El mercado internacional del pisco está viviendo un cambio importante. Mientras Perú alcanzó cifras históricas en exportaciones durante 2025, la industria chilena enfrenta un escenario más complejo, marcado por una fuerte caída en sus envíos al exterior.
Las cifras encendieron las alertas en el sector pisquero chileno. Según datos de la Asociación de Exportadores del Perú (ADEX), el pisco peruano logró ventas internacionales por más de US$9,5 millones durante 2025, registrando un crecimiento cercano al 12% respecto al año anterior.
El crecimiento no solo se reflejó en valor. Perú también aumentó significativamente el volumen exportado y consolidó su presencia en mercados estratégicos como Estados Unidos y España.
El contraste con Chile preocupa a la industria
En paralelo, las exportaciones chilenas de pisco mostraron una fuerte baja durante el primer cuatrimestre de 2026.
Según cifras de ProChile, los envíos cayeron un 34,5% en comparación con el mismo período del año anterior, alcanzando cerca de US$951 mil.
La caída ocurre después de dos años donde el sector había mostrado cifras récord y una expansión importante hacia nuevos mercados internacionales.
China se mantiene como el principal destino del pisco chileno. Sin embargo, el menor dinamismo de la demanda internacional y la fuerte competencia peruana comenzaron a generar preocupación dentro de la industria.
Mucho más que una competencia comercial
La disputa entre Chile y Perú por el pisco no es solamente económica. También involucra identidad cultural, tradición e incluso denominaciones de origen.
Ambos países defienden históricamente el origen del destilado y mantienen desde hace décadas una disputa internacional sobre el uso exclusivo del nombre “pisco”.
En Chile, la producción se concentra principalmente en las regiones de Atacama y Coquimbo, donde miles de familias viven directa o indirectamente de esta actividad.
Actualmente, la industria chilena reúne a más de 2.800 productores de uva pisquera y genera miles de empleos en el norte del país.
El desafío ahora es recuperar terreno
Pese al complejo escenario, el sector chileno busca fortalecer su presencia internacional mediante campañas de promoción y apertura de nuevos mercados.
La estrategia apunta especialmente a países como Estados Unidos, Brasil, Canadá, Alemania y Francia, donde el consumo de destilados premium sigue creciendo.
Desde la industria reconocen que el desafío hoy no pasa solo por aumentar exportaciones, sino también por posicionar mejor el pisco chileno en mercados altamente competitivos.
Mientras Perú celebra cifras históricas y consolida su avance internacional, en Chile crece la presión por reactivar una industria que forma parte importante de la identidad productiva y cultural del norte del país.
