Mientras la economía chilena enfrenta un primer semestre de 2026 marcado por la desaceleración de sectores históricamente dominantes, la salmonicultura chilena se instala como uno de los pocos motores que crece de forma sostenida. Con exportaciones semestrales por US$3.504 millones, un salto de cinco veces en sus envíos a India y una resiliencia que contrasta con la contracción de la pesca extractiva, el salmón chileno confirma su lugar como el segundo producto de exportación más importante del país.

Un semestre de cifras que confirman a la salmonicultura chilena

Según el informe de comercio exterior más reciente, las exportaciones de pesca y acuicultura crecieron 6,4% durante el primer semestre de 2026, impulsadas centralmente por los envíos de salmón y trucha, que alcanzaron US$3.504 millones, un alza de 6,5% respecto al mismo período del año anterior. Estados Unidos se mantuvo como el principal destino, con US$1.360 millones y un crecimiento de 1,4%, seguido de Japón, con US$539 millones.

El director general de ProChile, Ignacio Fernández, destacó que estas cifras “no sólo confirman la importancia del comercio internacional para la economía nacional, sino que también nos muestran el enorme potencial de nuestro sector exportador”, reafirmando el compromiso de la institución con la diversificación de mercados y el crecimiento de la oferta exportable del país.

India, el mercado que sorprendió a la industria

Uno de los datos más llamativos del semestre es el desempeño de India como destino: durante los primeros cinco meses de 2026, la industria salmonera chilena quintuplicó sus envíos a ese mercado, compensando la fuerte caída registrada en Rusia, que retrocedió 40% en divisas tras el fuerte dinamismo que había mostrado durante 2025. En conjunto, los envíos de salmón y trucha durante ese período sumaron US$3.020 millones y superaron las 383 mil toneladas, un incremento de 15,4% en volumen embarcado frente al año anterior.

Marcela Bravo, gerenta de SalmonChile, resumió el fenómeno señalando que “la consistencia en los resultados del primer trimestre de 2026 demuestra la resiliencia de nuestra industria y su capacidad para adaptarse a los distintos escenarios del mercado global”, atribuyendo el resultado al trabajo continuo del sector por mejorar la eficiencia y la calidad de sus productos.

El congelado gana terreno

La composición de las exportaciones también revela una tendencia estructural: el producto congelado pasó de representar el 52% al 57% de las divisas exportadas, mientras que el fresco retrocedió del 46% al 42%, una tendencia que se mantiene por tercer año consecutivo. Dentro de los formatos más exportados en divisas durante 2025 destacó el filete fresco de salmón atlántico (24%), seguido del filete congelado del mismo producto (18%), el entero fresco (15%) y el coho H/G congelado (15%).

Chile y Noruega, el duopolio que sigue definiendo la industria

A nivel global, Chile y Noruega concentraron el 77% de la producción mundial de salmón durante 2025. Mientras la cosecha noruega creció un 12% respecto al año anterior, la chilena avanzó un 14%, aunque en una perspectiva de más largo plazo Noruega mantiene un ritmo de expansión promedio superior: 4% anual en los últimos cinco años, frente al 2% de Chile. El gremio nacional ha planteado la necesidad de avanzar hacia una política de Estado para el sector, que incluya mejoras regulatorias y certezas para la inversión que permitan destrabar todo su potencial de desarrollo.

El pilar que sostiene a las regiones australes

El impacto de la industria trasciende las cifras nacionales agregadas: solo la Región de Los Lagos aportó US$2.638 millones en los primeros cuatro meses de 2026, con el salmón representando más del 81% de la canasta exportadora regional. En un contexto donde la actividad pesquera extractiva registró una contracción de 18,6% durante el primer trimestre —afectada por la menor disponibilidad de sardina y jurel— y la industria manufacturera nacional cayó 2,0%, la salmonicultura funcionó como amortiguador, sosteniendo buena parte de la elaboración de productos con valor agregado destinados a los mercados internacionales.

Lo que viene

Con exportaciones que en 2024 ya alcanzaban los US$6.366 millones, consolidando al salmón como el segundo producto de exportación del país solo por detrás del cobre, la industria encara la segunda mitad de 2026 con el desafío de sostener su diversificación de mercados —profundizando su avance en India y compensando la caída rusa— mientras trabaja en aumentar su competitividad, diferenciación y sustentabilidad frente a un escenario global cada vez más exigente y frente a una Noruega que, pese a todo, sigue marcando el ritmo de crecimiento de la industria a nivel mundial.