La interrupción del paso que concentra entre el 20% y el 45% del comercio global de insumos agrícolas clave ya está afectando los calendarios de siembra en tres continentes. El impacto más severo llegaría entre fines de 2026 y 2027.
El economista jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Máximo Torero, encendió las alarmas a nivel global: si el Estrecho de Ormuz no recupera su operatividad normal, el mundo podría enfrentarse a una crisis alimentaria sistémica en un horizonte de seis a doce meses. No es una amenaza hipotética. Es, según la FAO, un proceso que ya está en marcha.
“El reloj no se detiene”, advirtió Torero en declaraciones recientes. El organismo ya puso la luz roja en los 90 días de interrupción, umbral que ya fue superado, lo que significa que los calendarios agrícolas de todo el mundo están siendo afectados y que la necesidad de fertilizantes también está siendo impactada. El Comercio
Un canal de transmisión que muy pocos ven
Cuando los mercados procesaron el inicio de las hostilidades en el Golfo Pérsico, la atención se concentró en el petróleo. Pero hay otra cadena de impacto que afecta más directamente a la producción de alimentos: los fertilizantes. Un tercio del comercio mundial de fertilizantes pasa por el Estrecho de Ormuz. El cierre efectivo del paso ha disparado los precios de la urea hasta máximos desde 2022 y ha forzado paradas de producción desde India hasta Europa. XTB
Entre el 20% y el 45% de las exportaciones de insumos agroalimentarios clave dependen del paso marítimo por el Estrecho de Ormuz. El canal no solo mueve petróleo y gas natural licuado, sino también azufre, amoníaco y urea, todos ellos insumos esenciales para los ciclos productivos agrícolas del hemisferio norte y sur. UN News
La FAO describe el mecanismo de transmisión como una cadena de fases sucesivas: primero energía, después fertilizantes y semillas, luego menores rendimientos agrícolas, encarecimiento de las materias primas y, finalmente, una espiral de inflación alimentaria. Hortoinfo
El desfase que hace más peligrosa la crisis
Lo que hace especialmente compleja esta situación es el desfase entre el momento en que ocurre la disrupción y el momento en que se siente en los precios al consumidor. La cadena de transmisión hacia los precios de los alimentos tiene un desfase de seis a nueve meses. Si el conflicto se prolonga, los consumidores sentirán el impacto hacia fines de 2026, con mayor severidad en los países del sur global. XTB
Eso explica por qué las cosechas actuales todavía no muestran señales de colapso. Las siembras en curso se realizaron con insumos adquiridos antes de la crisis. El riesgo real está en las próximas temporadas. Si los agricultores producen con menos insumos, habrá menores rendimientos a finales de este año y en 2027, con un probable aumento de los precios de los productos básicos y de la inflación de los alimentos al por menor durante los próximos años. UN News
Ya hay países con problemas concretos
Más allá de las proyecciones, hay casos donde el impacto dejó de ser una advertencia para volverse una realidad. La mayor planta de producción de urea del mundo, ubicada en Qatar, ha interrumpido el suministro, y la circulación de materias primas clave para fertilizantes —como el azufre y el amoníaco— se ha reducido drásticamente. Bitget
India es uno de los países más expuestos. Importa más del 40% de urea y fertilizantes fosfáticos desde Oriente Medio. Algunas plantas de producción local se han visto obligadas a ralentizar su operación por el bloqueo del estrecho y la falta de combustible, pese a que el gobierno financia hasta un 70% del costo del gas que utilizan las empresas productoras. El gobierno indio ya anunció subsidios de emergencia para los agricultores, cuyo costo equivale al 0,7% del PIB del año fiscal 2025-2026. Diari ARA
En el este de África, la situación es más urgente todavía. El director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) advirtió que hay siembras que terminan en solo unas semanas en algunos países africanos y que, de no resolverse el acceso a fertilizantes con rapidez, habrá que gestionar las consecuencias con ayuda humanitaria. La Jornada
Australia tampoco escapa al problema. Productores locales reportan que sus reservas de fertilizantes podrían agotarse en semanas, lo que podría traducirse en menores siembras y caídas significativas en los rendimientos de cultivos, especialmente de hortalizas y granos. Mundoagro
En Ucrania, los fertilizantes han aumentado entre 30% y 65% en lo que va del año, impulsados por el encarecimiento del gas y las restricciones logísticas. Y en términos globales, a menos que el conflicto cese para mediados de 2026, unos 45 millones de personas adicionales podrían caer en situación de hambre aguda, sumándose a los 318 millones que ya padecen ese flagelo. MundoagroNODAL
Los precios ya están subiendo
Las señales de presión son visibles en los datos más recientes. El Índice de Precios de los Alimentos de la FAO registró en abril su tercer aumento mensual consecutivo, alcanzando un promedio de 130,7 puntos, un 1,6% por encima del nivel revisado de marzo y un 2,0% superior al registrado en el mismo período del año anterior. MundoMaritimo
Los agricultores están optando por cultivos que requieren menos fertilizantes ante los elevados precios de estos últimos, lo que ya se refleja en previsiones de reducción de las siembras de trigo para 2026. Según la FAO, si la crisis se prolonga, los precios globales de fertilizantes podrían ubicarse entre 15% y 20% por sobre los niveles habituales durante el primer semestre de 2026. FAOPortal Frutícola
América Latina no está exenta
Los países en desarrollo, particularmente en Asia, África y América Latina, enfrentan una exposición significativamente mayor debido a su dependencia de fertilizantes importados y a sus limitaciones fiscales. XTB
En respuesta a esta amenaza, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el Instituto de Fertilizantes de Estados Unidos (TFI) anunciaron una alianza para garantizar el abastecimiento de fertilizantes en el continente americano. PortalAgroChile
Para Chile, el impacto llega por dos vías. El encarecimiento de la energía se traslada rápidamente al costo de vida —transporte, alimentos y servicios— alimentando la inflación. A ello se suma la alteración de las cadenas globales de suministro, con consecuencias directas en sectores clave como la agricultura, por el aumento en el costo de insumos. Revistaseguridad
Qué pide la FAO a los gobiernos
La organización no se limitó a describir el riesgo. La FAO plantea un paquete de medidas urgentes: asegurar corredores alternativos terrestres y marítimos, evitar nuevas restricciones a la exportación de energía, fertilizantes e insumos agrícolas, excluir la ayuda alimentaria de cualquier tipo de barrera comercial, y promover el cultivo intercalado de cereales con leguminosas para reducir la dependencia de fertilizantes nitrogenados. Hortoinfo
El director general de la FAO, Qu Dongyu, fue directo durante la Semana de la Nutrición celebrada en Roma a fines de mayo: las mayores repercusiones de esta crisis podrían manifestarse dentro de unos meses, cuando los agricultores empiecen a cosechar menos porque han sembrado menos, han utilizado menos fertilizantes o ya no pueden costear la producción. Pravda
La ventana de acción se está cerrando. Según Torero, el problema ya dejó de ser exclusivo de Asia y se está propagando hacia el hemisferio sur. “Si no aceleramos, los riesgos se agravarán”, resumió el economista jefe de la FAO.
