El economista e hijo del Premio Nobel Milton Friedman visitó Santiago y concedió una entrevista exclusiva a Diario Agrícola y al Centro de Estudios Libertarios Chile.
David Friedman, economista, académico y autor de más de una decena de libros, fue el protagonista de una entrevista realizada en el marco de su visita a Chile. El Centro de Estudios Libertarios (CEL), principal think tank de difusión del pensamiento libertario en Chile liderado por su director ejecutivo y fundador Fernando Sagredo, organizó y gestionó su llegada al país. En ese contexto, Diario Agrícola se sumó como medio para realizar una entrevista exclusiva conducida por su director, Cristián Valenzuela, que abordó desde inteligencia artificial hasta cambio climático, pasando por teoría económica y la producción privada de servicios que habitualmente se asocian al Estado.
Una mente que no cabe en una sola disciplina
Friedman tiene doctorado en física teórica, ha publicado novelas y es autor de uno de los libros más influyentes del pensamiento libertario, La maquinaria de la libertad. También escribió sobre sistemas jurídicos medievales y ha propuesto modelos económicos para explicar la forma del mapa político de Europa desde la caída del Imperio Romano. Esa trayectoria dispersa, lejos de ser una debilidad, es para él una ventaja deliberada.
“Si pasas toda tu vida especializándote en una sola parte de tu campo, puedes ir más a fondo, pero recibes menos conocimiento de otros lugares”, señaló durante la entrevista. Como ejemplo, explicó que su estudio del derecho islandés del siglo X le permitió identificar dinámicas que operan hoy en Silicon Valley, como el fenómeno de los patent trolls —empresas que acumulan patentes sin ejercerlas para demandar a terceros— y que no tienen respuesta efectiva en los mecanismos que sí disciplinan a las grandes tecnológicas entre sí.
Inteligencia artificial: la amenaza que anticipó hace veinte años
Consultado sobre si sus ideas han cambiado en la última década, Friedman señaló que el avance de la inteligencia artificial resultó más rápido de lo que esperaba, aunque sus preocupaciones de fondo son las mismas que planteó hace dos décadas en su libro Future Imperfect.
“Si los programas de computación resultan ser personas, y siguen volviéndose más inteligentes al ritmo en que lo han hecho los computadores, en veinte años somos jerbos. Son mucho más inteligentes que nosotros, y más vale que les gusten las mascotas”, afirmó, con la ironía que lo caracteriza, para describir el riesgo real que algunos investigadores atribuyen al desarrollo de sistemas de inteligencia artificial general.
Cambio climático: los beneficios que nadie menciona
Uno de los pasajes más llamativos de la entrevista fue su análisis del cambio climático. Friedman no niega el fenómeno, pero sostiene que el debate público ignora sistemáticamente los efectos positivos del aumento de CO₂ y las temperaturas.
Mencionó que duplicar la concentración de CO₂ —lo que el IPCC proyecta para fines de siglo— incrementa el rendimiento de la mayoría de los cultivos en torno a un 20%, dato que tiene relevancia directa para el sector agrícola. También subrayó que el calentamiento es proporcionalmente mayor en zonas frías y en invierno, lo que amplía las áreas habitables hacia los polos y convierte algunas regiones hoy inhóspitas en territorios productivos.
“El extremo sur de Chile y Argentina se volverá bastante más habitable”, sostuvo, aunque aclaró que ese efecto es menos dramático en el hemisferio sur que en el norte, donde vastas extensiones de Eurasia y América del Norte podrían incorporarse a la producción.
Sobre el alza del nivel del mar, señaló que las estimaciones del IPCC para fines de siglo —en torno a un metro— equivalen aproximadamente a la diferencia entre la marea alta y la baja, un efecto real pero acotado. “Es muy improbable que sea una catástrofe. Podría hacernos peor o mejor, y por ahora no podemos saberlo”, resumió.
Falla de mercado: el argumento que aplica más al Estado que al mercado
Friedman también desarrolló uno de sus argumentos más conocidos en teoría económica: la falla de mercado no es un argumento automático a favor de la intervención estatal, porque el mismo problema —que los individuos no internalizan los costos y beneficios de sus decisiones sobre los demás— se presenta con mucha mayor frecuencia en el mercado político que en el mercado privado.
“En el mercado libre, las situaciones donde las personas no hacen lo correcto ocurren a veces, pero son la excepción. En el mercado político, son la regla”, planteó. El voto, la decisión de un legislador o la sentencia de un juez casi nunca alinean el interés individual con el interés colectivo, mientras que en el mercado esa alineación, aunque imperfecta, es la norma.
Una mirada al Chile de hoy
Al margen del análisis académico, Friedman hizo referencia a Chile en términos elogiosos. “Chile es un país interesante, que en términos generales le ha ido mucho mejor que al resto de América del Sur“, afirmó al inicio de la conversación, y expresó su esperanza de que otros países de la región sigan su ejemplo.
También notó la presencia extendida de seguridad privada durante su recorrido por Santiago, lo que utilizó como ilustración de su tesis sobre la producción privada de servicios que el debate público suele reservar para el Estado.
La entrevista completa está disponible en el enlace más abajo. Si te interesa profundizar en las ideas de uno de los economistas más originales del mundo libertario, te invitamos a verla en su totalidad.
