La falta de técnicos de maquinaria agrícola y de construcción les cuesta a las empresas que venden y reparan esas máquinas unos 7.000 millones de dólares al año en reparaciones y repuestos que no logran cobrar, casi el triple que hace una década. De ese total, 2.000 millones corresponden al agro y 5.000 millones a la construcción.
La falta de técnicos de maquinaria agrícola ya se traduce en plata. Un estudio de la AED Foundation, la fundación de la asociación de distribuidores de equipos de Estados Unidos, calcula que el déficit de unos 10.000 técnicos de motores diésel por año hace que los concesionarios, las empresas que venden y reparan la maquinaria, no alcancen a cobrar cerca de 7.000 millones de dólares anuales en reparaciones y repuestos. Cuando falta un técnico, el taller no alcanza a hacer todos los trabajos ni a vender los repuestos que esos trabajos necesitan.
Una cifra que casi se triplicó en diez años
En 2016, la misma fundación estimó ese monto en 2.400 millones de dólares al año. El nuevo informe, publicado en julio de 2026, lo sitúa en 7.000 millones. El cálculo parte de que cada puesto de técnico sin cubrir equivale a unos 699.300 dólares anuales en trabajos y repuestos que no se cobran: 370.000 en horas de taller y 329.300 en repuestos. Esa cifra se multiplica por las 9.991 vacantes anuales que, según el estudio, tendrán los concesionarios agrícolas y de construcción en los próximos tres años (3.538 agrícolas y 6.453 de construcción).
Se trata de una estimación basada en promedios de la industria y no de un dato contable. El estudio fue elaborado por la consultora Randall Reilly, con encuestas de enero y febrero de 2026 a 126 concesionarios de Estados Unidos, además de fabricantes, escuelas técnicas y técnicos.
Los concesionarios sienten el golpe. Ocho de cada diez dicen que no pueden atender toda la demanda de sus clientes, 77% afirma que la falta de técnicos frena su crecimiento y 72% reporta mayores costos e ineficiencias. Además, 41% dice que perdió clientes.
Faltan técnicos de maquinaria agrícola, y en el campo es peor
El agro es el sector más afectado. Los concesionarios agrícolas calificaron su dificultad para contratar con 4,26 puntos sobre 5, la nota más alta del estudio. En 56% de ellos, las vacantes siguen abiertas más de 90 días, frente a 31% en construcción. Además, 69% de las salidas ocurre entre el segundo y el quinto año de trabajo, justo cuando el técnico ya rinde al máximo. Y 53% de los concesionarios agrícolas dice que perdió participación de mercado, frente a 40% en construcción.
En el total de concesionarios, 44% de los cargos lleva abierto más de tres meses y 20% supera los 150 días. En el promedio de las empresas de Estados Unidos, un puesto se llena en unos 35 días.
Por qué los técnicos no llegan o se van
Fabricantes, concesionarios, escuelas y técnicos coinciden en dos causas: el estigma que rodea al trabajo técnico y un sistema escolar enfocado en la universidad. Según el estudio, 81% de los concesionarios cree que la escuela no prepara a quienes no irán a la universidad. Las escuelas técnicas, además, no dan abasto: todas juntas graduaron algo más de 11.000 técnicos diésel en el año académico 2023-2024. En los programas enfocados en el agro, los egresados cayeron 6,4%, a 751, cerca de 16% de lo necesario.
Las habilidades de un técnico diésel se pueden usar en otras industrias. Por eso los concesionarios compiten con los de camiones, los talleres independientes y las empresas de arriendo de equipos. En la encuesta, 79% de los técnicos dijo que cambiaría de industria si mejoraran su situación, sobre todo por mejor sueldo (42%) y mejores beneficios (36%). Solo 9% no se iría bajo ninguna circunstancia. Esta muestra es pequeña, de 33 técnicos.
Los concesionarios ya reaccionan. Un 71% planea subir de nuevo los sueldos este año, y 74% los subió más de 10% en los últimos cinco años. Aun así, la tasa de vacantes sigue en 10,7%. Un técnico con experiencia puede ganar más de 100.000 dólares al año, según el informe.
Qué cambia para los agricultores
Cuando falta un técnico, el tractor espera. Por eso pesa el acuerdo que el 8 de julio de 2026 alcanzaron la Comisión Federal de Comercio (FTC) y cinco estados con John Deere. Durante diez años, la empresa deberá dar a agricultores y talleres independientes las mismas herramientas de reparación que entrega a sus concesionarios, como software de diagnóstico y manuales. El acuerdo debe ser aprobado por un tribunal federal.
No solo pasa en Estados Unidos
En Canadá, un informe paralelo calcula una pérdida de 803 millones de dólares canadienses al año y un déficit de unos 1.263 técnicos anuales. En España, la asociación ANSEMAT describe una escasez crónica de mecánicos agrícolas, técnicos electromecánicos y especialistas en maquinaria digitalizada, y su plan 2026-2030 prioriza la formación profesional. New Holland lanzó con un colegio de Burgos un programa técnico para estudiantes.
En Brasil, una encuesta del Imea en Mato Grosso, de julio de 2026, encontró que 69,16% de los productores cita la falta de calificación técnica como su principal problema de mano de obra, y los operadores de máquinas son los más buscados. En República Dominicana, la población ocupada en el agro cayó 8,98% en el primer trimestre de 2026, mientras avanza la mecanización.
Las máquinas del agro son cada vez más tecnológicas, pero siguen necesitando a quien las repare. El estudio propone seis prioridades, entre ellas ampliar los programas de aprendices, una campaña de imagen para la profesión y una iniciativa específica para los concesionarios agrícolas, el segmento más expuesto. Mientras no haya más técnicos de maquinaria agrícola, los tractores seguirán esperando en el taller.
AED Foundation, Randall Reilly, Equipment World, Construction Equipment Guide, Equipment Journal, TechForce Foundation, Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, AgroNews Castilla y León, Revista Cultivar, Diario Libre y Farm Progress
por José Rios
