Una proyección del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego de Perú (Midagri) anticipaba en 2025 que ese país alcanzaría los US$10.194 millones en agroexportaciones, superando a Chile por primera vez en la historia reciente. La realidad terminó siendo más dramática que la proyección: ambos países cerraron muy por encima de esa cifra, y hoy las mediciones se dividen sobre si Perú ya se quedó con el trono agroexportador o si eso ocurrirá recién este 2026.

De dónde salió la proyección original

A mediados de 2025, un informe técnico de Midagri proyectó que, de mantenerse las tasas de crecimiento observadas entre 2010 y 2024 —11% anual promedio para Perú frente a 6,1% para Chile— las agroexportaciones peruanas alcanzarían los US$10.194 millones en 2025, superando ligeramente los US$9.979 millones estimados para Chile. El dato marcó un adelanto relevante: un estudio previo del propio Midagri, de 2022, proyectaba que el cambio de liderazgo recién ocurriría en 2027.

Lo que pasó realmente en 2025 con el trono agroexportador

Los resultados de cierre de 2025 superaron ampliamente esa proyección para ambos países, aunque las cifras varían según la fuente y la metodología utilizada:

  • Según Midagri, Perú cerró 2025 con US$10.730 millones en exportaciones agrícolas, un 17,3% más que en 2024, quedando a apenas 0,5% de Chile.
  • Según un análisis de FreshFruit, especializado en inteligencia comercial agroexportadora, Perú alcanzó US$14.451 millones en 2025 frente a US$13.190 millones de Chile, lo que representaría la primera vez que Perú supera a Chile en el valor total de sus envíos agrícolas.
  • Un tercer análisis, citado por La República, muestra que al incorporar el componente pecuario —donde Chile exporta US$1.778 millones frente a apenas US$94 millones de Perú— las exportaciones agropecuarias chilenas alcanzaron US$14.897 millones, superando por escaso margen los US$14.579 millones de Perú.

La diferencia entre estas lecturas no es un error, sino un reflejo de qué se está comparando: agricultura estrictamente vegetal, fruta fresca, o el sector agropecuario completo incluyendo ganadería. Con cualquiera de las tres mediciones, sin embargo, el resultado apunta en la misma dirección: la distancia que durante años favoreció cómodamente a Chile prácticamente desapareció en 2025.

Los productos detrás del avance peruano

El motor central del crecimiento peruano es el arándano, que se transformó en el primer producto de agroexportación del país, representando cerca del 25% del total exportado por el sector agrario. Entre 2010 y 2024, las exportaciones peruanas de arándano crecieron a una tasa promedio anual de 122%, mientras las chilenas lo hicieron solo un 2% anual. En 2013, el 99% de las exportaciones conjuntas de arándano entre ambos países correspondían a Chile; hoy esa relación se invirtió casi por completo. A eso se suma la uva de mesa, donde Perú es hoy el primer exportador mundial gracias a condiciones climáticas que permiten producción durante todo el año, y la palta, otro rubro donde el crecimiento peruano ha sido sostenido.

En Chile, en cambio, la cereza se mantiene como el gran producto de exportación frutícola, con ventas por sobre US$3.000 millones en 2025 y cerca de un cuarto del valor total de la fruta fresca exportada, aunque registró una caída cercana al 14% respecto al año anterior por sobreoferta en el mercado chino.

Qué dicen en el sector

Consultado por medios peruanos, el vocero de un gremio exportador de ese país, Juan Carlos Amaro, se mostró confiado en que el cambio de liderazgo se consolidará en 2026: recordó que, pese a factores adversos como El Niño y una sucesión de siete presidentes en los últimos años, Perú ha crecido a un ritmo muy superior al de Chile. El mismo análisis reconoce que Chile mantiene fortalezas en productos donde Perú todavía no participa de forma relevante, como la cereza, la manzana y el kiwi, lo que sugiere que ambos países han seguido estrategias productivas distintas más que una simple carrera por el mismo mercado.

Qué implica para el agro chileno

Más allá de qué cifra resulte definitiva, el dato de fondo es consistente entre todas las mediciones: la ventaja histórica de Chile sobre Perú se redujo de forma sostenida durante la última década y prácticamente se cerró en 2025, dejando el trono agroexportador regional más disputado que nunca. Para la industria chilena, el desafío que plantea este escenario no es solo de volumen, sino de diversificación de cartera —el caso del arándano es el ejemplo más claro de un mercado que Chile dominaba casi por completo y que hoy lidera ampliamente su vecino— frente a una oferta peruana que sigue ampliando su portafolio hacia mangos, cítricos y plátanos.