El desborde del río Elqui y del canal Bellavista, producto del intenso sistema frontal que golpea a la Región de Coquimbo desde el fin de semana, dejó a La Serena prácticamente aislada, con 11 personas desaparecidas, 80 familias sin poder salir de sus casas y, según confirmó esta mañana Diario El Día, un corte de agua potable que pasó de parcial a total para toda la conurbación de La Serena y Coquimbo. La cifra de fallecidos por el sistema frontal a nivel nacional subió a cinco. La alcaldesa de la comuna, Daniela Norambuena, pidió al presidente José Antonio Kast declarar zona de catástrofe, en un llamado que ya suscribieron el gobernador regional, media docena de alcaldes y un diputado de la zona.

El relato de la alcaldesa

Daniela Norambuena describió el escenario que enfrenta su comuna con crudeza: “Tengo 80 familias que están aisladas. Tengo 11 personas desaparecidas registradas, tengo todas las quebradas activadas, tengo la Ruta 41 y la Ruta 5 cortadas. Hoy La Serena está en una isla”. La jefa comunal pidió al Ejecutivo que las Fuerzas Armadas tomen el control de la región para ir en busca de las familias desaparecidas, además de solicitar “recursos frescos” para que los equipos municipales puedan salir con maquinaria a restablecer los servicios básicos una vez que baje la intensidad de las lluvias.

El desborde del río Elqui y del canal Bellavista provocó inundaciones en distintos sectores de La Serena y Coquimbo durante la noche del domingo, dejando fuera de servicio infraestructura crítica de la empresa sanitaria Aguas del Valle, que debió evacuar a su propio personal de algunas instalaciones ante el riesgo para sus trabajadores. La compañía había anunciado inicialmente un corte parcial y temporal desde las 20:00 horas del domingo, con reposición gradual prevista desde las 06:00 del lunes, pero la persistente turbiedad del río —que según la empresa supera en más de veinte veces los niveles que permiten producir agua potable de forma segura, algo que no se registraba hace más de 30 años en la región— obligó primero a extender el corte y ampliar las zonas afectadas, y este lunes en la mañana el medio local Diario El Día confirmó que la interrupción escaló a un corte total del suministro para toda la conurbación de La Serena y Coquimbo, sin una hora de reposición confirmada. Aguas del Valle habilitó más de 100 puntos de abastecimiento alternativo en ambas comunas mientras dure la emergencia.

El pedido de zona de catástrofe se multiplicó durante el fin de semana

La solicitud de Norambuena no fue la única. El alcalde de Coquimbo, Alí Manouchehri, calificó la situación de su comuna como “extremadamente crítica” y acusó falta de coordinación del Gobierno, señalando que “hay niños arriba de los techos con hipotermia, hay personas desaparecidas” y pidiendo el envío urgente de helicópteros para los rescates. El alcalde de Ovalle, Héctor Vega, y la alcaldesa de La Higuera se sumaron al mismo reclamo, mientras el gobernador regional, Cristóbal Juliá, ingresó formalmente la solicitud de zona de catástrofe al Presidente la noche del domingo, citando acumulados de lluvia de 239 mm en Andacollo, 235 mm en Punitaqui y 244 mm en Combarbalá. El diputado Bernardo Salinas también ofició al Ejecutivo pidiendo el estado de excepción constitucional de catástrofe para las provincias de Elqui, Limarí y Choapa.

Según relató Juliá tras una llamada telefónica con Kast, el mandatario le habría asegurado que los recursos no son el problema: “los recursos están, sí están, y él me lo dijo: gobernador, los recursos están y los estamos disponiendo para todos ustedes”, aunque el gobernador apuntó a que el verdadero nudo crítico está en la coordinación de Senapred, organismo que a su juicio “no ha estado a la altura” de la emergencia. El presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades, Gustavo Alessandri, respaldó el reclamo señalando que la situación “es descomunal” desde Atacama hasta Los Lagos y que tomará tiempo dimensionar la magnitud real de la catástrofe.

La respuesta del Gobierno hasta ahora

Hasta el domingo, el Ejecutivo había habilitado el uso de hasta el 2% de los presupuestos de los gobiernos regionales para enfrentar la emergencia, mecanismo que, según cuestionan los propios alcaldes, permite redestinar fondos ya comprometidos en la región pero no representa necesariamente recursos frescos desde el nivel central, a diferencia del 2% constitucional que están solicitando. A la región llegaron el domingo el biministro de Obras Públicas, Luis de Grange, junto al ministro subrogante de Defensa, Cristián Bolívar, y el subsecretario de Redes Asistenciales de Salud, Julio Montt, para coordinar en terreno la respuesta ante la emergencia.

Una emergencia que no da tregua

Este lunes en la madrugada, Senapred llamó a evacuar el sector de Punitaqui por la activación de una quebrada, mientras tres bomberos debieron ser rescatados tras quedar atrapados por el propio cauce del río Elqui durante un operativo nocturno. En la costa, el estero Los Choros volvió a alcanzar el mar por primera vez en más de 11 años, dejando aisladas a las localidades de Los Choros y Punta de Choros, donde el riesgo de desborde amenaza directamente huertos y viviendas.

El valle que también está en juego

Más allá del drama humano que concentra la atención de esta emergencia, el valle del Elqui es uno de los territorios agrícolas más emblemáticos del país, cuna de la producción de uva pisquera y de una creciente industria de uva de mesa y frutales bajo riego tecnificado. Con canales de regadío colapsados, caminos rurales cortados y localidades del interior completamente aisladas, el catastro de daños al sector agrícola de la provincia de Elqui —hoy en segundo plano frente a la búsqueda de personas desaparecidas— será uno de los frentes que la región deberá enfrentar una vez que la emergencia dé una tregua.