El biministro Daniel Mas aseguró que los nuevos integrantes del directorio de Codelco tendrán un mandato claro. La prioridad será reforzar seguridad, producción y control de proyectos estructurales.
Codelco entra en una etapa decisiva. En medio de cuestionamientos por producción, deuda y gestión de proyectos, el Gobierno endureció el tono y anunció que los nuevos directores de la estatal tendrán un mandato claro: recuperar el control de la compañía.
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, afirmó que las prioridades estarán puestas en seguridad, producción y control de proyectos estructurales. La señal llega en un momento sensible para la cuprífera, considerada una de las empresas más estratégicas del país.
La autoridad sostuvo que Codelco debe volver a ser “la compañía de todos los chilenos”. También apuntó a revisar qué ocurre con los nuevos proyectos, su velocidad de implementación y el cumplimiento de sus presupuestos.
Nuevo directorio para una etapa compleja
El cambio en el directorio ocurre en un escenario marcado por presión política y económica. Según Reuters, el Gobierno nombró al economista Bernardo Fontaine como nuevo presidente del directorio de Codelco, en reemplazo de Máximo Pacheco, cuyo período termina el 26 de mayo de 2026. También fueron designados Luz Granier y Alejandro Canut.
Los nuevos directores reemplazarán a Pacheco, Josefina Montenegro y Alejandra Wood. En el caso de Fontaine, su llegada ha sido leída como una señal de giro hacia mayor control financiero, auditoría de gestión y revisión de resultados.
El desafío no será menor. Codelco enfrenta una agenda marcada por compromisos productivos, altos niveles de inversión y una creciente discusión sobre eficiencia interna.
Producción en la mira
Uno de los puntos más delicados es la producción. En los últimos días surgieron cuestionamientos por eventuales inconsistencias en las cifras reportadas por la estatal durante 2025.
De acuerdo con BioBioChile, una investigación interna preliminar apuntaría a que se habrían sumado cerca de 20 mil toneladas que no correspondían. El caso abrió un flanco complejo para la empresa, ya que se relaciona con metas productivas, bonos y confianza en la información corporativa.
Reuters también informó que el nuevo directorio tendrá entre sus tareas impulsar una investigación y una auditoría externa sobre las inconsistencias productivas. El foco estaría en revisar un alza de producción registrada en diciembre de 2025.
Este punto es clave. En una empresa como Codelco, la producción no es solo un indicador técnico. También impacta en ingresos fiscales, planificación minera, credibilidad financiera y percepción de los mercados.
Deuda y proyectos estructurales
La situación financiera también está bajo observación. Según Plusmining, entre fines de 2021 y fines de 2025, la deuda de Codelco aumentó en US$7.416 millones. Pasó de US$17.242 millones a US$24.658 millones.
Ese aumento se produce en un contexto de fuertes inversiones. La estatal debe financiar proyectos estructurales, mantener operaciones de gran escala y sostener metas de producción de largo plazo.
Codelco informó en sus resultados 2025 una utilidad de US$2.423 millones, un aporte al fisco de US$1.778 millones y una inversión histórica de US$5.073 millones. La empresa presentó esos datos como parte de un cambio de tendencia, luego de años de presión operacional y financiera.
Sin embargo, el debate no está cerrado. El mercado y el Gobierno miran con atención si esos resultados son sostenibles, si la deuda puede seguir aumentando y si los proyectos estructurales están avanzando con control de costos.
Seguridad como prioridad no negociable
La seguridad aparece como otro eje central del nuevo mandato. La propia Codelco ha señalado que la seguridad debe ser una exigencia operacional no transable. Este punto es especialmente relevante tras años difíciles para la minería estatal.
Para el Gobierno, recuperar el control no solo significa ordenar cifras. También implica revisar procesos, fortalecer liderazgo en terreno y evitar que las metas productivas se impongan sobre la seguridad operacional.
En minería, cualquier falla puede tener consecuencias humanas, económicas y reputacionales profundas. Por eso, la seguridad será una prueba concreta para el nuevo directorio.
Una empresa estratégica para el país
Codelco no es una empresa cualquiera. Su desempeño incide en las finanzas públicas, el empleo, la minería nacional y la posición de Chile en el mercado mundial del cobre.
Reuters informó que la estatal produjo 1,33 millones de toneladas de cobre en 2025, con un alza de 0,5% frente a 2024. Además, la empresa mantiene una meta de largo plazo de llegar a 1,7 millones de toneladas hacia 2030.
Esa meta será uno de los grandes desafíos de la nueva administración. Para cumplirla, Codelco deberá mejorar productividad, controlar costos, avanzar en proyectos clave y recuperar confianza.
El desafío: ordenar sin paralizar
El nuevo directorio deberá moverse con equilibrio. Por una parte, tendrá que revisar procesos, auditar información y corregir eventuales fallas. Por otra, no puede paralizar decisiones estratégicas ni retrasar proyectos esenciales para el futuro productivo de la estatal.
La señal del Gobierno es clara. Se espera más control, mayor transparencia y una gestión más rigurosa. Pero el camino será complejo.
Codelco enfrenta una etapa donde cada decisión tendrá impacto económico y político. La compañía necesita recuperar credibilidad, fortalecer su operación y demostrar que puede seguir siendo el principal motor minero del país.
En ese escenario, el mandato de los nuevos directores no será solo administrar. Será ordenar una empresa clave, proteger su valor público y asegurar que vuelva a operar con estándares de control acordes a su importancia estratégica.
