La historia de Woody Harrelson parte en 1996, cuando plantó cuatro semillas de cáñamo en Kentucky para desafiar una ley que trataba al cáñamo igual que a la marihuana, y termina con un jurado que lo declaró inocente cuatro años después.
La historia de Woody Harrelson y el cáñamo es una de las protestas agrícolas más llamativas de Estados Unidos. El 1 de junio de 1996, el actor plantó cuatro semillas de cáñamo en un campo del condado de Lee, en Kentucky, frente a las cámaras de televisión y con el sheriff avisado de antemano. Llegó con ropa y gorra de cáñamo, y lo hizo a propósito para que lo detuvieran y así poner a prueba una ley estatal que no distinguía entre el cáñamo industrial y la marihuana.
Un estado con historia de cáñamo que perdía el tabaco
Kentucky fue el mayor productor de cáñamo de Estados Unidos en los siglos XIX y XX. En 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, se plantaron en el estado 36.000 acres (unas 14.570 hectáreas) para producir semilla. Al terminar la guerra, la industria prácticamente desapareció.
Décadas después, los agricultores enfrentaban otro problema: la caída del tabaco. En 2018, los productores del estado cosecharon unos 68.000 acres (27.520 hectáreas), cerca de un 70 % menos que los 226.000 acres (91.460 hectáreas) de dos décadas antes. En ese contexto, Harrelson planteó el cáñamo como un cultivo alternativo para quienes perdían su fuente de ingresos.
La detención y el primer fallo
Las semillas estaban certificadas con menos de 1 % de THC, el componente psicoactivo de la marihuana. Aun así, Harrelson fue detenido casi de inmediato y acusado de un delito menor por cultivar marihuana. La pena podía llegar a un año de cárcel y 500 dólares de multa.
En octubre de 1996, un tribunal desestimó el cargo. Consideró que el Legislativo había eliminado de forma arbitraria una alternativa viable para los agricultores del estado. Pero el caso no terminó ahí: el 23 de marzo de 2000, la Corte Suprema de Kentucky resolvió que no había diferencia entre cáñamo y marihuana y devolvió el caso a juicio.
El juicio de 2000 y la absolución
El 24 de agosto de 2000, en Beattyville, un jurado de seis personas, cinco mujeres y un hombre del condado de Lee, deliberó unos 20 minutos y declaró a Harrelson no culpable. Habían pasado cuatro años desde que plantó las semillas.
Entre sus abogados estaba el exgobernador republicano Louie Nunn, quien sostuvo que el actor sembró para cuestionar la ley y no para romperla.
Qué pasó después de la historia de Woody Harrelson
La ley federal tardó en cambiar. Los agricultores no pudieron sembrar cáñamo hasta 2014, cuando la ley agrícola permitió programas piloto estatales con límites estrictos. El 20 de diciembre de 2018, una nueva ley agrícola sacó al cáñamo de la lista federal de sustancias controladas y lo legalizó como cultivo. Hoy el límite estadounidense de THC es de 0,3 %.
En 2019, Kentucky aprobó 42.086 acres (17.030 hectáreas) para cáñamo, la mayor superficie del país, por delante de Colorado, con 31.670 acres (12.820 hectáreas).
El cáñamo industrial en los países de habla hispana
En Hispanoamérica y España, el cáñamo industrial también salió de la sombra de la prohibición, aunque a distinto ritmo.
En Colombia, la Ley 2204 de 2022 creó el marco legal para el uso industrial y científico del cáñamo, con un límite de THC de 0,3 %.
En Argentina, el cultivo estuvo prohibido desde 1977 y volvió con un marco legal aprobado en mayo de 2022. Poco después, la empresa Industrial Hemp Solutions completó la primera cosecha de cáñamo industrial en más de 50 años.
En Chile, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) elaboró una norma específica para certificar semillas de cáñamo industrial.
En Perú, una ley fija el marco legal para producir y comercializar cáñamo industrial, e incluye un artículo para incorporarlo como cultivo alternativo.
En Uruguay, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca regula la producción y la comercialización, con un límite de THC de 1 %.
En Costa Rica, el Ministerio de Agricultura autorizó al Ingenio Taboga para sembrar 150 hectáreas de cáñamo en Guanacaste.
En México, diputados presentaron en 2025 una iniciativa para regular la siembra y comercialización del cáñamo industrial, que la legislación mexicana llama cannabis no psicoactivo.
En España, el cultivo ronda las 700 hectáreas registradas, lejos de las 17.900 de Francia. El Ministerio de Agricultura presentó un clúster del cáñamo industrial, y Extremadura probó un piloto para compatibilizar el cultivo con el tabaco.
Harrelson, 30 años después
El actor vive en Maui, Hawái, en una comunidad sustentable con energía solar y agricultura orgánica, según reportes de prensa. Otras publicaciones señalan que evita los pesticidas y fertilizantes sintéticos en su propiedad.
La historia de Woody Harrelson muestra que una norma puede cerrar una puerta por décadas, y que a veces hace falta un gesto público para reabrirla. Para los productores y el agro en general, el caso deja una enseñanza: antes de descartar una alternativa de cultivo, conviene preguntar si el obstáculo es la planta o la regla que la rodea.
Reuters, Kentucky Hempsters, Lexington Herald-Leader, NORML, Stateline, Owensboro Times, Louisville Public Media, Honolulu Advertiser, Forbes Argentina, Diario Oficial de Colombia, Servicio Agrícola y Ganadero, El Peruano, Xataka y Gaceta de la Cámara de Diputados de México
por José Rios
