El Gobierno realizó una gira por Silicon Valley para reunirse con empresas como NVIDIA, Google, Meta, OpenAI, Apple y Salesforce. La apuesta busca posicionar al país como un hub tecnológico regional, atraer inversión y acelerar el desarrollo de inteligencia artificial.

Chile sale a competir por inversión tecnológica

Chile quiere entrar con más fuerza en la carrera global por la inversión tecnológica.

El Gobierno realizó una gira por Silicon Valley, Estados Unidos, para reunirse con algunas de las empresas más influyentes del mundo digital. La agenda incluyó encuentros con ejecutivos de NVIDIA, Google, Meta, OpenAI, Apple y Salesforce. El objetivo fue presentar a Chile como un destino atractivo para proyectos de inteligencia artificial, infraestructura digital, innovación y desarrollo de capital humano.

La visita fue encabezada por el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, y la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao. Ambos participaron en reuniones del programa Choose Chile, una estrategia que busca atraer inversión extranjera hacia sectores clave como tecnología, energía, minería e industria.

Inteligencia artificial en el centro de la agenda

La inteligencia artificial fue uno de los principales temas de la gira.

En la reunión con NVIDIA, las autoridades abordaron el avance acelerado de esta tecnología y su impacto en crecimiento económico, seguridad, formación de talento y nuevas capacidades para Chile. NVIDIA es hoy una de las empresas más relevantes del mundo en el desarrollo de chips y soluciones para inteligencia artificial.

Luego, la delegación visitó el Cloud Space de Google. Allí conversaron sobre el uso de inteligencia artificial en áreas como salud, educación, infraestructura digital e innovación aplicada. También revisaron el potencial de las empresas tecnológicas para desarrollar proyectos en Chile.

La agenda continuó con Meta, OpenAI y Salesforce. En esos encuentros se trataron temas como inteligencia artificial generativa, ciberseguridad, innovación y nuevas oportunidades de inversión tecnológica.

Las cartas que muestra Chile

La apuesta chilena no parte desde cero.

Durante las reuniones, el Gobierno destacó ventajas como el desarrollo de energías renovables, la producción de minerales críticos y la estabilidad institucional. Estos factores son clave para empresas que buscan instalar proyectos de largo plazo.

Chile también tiene una posición fuerte en infraestructura digital. Según InvestChile, el país concentra el 15% de la capacidad total de data centers en América Latina y cuenta con 166 MW operativos. Con esa cifra, se ubica como el tercer mercado más grande de la región.

Además, Santiago concentra el 46% de la capacidad hyperscale de América Latina. Este tipo de infraestructura es clave para grandes proveedores de nube, inteligencia artificial, almacenamiento de datos y servicios digitales avanzados.

Una carrera regional por los data centers

La gira ocurre en un momento clave.

América Latina vive una fuerte expansión de data centers, cloud computing e inteligencia artificial. El mercado regional alcanzó 1.105 MW de capacidad y registró un crecimiento anual de 20%, según datos difundidos por InvestChile.

Chile busca aprovechar esa tendencia. El país cuenta con conectividad, energía renovable y una ubicación estratégica en el Pacífico. También tiene experiencia en inversión extranjera y un ecosistema tecnológico que ha ido creciendo en los últimos años.

Sin embargo, la competencia regional es intensa. Brasil, México, Chile y Colombia concentran más del 90% de la actividad de data centers en América Latina. Por eso, atraer a empresas como Google, NVIDIA, Meta u OpenAI puede marcar una diferencia importante.

Más que reuniones: la meta es inversión real

El Gobierno busca que estas reuniones se transformen en proyectos concretos.

El canciller Francisco Pérez Mackenna señaló que el propósito del viaje fue invitar a las grandes empresas del mundo a invertir en Chile. También afirmó que la meta es convertir al país en un hub tecnológico regional.

Por su parte, la ministra Ximena Lincolao sostuvo que Chile tiene recursos, personas y potencial para liderar la revolución de la inteligencia artificial en la región.

La clave estará en pasar del discurso a los compromisos. Chile necesita atraer inversión, pero también asegurar transferencia tecnológica, formación de talento local y encadenamientos con empresas nacionales, universidades y centros de investigación.

Oportunidades para la economía chilena

Si Chile logra atraer más inversión tecnológica, el impacto puede ir mucho más allá de los data centers.

La inteligencia artificial y la infraestructura digital pueden abrir oportunidades en minería, salud, educación, agricultura, logística, energía, servicios financieros y comercio exterior.

En el agro, por ejemplo, estas tecnologías pueden apoyar decisiones productivas, riego eficiente, trazabilidad, monitoreo climático, automatización y análisis de datos. Para un país exportador de alimentos, la digitalización puede convertirse en una ventaja competitiva.

También puede generar nuevos empleos. Pero no cualquier empleo. El desafío será formar personas capaces de trabajar en programación, ciencia de datos, ciberseguridad, gestión de infraestructura digital, inteligencia artificial y mantenimiento de sistemas complejos.

Los desafíos que no se pueden ignorar

La llegada de grandes tecnológicas también plantea preguntas importantes.

Los data centers demandan energía, suelo, permisos, conectividad y, en algunos casos, agua. Por eso, el crecimiento de esta industria debe avanzar con criterios claros de sostenibilidad, planificación territorial y relación con las comunidades.

Chile tiene una oportunidad real. Pero debe cuidar que la inversión tecnológica no se limite a infraestructura. El salto más importante será convertir esos proyectos en conocimiento, empleo calificado y desarrollo productivo.

Chile quiere ser parte de la nueva economía digital

La gira por Silicon Valley marca una señal política y económica clara.

Chile quiere dejar de mirar la revolución tecnológica desde lejos. Busca atraer a los grandes actores globales, instalarse en la conversación sobre inteligencia artificial y competir como plataforma regional para la economía digital.

La tarea no será simple. Otros países también quieren captar esa inversión.

Pero Chile tiene cartas relevantes: energías limpias, minerales críticos, estabilidad, conectividad y una industria de data centers en expansión.

Ahora el desafío será transformar esas ventajas en proyectos reales. Si lo logra, el país podría avanzar hacia una nueva etapa de desarrollo, donde la tecnología, los datos y la inteligencia artificial sean parte central de su crecimiento económico.