Esta semana están anunciadas fuertes precipitaciones, concentradas principalmente en el sur del país, en lo que podría marcar el inicio del fenómeno climático conocido como el “Niño Godzilla”, un evento que podría ser de alto riesgo para la agricultura.
Lluvias muy por sobre lo normal en cortos períodos, inundaciones, anegamiento de suelos, erosión y una mayor incidencia de enfermedades fungosas en frutales y cultivos, son los principales inconvenientes para el agro.
“Tenemos actualmente un evento El Niño que va a ser de categoría fuerte en invierno a muy fuerte durante la primavera-verano. Se ha retrasado en su llegada, pero ya se inició oficialmente en mayo. Va a dejar precipitaciones entre julio y agosto muy parecidas a las que hubo el año 2015, que también fue un evento muy fuerte”, comentó el agro climatólogo Patricio González de la Universidad de Talca en entrevista con Radio Cooperativa.
El investigador del CITRA de la Universidad de Talca, cuyo trabajo se centra en climatología agrícola, disponibilidad hídrica, eventos extremos, desertificación y adaptación del sector silvoagropecuario al cambio climático, recordó que “en el caso de Santiago, en 2015 no llovió en junio, pero en agosto en Santiago cayeron 110 milímetros de lluvia. En el caso de Curicó, en agosto cayeron 314 milímetros en menos de tres días”.
“Entonces, lo que va a suceder es que las precipitaciones se van a empezar a manifestar desde esta semana con los primeros sistemas frontales y se van a ir intensificando hacia agosto, con lluvia muy concentrada en 2-3 días. Pueden ser de 100 milímetros, 120 milímetros en el caso de la zona central de Chile. En tres días pueden caer incluso 350 milímetros, con nevazones”, advirtió González
El agro climatólogo aseguró que “las lluvias también se van a extender lamentablemente hacia primavera: septiembre, octubre. Lo que puede complicar bastante a la agricultura. En 2023, por ejemplo, tuvimos un evento fuerte también. Recordémonos que en agosto hubo una gran catástrofe en la región del Maule, se salió el río Mataquito, porque en menos de tres días cayeron trescientos milímetros. Eso es lo que puede ocurrir durante julio y agosto”.
Según el especialista este fenómeno en primavera es “un tema muy sensible para la agricultura. Afecta a las las cerezas, que se exportan mucho a los mercados asiáticos. El avellano europeo que también está en buen desarrollo tiene muchas complicaciones cuando llueve en primavera”.
“¿Por qué? Porque el calor que se va a generar en primavera, 30 grados, 31 grados, asociado a lluvias, a humedad, puede generar ambientes propicios para los hongos en los frutales, en las viñas. Y los hongos pudren la fruta. Entonces el agricultor tiene que hacer aplicaciones, gastar más, estar muy atento a las lluvias y después al calor”, sentencia González.
Y agrega que “si llueve sobre las cerezas por ahí por octubre, la cereza se parte y la deja fuera de los mercados. Es un fenómeno muy grave para la agricultura”
Patricio González comentó que entre las medidas habituales entre los agricultores está el uso de cobertores para evitar “los estragos de la lluvia e, incluso, si hay un sistema frontal muy frío evitar el granizo que podría llegar a romper la fruta. También se utiliza la malla rachel para evitar el calor extremo y bajar la radiación”.
“Hay técnicas que los agricultores saben muy bien cómo aplicar. Pero para eso tienen que estar informados constantemente de la situación, pues se espera que este evento de El Niño sea extremadamente fuerte”, finalizó el agro climatólogo.
Esta semana estará marcada por lluvias persistentes y abundantes en la zona centro-sur de Chile debido al paso de tres sistemas frontales entre las regiones de Ñuble y Los Ríos, según proyecciones de los modelos meteorológicos ECMWF y GFS.
El evento más intenso se registrará este martes 7 y miércoles 8 de julio, cuando podrían acumularse hasta 90 mm de precipitaciones en la precordillera de La Araucanía y cerca de 100 mm en la cordillera de la costa y la precordillera de Los Ríos en solo 24 horas.
Fuentes: Radio Cooperativa y Meteored.
