La crisis remolachera sigue golpeando al agro chileno. La situación se agravó luego de que Empresas Iansa anunciara la suspensión de contratos para la temporada 2026-2027.

Frente a este escenario, el Ministerio de Agricultura confirmó que ya inició conversaciones con distintas agroindustrias. El objetivo es buscar alternativas para los productores afectados y evitar mayores pérdidas en el sur del país.

Productores preocupados por el futuro del cultivo

La medida afecta a cientos de agricultores de las regiones del Maule, Ñuble y Biobío. Muchas familias dependen históricamente del cultivo de remolacha como principal fuente de ingresos.

Según antecedentes entregados por autoridades y gremios, más de 6 mil hectáreas podrían quedar sin producción durante la próxima temporada.

En Biobío, la preocupación también crece por el impacto que esto podría generar en el empleo rural y en las empresas de servicios agrícolas.

Gobierno busca nuevas alternativas productivas

El subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, explicó que el Gobierno ya está conversando con empresas ligadas a otros rubros agrícolas.

Entre las opciones aparecen cultivos de granos, tomate industrial, hortalizas y achicoria. La idea es avanzar en una reconversión que permita utilizar las hectáreas que dejaría la remolacha.

La autoridad aseguró que algunas agroindustrias ya mostraron interés en participar de este proceso.

Una actividad con décadas de historia

El cultivo de remolacha tiene una larga tradición en el centro sur de Chile. Durante décadas, ha sido parte importante de la economía agrícola regional.

Por esa razón, dirigentes del sector advierten que la crisis no solo afecta la producción. También impacta a transportistas, trabajadores temporales y empresas ligadas al rubro.

Desde el Ministerio de Agricultura señalaron que seguirán trabajando en programas de apoyo para los agricultores afectados.