El cierre del paso marítimo más estratégico del planeta ha estrangulado un tercio del comercio global de insumos agrícolas. América Latina ya siente el golpe y Chile no está exento.
Lo que comenzó el 28 de febrero de 2026 como una operación militar estadounidense e israelí contra Irán —denominada Operation Epic Fury— derivó en semanas en algo que los mercados agrícolas globales no habían visto desde la crisis del petróleo de los años setenta: el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, la arteria más crítica del comercio mundial de energía y fertilizantes.
Casi tres meses después, las consecuencias para la agricultura planetaria empiezan a consolidarse en cifras concretas y proyecciones que alarman a organismos internacionales, productores y gobiernos por igual.
El cuello de botella del mundo agrícola
Aproximadamente un tercio del comercio mundial de fertilizantes transita por el Estrecho de Ormuz, incluyendo grandes volúmenes de exportaciones de nitrógeno. Ese flujo, que en condiciones normales abastece a decenas de países en desarrollo, está prácticamente paralizado. CNBC
La clausura efectiva del estrecho significa que entre 3 y 4 millones de toneladas mensuales de fertilizantes no están llegando a los mercados. FAO Open Knowledge
La dependencia es aún más aguda en el caso de la urea, el fertilizante nitrogenado más utilizado en el mundo, ya que el 46% del comercio global de este insumo se origina en la región del Golfo Pérsico. World Economic Forum
Los efectos en los precios son inmediatos. Al 17 de marzo de 2026, el DAP y el MAP superaron los 700 dólares por tonelada métrica, la urea se ubicó sobre los 600 dólares, y la UAN sobrepasó los 400 dólares por tonelada. En el hub fertilizante de Nueva Orleáns, el precio de la urea escaló desde 475 hasta 680 dólares por tonelada métrica. Farmdoc DailyCNBC
Oxford Economics ya ajustó sus proyecciones: la firma elevó su pronóstico de precios de fertilizantes en aproximadamente un 20% para el segundo trimestre de 2026, con riesgos sesgados al alza debido a la posibilidad real de disrupciones en la producción regional. The National
Una crisis sin reservas estratégicas
A diferencia del petróleo, el sector de los fertilizantes carece de mecanismos de amortiguación colectivos. Los países del G7 no mantienen reservas estratégicas de fertilizantes equivalentes a sus reservas de petróleo, y el oleoducto que Arabia Saudita construyó para exportar a través del Mar Rojo está diseñado para crudo, no para productos de amoníaco. Carnegie Endowment for International Peace
Instalaciones fertilizantes clave en Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Irán y Jordania han reducido o suspendido su producción debido a los ataques y la inseguridad. Entre ellas, las operaciones de GNL y fertilizantes de Ras Laffan en Qatar fueron impactadas el 2 de marzo, interrumpiendo la producción asociada de amoníaco. FAO Open Knowledge
El director general de la FAO, Qu Dongyu, fue categórico: “La agricultura opera dentro de un calendario agrícola que no puede posponerse. Los fertilizantes deben aplicarse en momentos específicos del ciclo de cultivo. Si no llegan a tiempo, los rendimientos se reducen, independientemente de lo que ocurra después.” FAO
El reloj de la siembra no espera
El factor más crítico no es solo el precio, sino el tiempo. Incluso si el Estrecho de Ormuz vuelve a abrirse pronto, reiniciar la producción y el transporte de fertilizantes y sus componentes podría tomar semanas, semanas que los agricultores del hemisferio norte no tienen disponibles. Carnegie Endowment for International Peace
A medida que el cierre del estrecho se extiende, los distribuidores agrícolas intentan abastecerse en otros mercados, pero el fertilizante, como commodity, es altamente susceptible a las restricciones de oferta global. Kline + Company
El CEO de Yara, uno de los mayores productores mundiales de fertilizantes, advirtió que los retrasos comerciales derivados de la guerra en Irán podrían costar hasta 10 mil millones de comidas a la semana a nivel global. OilPrice.com
América Latina en la línea de fuego
La región no es espectadora de esta crisis: es uno de sus epicentros más vulnerables. La Asociación Interamericana de Cooperación Agrícola y el Instituto de Fertilizantes de Estados Unidos anunciaron una alianza para asegurar el suministro de fertilizantes en las Américas, ante la disrupción logística y la volatilidad de precios agravada por el cierre del estrecho. MercoPress
Brasil encarna la peor exposición del continente. Brasil es el mayor importador mundial de fertilizantes. Antes de la guerra, el 41% de sus importaciones de urea transitaba por el estrecho, y el 36% se originaba directamente en Irán, Qatar, Arabia Saudita, Omán y los Emiratos. Con ese flujo cortado, los precios de la urea aumentaron un 35% en las primeras semanas de marzo, y un déficit potencial de fosfato de entre uno y tres millones de toneladas amenaza la temporada de siembra 2026–2027. The Rio Times
Argentina, por su parte, importa aproximadamente el 15% de su suministro de fertilizantes desde la zona de conflicto, y los costos del combustible están comprimiendo los márgenes de cosecha. The Rio Times
Para Chile, la amenaza es indirecta pero real. El encarecimiento estructural de los fertilizantes en el mercado global eleva los costos operacionales del agro nacional, con impacto directo en los cultivos de mayor demanda de insumos nitrogenados y fosfatados: fruticultura de exportación, cereales y horticultura intensiva. La coincidencia con la temporada de aplicaciones de otoño-invierno agrava la presión sobre los márgenes de los productores.
El Estrecho que estrangula
la agricultura mundial
Desde el 28 de febrero de 2026, el tráfico de buques por el Estrecho de Ormuz cayó más de un 90%. El conflicto entre EE.UU., Israel e Irán cerró de facto el paso que mueve un tercio de los fertilizantes que alimentan al planeta, 3 a 4 millones de toneladas mensuales que hoy no llegan a destino.
Las consecuencias no son solo de precio. Son de tiempo: el calendario agrícola no espera. Si los insumos no llegan en la ventana de aplicación, los rendimientos caen, y ninguna reapertura tardía los recupera. Los efectos se proyectan hasta la cosecha de 2027.
A continuación, los cuatro escenarios que la prensa técnica y los organismos internacionales identifican como los más probables si la crisis se mantiene.
Esto no es solo una crisis geopolítica. Es una disrupción en el núcleo del sistema agroalimentario global.
— Qu Dongyu, Director General de la FAO · mayo 2026en cultivos dependientes de nitrógeno
en zona de alerta roja en 2027
de largo plazo a nivel hemisférico
empresas de insumos biológicos
hemisferio sur
en cadena
del mercado global
bajos insumos
Exposición directa
Encarecimiento estructural de urea, DAP y MAP en el mercado global. Impacto en fruticultura de exportación, horticultura intensiva y cereales durante temporada de aplicaciones otoño-invierno 2026.
Riesgo de margen
Los productores exportadores enfrentan el doble efecto de mayor costo de insumos y volatilidad del tipo de cambio. Los cultivos con menores márgenes —trigo, maíz— son los más vulnerables a la sustitución de dosis.
Oportunidad regional
IICA y el Fertilizer Institute de EE.UU. firmaron un plan conjunto para asegurar suministro alternativo en las Américas. Chile puede beneficiarse de rutas via Canadá y Marruecos si articula compras anticipadas.
La advertencia de la FAO: la crisis se proyecta hasta 2027
El Director General de la FAO advirtió que la escasez global de fertilizantes causada por las disrupciones en el Estrecho de Ormuz conducirá a menores rendimientos y una contracción de la oferta alimentaria en la segunda mitad de 2026 y durante 2027. FAO
La FAO estimó que, para la primera mitad de 2026, los precios de los fertilizantes podrían ser hasta un 20% más altos, y esa proyección fue elaborada antes de que la guerra se prolongara tanto como lo ha hecho. Democracy Now!
Los números humanitarios son igualmente severos. El director ejecutivo de los Servicios de Proyectos de la ONU señaló que la disrupción del estrecho podría empujar a 45 millones de personas adicionales al hambre y la inanición. Democracy Now!
La pregunta ya no es si habrá impacto. La pregunta es cuánto durarán sus efectos.
Fuentes: FAO, Carnegie Endowment for International Peace, Farmdoc Daily (Universidad de Illinois), Oxford Economics, IICA, World Economic Forum, OilPrice.com, The National, Nature.
