de obra y tarifas que un productor promedio difícilmente podría cobrar.
Por qué más productores miran el agroturismo
Aun así, la presión por diversificar crece. En Inglaterra, más del 70 % de las explotaciones obtiene ingresos fuera de la producción agropecuaria, una cifra récord según Bloomberg, con costos que subieron cerca de un 41 % en una década y una de cada cinco explotaciones sin ganancias en 2024/25. En Italia, el agroturismo sumó casi 25.900 establecimientos en 2023, un 5,2 % más que el año anterior, según datos de la feria AgrieTour citados por Il Sole 24 Ore.
Qué deja el agroturismo regenerativo de Sibbjäns
El caso muestra tres decisiones concretas: medir el suelo y la biodiversidad con apoyo externo, acotar la escala y la temporada, y hacer que la cocina dependa de lo que produce el predio. También deja una advertencia. Un hotel de campo no siempre equivale a una granja con otro ingreso.
Para los productores, el agroturismo regenerativo parece depender menos del número de habitaciones y más de si el predio puede demostrar con datos que la agricultura sigue siendo el centro del negocio.
En Primeur Club, AFAR, Prior World, Globetrender, Country & Town House, Broadsheet, DTN Progressive Farmer, Penn State, Universitat Oberta de Catalunya, Bloomberg, AgroLatam y Il Sole 24 Ore
por Juan Lagos
