Estudiante próxima a graduarse de Ingeniería en Agronegocios, Lucía López Pereyra se ha convertido en una de las voces jóvenes que promueven la presencia de mujeres en el sector agropecuario de Santa Cruz, Bolivia. En esta conversación con Diario Agrícola cuenta cómo su abuela la inspiró a seguir este camino, cómo nació su contenido en redes sociales, y qué impacto ha visto en otras jóvenes que hoy siguen sus pasos.
¿Cómo empezó tu relación con la agricultura?
Empezó desde muy chica, principalmente por mi abuela. Ella es ganadera en San Javier de Chiquitos, un pueblo acá en Santa Cruz, y siempre lideró su propiedad sola. Yo crecí viendo eso, y aunque no vivía allá, en cada vacación pedía irme con ella para estar en su día a día en la propiedad. Sin darme cuenta, desde pequeña fui descubriendo que eso realmente me apasionaba: la ganadería, el agro. Mi abuela fue mi primera referencia de que una mujer sí puede liderar en este rubro.


Al salir del colegio me encontré con muchos comentarios de que el agro era un rubro de hombres, que era un trabajo muy duro para una mujer, que mejor estudiara otra cosa y después me metiera a trabajar en el campo si quería. Y aunque había crecido viendo a mi abuela hacer exactamente lo contrario, esos comentarios terminaron influyendo en mí: al graduarme del colegio empecé Ingeniería Industrial. Estuve como un año ahí, viviendo bastante frustrada porque no era lo mío, mientras veía que el rubro agro estaba creciendo mucho en el país. Finalmente me hice caso a mí misma y me cambié a Ingeniería en Agronegocios, que me permitía unir la parte técnica del agro con la parte administrativa y empresarial que también me interesaba. Hoy, después de tres años y medio, estoy en mi último semestre, en tesis, y siento que fue una de las mejores decisiones que tomé.
¿Cómo nace tu contenido en redes sociales?
Llegó de forma bastante natural. En mi primer semestre de la carrera éramos alrededor de 25 personas nuevas, y solo 5 éramos mujeres. Eso me hizo pensar que probablemente había muchas mujeres que querían estudiar esto, pero tenían el mismo prejuicio que casi me hizo cambiar de opinión a mí. Y como yo sabía que había mujeres capaces de estar en el agro —porque había crecido viendo a mi abuela liderarlo— me pregunté: ¿por qué no mostrarlo? ¿Por qué no mostrar que una mujer también puede estudiar agro, trabajar en el campo, estar en una feria, hablar de maquinaria, de tecnología, administrar una propiedad?
Empecé mostrando mi día a día como estudiante, mis experiencias dentro del agro, y de a poco fui encontrando comunidad y creciendo en redes. Al año siguiente ingresaron 55 personas nuevas a la carrera, más de 20 de ellas mujeres, comparado con las 5 de mi generación. No puedo decir que ese crecimiento fue solo por mi contenido, para nada, pero fue muy emocionante ver que cada vez más mujeres se animaban a entrar a un sector que por mucho tiempo se consideró exclusivamente masculino.
¿Qué impacto has visto en otras personas gracias a tu contenido?
Siento que mi contenido tiene un propósito más grande que solo subir videos: quiero mostrar que las mujeres sí podemos estar en el agro, liderar, tomar decisiones y hacer carrera en este sector, tal como lo viví con mi abuela. Sobre todo, quiero que alguna niña o joven que vea mi contenido pueda decir que ella también puede estar ahí.


Este año, en febrero, una docente de la universidad —que nunca me hizo clases directamente— se me acercó y me preguntó si yo era Lucía López. Me dijo: “Todas las chicas hablan de vos”. Ella les había preguntado a sus alumnas qué las había inspirado a estudiar la carrera, y varias mencionaron que me seguían y que eso las motivó. No lo podía creer. Desde entonces, cada vez que esa docente me ve, me invita a ir a conversar con sus cursos.
¿En qué has trabajado durante la universidad, y qué planes tienes al graduarte?
Empecé a trabajar desde segundo año, en un proyecto social que mostraba a la mujer en el rubro, y que estaba directamente relacionado con creación de contenido. Después trabajé en otra empresa que ayuda a negocios del agro a crecer con orden, liderazgo y futuro; ahí aprendí mucho sobre liderazgo, escuchando a sus clientes y su forma de trabajar.
Ahora que estoy por salir de la universidad, todavía no tengo del todo decidido qué haré, pero estoy pensando en irme a trabajar directamente a una propiedad ganadera. Ya aprendí la parte administrativa en la universidad, tuve prácticas, pero quiero vivir ese mundo más de cerca, estar metida ahí y entender más desde adentro.
¿Cómo ha sido la respuesta de la gente que ve tu contenido, y cómo ves esto a futuro?
Este año crecí bastante en Instagram, y llegué a conectar con otras creadoras de contenido de Argentina y México; nos escribimos y nos apoyamos mutuamente. Acá en Bolivia a veces trabajo en ferias agrícolas, incluso como azafata mientras genero contenido, y se me acercan chicas a pedirme fotos.
Hoy considero esto un trabajo de verdad, aunque empezó de forma natural, sin forzarlo. Mucha gente cree que un video no cuesta nada, pero hay creatividad detrás, hay que inspirarse, ver qué grabar; a veces las marcas dan guion, pero en mi contenido propio tengo que generarlo yo. Sigo mucho a otras creadoras de otros países, me inspiran, y creo que en este mundo deberíamos apoyarnos entre todas en vez de sentir que competimos. Creo que la creación de contenido va a seguir creciendo, así que es algo que quiero seguir haciendo, influyendo en niñas y jóvenes que quizás no se sienten con espacio en este sector —aunque también me siguen bastantes chicos, compañeros de generaciones más nuevas en la universidad.
Desde Diario Agrícola seguiremos mostrando las historias de quienes producen la tierra, desde Chile y Bolivia hasta el resto del mundo, en distintas escalas y formas de trabajar.
por Cristián Valenzuela
