Con la llegada del invierno y el aumento de eventos climáticos extremos, el Ministerio de Agricultura reforzó el llamado a agricultores y ganaderos de todo el país a contratar oportunamente los seguros agropecuarios disponibles con subsidio estatal. El objetivo es claro: proteger cultivos, animales, inversión productiva y patrimonio rural antes de enfrentar lluvias, heladas, nevazones, granizos, crecidas de ríos u otros fenómenos que pueden generar pérdidas significativas en el sector.
La advertencia llega en un contexto donde el cambio climático está modificando la forma de producir en el campo chileno. Las temporadas son cada vez más inciertas, con eventos más intensos y difíciles de anticipar. Por eso, los seguros agropecuarios se han transformado en una herramienta clave de gestión de riesgo, especialmente para pequeños y medianos productores que pueden ver comprometida toda una temporada por un solo evento climático.
El ministro de Agricultura, Jaime Campos, señaló que el Estado cuenta con instrumentos de mitigación del riesgo para enfrentar estos peligros y dar mayor tranquilidad al sector agrícola. La autoridad enfatizó que los productores deben informarse y contratar estos seguros a tiempo, para no lamentar pérdidas posteriores cuando el daño ya está hecho.
Una herramienta para enfrentar un invierno más desafiante
El llamado del Ministerio apunta especialmente a la temporada invernal, período en que aumentan los riesgos asociados a lluvias intensas, heladas, nevazones, congelación, granizos y otros eventos naturales. Estas contingencias pueden afectar cultivos anuales, frutales, colmenas y ganado, generando daños económicos difíciles de absorber para muchas explotaciones.
Los seguros agropecuarios permiten transferir parte de ese riesgo. Es decir, el productor no queda completamente expuesto al impacto económico de un evento climático o sanitario, sino que puede contar con una cobertura que ayuda a enfrentar pérdidas y retomar la actividad productiva.
En la práctica, esto puede marcar la diferencia entre continuar produciendo o quedar fuera de la temporada. Para un agricultor familiar, una helada fuerte, una lluvia fuera de época o la muerte de animales no es solo un problema técnico. También puede significar pérdida de ingresos, endeudamiento, menor capacidad de inversión y riesgo para la continuidad del negocio familiar.
Subsidio estatal puede llegar hasta 69% del costo de la póliza
Uno de los puntos más relevantes es que estos seguros cuentan con apoyo estatal a través de Agroseguros. Según explicó su director ejecutivo, Alberto Niño de Zepeda, el subsidio parte con una base de 40% del costo total de la póliza y puede llegar hasta 69%, dependiendo de distintos criterios acumulativos.
Entre los factores que permiten aumentar el subsidio se encuentran la recontratación, que puede sumar entre 2% y 10%; la contratación asociada a cooperativas, con 4% adicional; pólizas con monto asegurado de hasta 1.000 UF por agricultor, con 5%; cultivos estratégicos, con otro 5%; y ubicación en zonas extremas, también con 5%.
Este diseño busca incentivar que más productores incorporen el seguro como parte de su planificación anual. No se trata solo de reaccionar frente a una emergencia, sino de integrar la protección financiera como una práctica permanente dentro de la gestión predial.
INDAP entrega subsidio complementario para sus usuarios
Para la Agricultura Familiar Campesina e Indígena, INDAP cumple un rol central. La subdirectora nacional subrogante de la institución, Antonella Pecchenino, explicó que INDAP entrega un subsidio complementario al de Agroseguros para seguros apícolas, ganaderos, frutícolas y de cultivos anuales.
Según la información institucional, los seguros disponibles para usuarios de INDAP incluyen cultivos anuales, frutales, bovinos, ovinos y apícola. A través del Programa de Apoyo a la Contratación de Seguros Agropecuarios, PACSA, INDAP subsidia hasta el 95% del costo de la prima neta no subsidiada por Agroseguros. El copago neto máximo para el agricultor corresponde a 5% en cultivos anuales, bovinos, ovinos y apícola, y 10% en frutales, considerando además el pago de IVA.
Pueden acceder a este beneficio los usuarios de INDAP que estén acreditados y habilitados, siempre que cuenten con una explotación agropecuaria ubicada en una zona asegurable. El acceso se realiza a través de las agencias de área de INDAP a lo largo del país.
¿Qué rubros pueden protegerse?
Las coberturas disponibles incluyen una variedad de rubros relevantes para el campo chileno. En el caso de INDAP, se consideran seguros para cultivos anuales, frutales, bovinos, ovinos y apícola. Además, la autoridad destacó coberturas ganaderas para bovinos, ovinos, caprinos y camélidos, junto con herramientas vinculadas a cobertura de precios.
Esto es especialmente importante porque el riesgo climático no afecta solo a los cultivos. También golpea a la ganadería, la apicultura y los sistemas mixtos de producción. En invierno, los animales pueden verse expuestos a nevazones, falta de alimento, enfermedades, ataques de otros animales o condiciones extremas que afecten su bienestar y sobrevivencia.
En el caso agrícola, eventos como heladas, granizos o lluvias excesivas pueden dañar siembras, afectar rendimientos, provocar pérdidas de calidad o impedir labores oportunas en el campo. Para rubros intensivos y de alta inversión, la falta de cobertura puede dejar al productor en una situación financiera muy vulnerable.
Contratar a tiempo: la clave para que el seguro funcione
El mensaje de las autoridades tiene un punto central: el seguro debe contratarse antes de que ocurra el evento. No sirve esperar a que la helada, la lluvia o la emergencia ya estén encima. La protección opera cuando existe una póliza vigente y contratada según las condiciones establecidas.
Por eso, el Ministerio de Agricultura insistió en que agricultores y ganaderos deben informarse con anticipación, revisar qué coberturas existen para su comuna, rubro y tipo de producción, y contratar a través de las entidades correspondientes.
Los productores pueden acceder a estos seguros directamente con compañías aseguradoras que operan con subsidio estatal, mediante corredores de seguros o en agencias de INDAP, en el caso de quienes sean usuarios de la institución. Además, Agroseguros cuenta con un simulador en línea por región, comuna, rubro y variedad de producto, lo que facilita conocer alternativas y costos referenciales.
Prevención, resiliencia y continuidad productiva
El director ejecutivo de Agroseguros, Alberto Niño de Zepeda, sostuvo que el aporte de este instrumento es entregar seguridad a las personas para que puedan enfrentar adversidades provocadas por el cambio climático o por riesgos propios de la naturaleza. El objetivo, dijo, es que los productores trabajen con mayor tranquilidad, cuiden su patrimonio y se mantengan en el sector, fortaleciendo la resiliencia y el crecimiento agrícola nacional.
Esta idea es clave. En un escenario climático más incierto, la resiliencia del agro no depende solo de infraestructura, tecnología o manejo técnico. También depende de instrumentos financieros que permitan sostener la actividad después de una pérdida.
Un seguro no evita la helada, la lluvia o la muerte animal. Pero sí puede evitar que el impacto económico sea irreversible. En ese sentido, la contratación oportuna se convierte en una decisión estratégica.
Agricultura familiar: el grupo más expuesto
Aunque todos los productores enfrentan riesgos, la agricultura familiar suele tener menor espalda financiera para absorber pérdidas. Una emergencia puede afectar capital de trabajo, pago de créditos, compra de insumos, alimentación animal o continuidad de la explotación.
Por eso, el subsidio estatal y el apoyo complementario de INDAP son especialmente relevantes. Reducen el costo de entrada y permiten que productores de menor escala accedan a herramientas que, de otra manera, podrían quedar fuera de su presupuesto.
En el contexto actual, donde el campo enfrenta alzas de costos, presión climática, problemas de rentabilidad y mayor incertidumbre, proteger la producción ya no puede verse como un gasto adicional. Es una inversión para sostener la continuidad del predio.
Un llamado urgente antes de la temporada crítica
El llamado del Ministerio de Agricultura llega antes de que el invierno entre en su fase más compleja. Esa anticipación es fundamental, porque los seguros tienen plazos, condiciones y requisitos de contratación.
Para los agricultores y ganaderos, el mensaje es directo: revisar hoy las alternativas disponibles puede evitar pérdidas mayores mañana. La información está disponible en Agroseguros y en INDAP, pero la decisión debe tomarse antes de que ocurra el evento que se busca cubrir.
En un país donde el cambio climático ya no es una amenaza lejana, sino una realidad que golpea las temporadas agrícolas, los seguros agropecuarios aparecen como una herramienta concreta para proteger el trabajo del campo.
El desafío ahora es que más productores los conozcan, los entiendan y los incorporen en su planificación. Porque producir alimentos implica asumir riesgos, pero enfrentarlos sin protección puede poner en peligro no solo una cosecha, sino también el patrimonio, el empleo y la continuidad de miles de familias rurales.
